Jorge Luciano Bertón, hijo de María Victoria Caillava, declaró este jueves en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña y dijo no recordar el contenido de varias comunicaciones con su madre durante los primeros días de búsqueda. El agricultor, de 38 años, sostuvo que hablaban habitualmente, pero no pudo precisar cuántas veces se habían contactado el 13 de junio de 2024 , cuando el niño fue visto por última vez en el paraje El Algarrobal.
Bertón contó que supo de la desaparición a través de su esposa, quien había visto un estado de WhatsApp de una vecina. Más tarde recibió un llamado de Caillava para preguntarle si estaba al tanto de lo ocurrido. Sobre esa conversación, señaló que creía que su madre le había mencionado su participación en el almuerzo en la casa de Catalina Peña , la abuela de Loan.
Durante el interrogatorio, Mónica Chirivín, defensora de Laudelina Peña , le preguntó por una comunicación con Caillava registrada a las 22.26 del 13 de junio, con una duración de tres minutos y medio. Bertón respondió que no la recordaba. Las pericias telefónicas identificaron tres contactos entre ambos ese día y otras comunicaciones durante la noche del sábado 15, sobre las que tampoco pudo brindar precisiones.
El testigo también relató que se incorporó a los rastrillajes al anochecer, después de entregar una carga de zapallitos. Dijo que creyó haber visto la camioneta de su madre y Pérez cerca de la vivienda de Catalina, aunque aseguró que no se encontró con ellos. Permaneció en la zona hasta alrededor de las 22 y luego trasladó a otras personas hacia una ruta para que continuaran la búsqueda.
Bertón afirmó que al día siguiente viajó por la mañana a Lavalle para retirar un plástico destinado al techo de un galpón y que por la tarde regresó a El Algarrobal. Además, negó haber conducido la Ford Ranger y el Ford Ka en los que, según los procedimientos incorporados a la investigación, los perros policiales detectaron rastros de Loan. El hijo de Caillava había sido investigado por una posible participación en el hecho, pero no fue procesado .
Qué contó un vecino de El Algarrobal
Otro de los testigos fue Mario Justo González , quien vive a unos 2.500 metros de la casa de Catalina. Declaró que aquella tarde Bernardino Benítez llegó en moto para preguntarle si había visto al hijo de José Peña. Según su relato, le recomendó avisar a la Policía y, aproximadamente una hora y media después, lo llamó para saber si habían encontrado al niño.
González sostuvo que recorrió su propio campo a caballo, aunque no se dirigió al naranjal porque debía acompañar a su hija, que estaba enferma. También ubicó a Caillava y Pérez en una camioneta cerca de las 16.30 , cuando la exfuncionaria se acercó a su casa para pedirle que colaborara con la búsqueda.
Las pericias y la continuidad del juicio
En la audiencia declaró además el oficial de la Policía Federal Ciro Melián Abril , quien analizó teléfonos incorporados al expediente. Entre los intercambios mencionó los mensajes que Pérez envió al entonces comisario Walter Maciel el 19 de junio , en los que solicitaba custodia y expresaba temor a que colocaran pruebas en sus vehículos o en su propiedad.
Para la próxima semana está previsto el testimonio de Agustín Ibarra , el chofer que participó del traslado de Laudelina a una fiscalía de Corrientes, donde presentó la versión de un supuesto atropellamiento. La mujer posteriormente sostuvo que había inventado ese relato bajo presión de su entonces abogado, José Fernández Codazzi . El tribunal informó que realizará tres audiencias la semana próxima y luego continuará con dos por semana.

