La presentación espontánea de un hombre en una comisaría de Charata terminó por revelar la trama detrás de la desaparición de Karina Elizabeth Cáceres Domínguez (22), una joven que era buscada desde hacía casi una semana en Buenos Aires.
El detenido, identificado como Daniel Ignacio (35), llegó hasta la comisaría Primera de Charata y manifestó ante los policías que había cometido un homicidio en el partido bonaerense de José C. Paz.
La declaración activó una serie de comunicaciones entre las fuerzas de seguridad del Chaco y Buenos Aires. Horas después, los investigadores encontraron el cuerpo de la joven dentro del pozo séptico de una vivienda ubicada en el barrio Sol y Verde.
La causa, que inicialmente había comenzado como una averiguación de paradero, pasó a investigarse como un presunto femicidio.
Karina desapareció después de una discusión
La desaparición había sido denunciada el pasado 13 por la pareja de la joven. Según declaró ante la Policía, ambos habían discutido por celos durante la madrugada anterior y, cuando despertó, Karina ya no se encontraba en la casa.
La joven había sido vista por última vez alrededor de las 6 del domingo 12. No se llevó su teléfono celular, la tarjeta Sube ni bolsos con ropa. También dejó en la vivienda a su hijo (7).
Aunque sus familiares señalaron que en otras oportunidades se había retirado después de una discusión, siempre había regresado. Esa circunstancia y la falta de pertenencias personales llevaron a la fiscalía a activar el protocolo de búsqueda.
Durante los días siguientes se realizaron rastrillajes en viviendas, descampados y distintos sectores de José C. Paz, pero ninguno permitió encontrarla.
Las cámaras
la mostraron acompañada
El avance decisivo surgió del análisis de las cámaras de seguridad. Las imágenes mostraron a Karina caminando con una bicicleta junto a un hombre por las inmediaciones de las calles Finlandia y Austria.
En otra filmación, ambos aparecieron desplazándose por Finlandia y Dinamarca. En un primer momento, los familiares de la joven dijeron no reconocer al acompañante.
La situación cambió cuando el video comenzó a circular públicamente. Familiares del hombre captado por las cámaras se comunicaron con la Policía y lo identificaron como González.
De acuerdo con la información incorporada a la investigación, los allegados lo llamaron por teléfono y, después de insistirle para que explicara qué había ocurrido, el hombre habría reconocido que mató a Karina y que ocultó el cuerpo dentro del pozo séptico de su casa.
El sospechoso viajó con su hijo
y se entregó en Charata
Para entonces, González ya había abandonado Buenos Aires. Según la reconstrucción policial, viajó hasta Charata acompañado por su hijo menor porque la abuela del niño residía en esa ciudad chaqueña.
Después de dejar al menor con su madre, se presentó voluntariamente ante la Policía y admitió su participación en el crimen.
Los agentes chaqueños dieron intervención a la División Investigaciones de Charata y se comunicaron con las autoridades judiciales bonaerenses. Tras confirmar la existencia de una causa por la desaparición de Karina, el hombre quedó detenido a disposición de la Justicia.
La investigación está en manos de la Unidad Funcional de Instrucción 25 del Departamento Judicial San Martín , que solicitó su traslado desde el Chaco hacia Buenos Aires.
El cuerpo estaba dentro de la casa del detenido
Con los datos aportados por los familiares y la presunta confesión, los investigadores allanaron una vivienda situada en la calle Suecia al 4200, en la zona de Sol y Verde.
Del operativo participaron policías bonaerenses, personal de Policía Científica y bomberos voluntarios de José C. Paz.
El cuerpo de Karina fue encontrado dentro del pozo séptico del inmueble. También se secuestraron prendas que pertenecerían a la víctima, ropa similar a la que llevaba el sospechoso en las grabaciones y una bicicleta que había sido cortada en varias partes.
Los investigadores determinaron que González vivía en esa propiedad junto a su pareja y un hijo, aunque durante los días en los que ocurrió el crimen se habría encontrado solo.
La Justicia ordenó la realización de la autopsia para establecer la causa y el momento de la muerte, además de determinar si la joven sufrió otras lesiones antes de ser arrojada al pozo.
Asimismo, González permanece detenido en el Chaco a la espera de los trámites necesarios para su traslado a Buenos Aires. La acusación definitiva dependerá de las pericias, los resultados forenses y las pruebas reunidas en el domicilio.
La investigación deberá reconstruir ahora qué relación existía entre la víctima y el acusado, por qué Karina fue hasta esa vivienda y en qué circunstancias se produjo el crimen.

