Comerciantes, vendedores emprendedores informales y usuarios de redes sociales cuestionaron los controles en los alrededores del predio y denunciaron altos costos para habilitar puestos de venta. Hasta el momento, no hubo una respuesta oficial de las autoridades municipales ni de la organización del evento. Un video muestra cómo la Policía llega a un emprendedor informal que puede llegar a perderlo todo.
La Bienal Internacional de Escultura, uno de los eventos culturales más importantes del país, quedó envuelta en una fuerte polémica luego de que vendedores ambulantes y trabajadores informales denunciaran que se les impide instalarse en las inmediaciones del predio para desarrollar su actividad durante los días de mayor concurrencia.
Las críticas comenzaron a multiplicarse en redes sociales, donde distintas publicaciones señalaron que personal policial y agentes municipales realizan controles para evitar la presencia de vendedores no autorizados en los alrededores del evento.
Según expresaron quienes cuestionan la medida, cientos de familias encuentran en este tipo de encuentros una oportunidad para obtener ingresos extraordinarios, por lo que consideran que las restricciones afectan directamente su economía.
Denuncias por los costos para trabajar
A las quejas por los controles se sumaron denuncias difundidas en redes sociales que apuntan al Municipio de Resistencia por el presunto cobro de 250 mil pesos por tres días para habilitar puestos de venta dentro del evento.
En esas mismas publicaciones también se afirma que algunos vendedores provenientes de otras provincias estarían autorizados a utilizar garrafas de 10 y 15 kilos para la elaboración de alimentos, situación que, según los denunciantes, podría representar un riesgo para la seguridad debido a la gran cantidad de personas que diariamente recorren el predio.
Las acusaciones, sin embargo, no fueron acompañadas hasta el momento por documentación oficial que las respalde.
Reclamos por una política de inclusión
Quienes rechazan las restricciones sostienen que la informalidad no debería abordarse únicamente mediante operativos de control, sino a través de políticas públicas que permitan ordenar la actividad y generar espacios de trabajo para quienes dependen de estos eventos para sostener sus ingresos.
En ese sentido, plantean que la organización de ferias o sectores específicos para vendedores locales podría convertirse en una alternativa que permita compatibilizar el desarrollo del evento con el derecho al trabajo.
Sin respuesta oficial
Hasta el cierre de esta edición, ni el Municipio de Resistencia, ni el Gobierno provincial, ni la organización de la Bienal habían emitido un comunicado oficial en relación con las denuncias difundidas por comerciantes y usuarios de redes sociales.
Mientras tanto, el debate continúa abierto entre quienes consideran prioritario mantener el orden y las condiciones de seguridad del evento y quienes reclaman mayores oportunidades para que los trabajadores informales puedan desarrollar su actividad durante una de las convocatorias más importantes del calendario cultural chaqueño.

