La investigación por el crimen de Nanci Godoy, la docente rural de 52 años asesinada en Corrientes , sumó un hallazgo que podría resultar determinante para esclarecer sus últimas horas de vida. La Policía encontró su teléfono celular entre las pertenencias recuperadas en el lugar donde apareció el cuerpo, en una zona rural de Esquina. Mientras tanto, este jueves comenzó la autopsia para establecer cómo murió y buscar indicios de una posible agresión sexual.
Los restos de la maestra ingresaron al Instituto Médico Forense de Corrientes poco después de las 2 de la madrugada. Los especialistas deberán determinar la causa del fallecimiento y analizar posibles lesiones vinculadas con el ataque. El procedimiento adquiere especial relevancia porque el cadáver permaneció expuesto al agua y a la fauna del lugar, circunstancias que podrían dificultar la obtención de evidencia.
El cuerpo había sido encontrado el miércoles, después de 21 días de búsqueda , semisumergido en un antiguo potrero del paraje El Malezal, a unos 2,5 kilómetros de la escuela donde trabajaba. Se trata de una región de bañados, vegetación espesa y caminos prácticamente inaccesibles, donde tampoco existe cobertura de telefonía celular. El hallazgo estuvo a cargo del policía Pablo Aguirre, quien participaba de los rastrillajes en un sector que todavía no había sido inspeccionado.
A pocos metros del cadáver, los investigadores localizaron un bolso que contenía pertenencias de la víctima, entre ellas su teléfono celular . El dispositivo será sometido a pericias para intentar recuperar comunicaciones, registros de actividad y otros datos que permitan reconstruir sus últimos movimientos. El análisis podría contribuir a precisar con quiénes mantuvo contacto antes de desaparecer y aportar elementos para contrastar las declaraciones incorporadas al expediente.
Por el crimen permanecen cinco personas detenidas con prisión preventiva . Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí; Nahuel Rojas y Felipe Dionisio Sandoval están imputados por femicidio. Rosa Leguizamón, quien habría sido una de las últimas personas en ver a Godoy con vida, está acusada de homicidio simple, mientras que Ernesto Ezequiel Bordón enfrenta una imputación por falso testimonio. La investigación está encabezada por los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González. Entre las hipótesis que evalúan figura la posibilidad de un abuso sexual previo al asesinato, aunque esa circunstancia todavía no fue acreditada.
El caso también está atravesado por los reclamos que Godoy había realizado sobre las condiciones de la escuela rural donde trabajaba . Antes de desaparecer, la docente había denunciado problemas edilicios y deficiencias en el mantenimiento del establecimiento. Su familia cuestionó que la investigación se concentrara en la hipótesis de femicidio y pidió profundizar otras posibles motivaciones relacionadas con esas irregularidades. Ahora, los resultados de la autopsia y el análisis del celular aparecen como dos pruebas centrales para avanzar en el esclarecimiento del crimen.

