Las condenas a Lucas Torales y parte de su familia tuvieron sus fundamentos. La sentencia señala expresamente que «reconocieron la existencia de los hechos, sus participaciones y la calificación jurídica acordada». Es decir, Torales Cordeiro admitió su responsabilidad en el lavado de activos por el que fue condenado.
El juez federal Enrique Bosch aclaró que ese reconocimiento no reemplazaba la obligación judicial de revisar las pruebas. Tras evaluar informes bancarios, patrimoniales, fiscales y de la Unidad de Información Financiera, concluyó que existían elementos suficientes para respaldar la condena.
EL RESTO DEL GRUPO
En el caso de José de Jesús Torales y Marcos Gabriel Torales Cordeiro, el acuerdo modificó el grado de intervención: habían llegado a esta instancia acusados como partícipes necesarios y fueron condenados como partícipes secundarios, una atribución menos gravosa, publicó Libertad Digital.
LAS FUNDACIONES
Uno de los ejes de la causa conocida como Piquetero VIP fue el movimiento de fondos de cuatro fundaciones vinculadas con Lucas Torales: Árbol de la Vida, La Revolución, 11 de Febrero y Jóvenes Líderes.
Según la documentación incorporada al expediente, esas entidades recibieron más de $231 millones del Estado provincial en distintos períodos comprendidos entre 2019 y 2023.
La investigación detectó una secuencia: después de que las fundaciones recibían pagos electrónicos del Estado, se realizaban extracciones de efectivo y, posteriormente, se registraban incrementos en la cuenta personal de Lucas Torales mediante depósitos y transferencias.
Los informes consignaron que Torales efectuó extracciones por $50.627.000 de cuentas de Jóvenes Líderes, $6.869.400 de La Revolución y $43.670.820 de Árbol de la Vida.
Además, durante 2024 registró acreditaciones bancarias por más de $32.7 millones, de las cuales unos $16.9 millones correspondían a un plazo fijo.
El fallo también destacó inconsistencias en el funcionamiento de algunas entidades.
En Árbol de la Vida y Jóvenes Líderes se detectaron diferencias entre la facturación emitida y recibida, junto con la falta de bienes y personal suficientes para desarrollar sus actividades.
En La Revolución, las extracciones de efectivo se aproximaban al total de los pagos recibidos del Estado.
La documentación analizada incluyó, además, operaciones vinculadas con la comercialización de cesiones de ocupación de tierras fiscales y de soluciones habitacionales financiadas con recursos provinciales, canalizados a través de las fundaciones.
VEHÍCULOS
La Justicia acreditó que Lucas Torales utilizaba vehículos registrados a nombre de los otros condenados. Entre ellos, un Honda Civic y una Ford Territory, inscriptos a nombre de José de Jesús Torales, además de otro Honda Civic registrado a nombre de Marcos Gabriel Torales Cordeiro.
Las tareas investigativas y los registros migratorios permitieron establecer que Lucas utilizaba esos rodados y que había realizado viajes al Paraguay y Brasil. En el caso de la Territory, también figuraba como tomador del seguro, mientras que no se había presentado documentación suficiente para justificar el origen de los fondos destinados a su adquisición.
El expediente incorporó asimismo informes sobre concurrencias con bolsos a domicilios donde se realizaban operaciones de cambio, así como sobre compras de dólares, traslados al Paraguay y adquisición de criptomonedas USDT, con una posterior conversión a pesos.
Para el juez, la reiteración de las maniobras, la actuación coordinada y el uso de una estructura familiar y de fundaciones justificaron los agravantes de habitualidad y organización. En ese esquema, consideró que Lucas Torales tuvo el control de la operatoria.
LAS CONDENAS
Lucas Torales, quien se encuentra detenido en la Unidad 7 de Resistencia , recibió la pena de cinco años de prisión.
Para fijar las sanciones, Bosch ponderó la cantidad de operaciones, su continuidad en el tiempo y el papel de cada acusado. También valoró que los tres carecían de antecedentes condenatorios y habían reconocido los hechos.
José de Jesús Torales y Marcos Gabriel Torales Cordeiro conservaron la libertad bajo condenas en suspenso.
Durante tres años deberán mantener actualizado su domicilio, no abusar del consumo de alcohol ni consumir estupefacientes y no cometer nuevos delitos.
Además de la multa conjunta, cuyo importe será calculado conforme a las constancias de la causa, el tribunal ordenó el decomiso de una motocicleta Honda Wave perteneciente a José de Jesús Torales.

