Tras un cierre de año marcado por reclamos sociales y dificultades en los servicios públicos, el Intendente concretó cambios en áreas clave de su equipo económico y de control.
El inicio del 2026 trae consigo un nuevo aire para el Ejecutivo Municipal de Charata.
El pasado viernes 2 de enero, en un acto oficial, el intendente Rubén Rach tomó juramento a las nuevas funcionarias que integrarán su gabinete, en un intento por dar una «nueva impronta» a una gestión que ha navegado aguas turbulentas en los últimos meses.
Los cambios de
piezas en el equipo
La reestructuración se centró principalmente en el manejo de los recursos municipales:
Secretaría de Hacienda y Finanzas: La contadora Romina Martín asumió la titularidad del área en reemplazo de Mariana Webb.
Secretaría de Control y Gestión de Recursos: En el lugar vacante dejado por Martín, asumió la contadora Melisa Andrea Lauria.
El factor social: Críticas
y desafíos pendientes
Este movimiento de piezas no es casual. El segundo año de gestión de Rach cerró bajo un clima de tensión social alimentado por varios frentes críticos:
Manejo Hídrico: Fuertes cuestionamientos por la respuesta de la ciudad ante contingencias climáticas.
Servicios Públicos: Malestar por la gestión de residuos y el avanzado estado de deterioro (baches) en el pavimento urbano.
Conflictividad Laboral: La eliminación de puestos de trabajo bajo el programa PAM, que impactó directamente en la asistencia al Hospital Enrique V. de Llamas, generó un descontento visible en la comunidad.
Palabras del Intendente:
«Cuestiones personales»
Durante el anuncio a la prensa, Rubén Rach intentó suavizar la salida de la contadora Mariana Webb, atribuyendo su alejamiento a motivos estrictamente personales y particulares.
«Lamentamos que se nos vaya porque hemos hecho un buen equipo. Hoy, cuando le di la noticia a los empleados, la han aplaudido y agradecido por su capacidad de mantener un buen clima de trabajo, incluso en los momentos de firmeza», destacó el jefe comunal.
Rach también hizo hincapié en el contexto económico nacional y local: «En este año difícil, a Mariana le ha tocado enfrentar los pagos y ver cómo hacer. Es una persona que, como muchos en el equipo, no necesita el ingreso y ha colaborado para llevar adelante la gestión».
Un nuevo ciclo de gestión
Con la firma de la resolución el 1 de enero y la jura formal el día 2, la administración de Rach busca dejar atrás las críticas del 2025.
El desafío para Romina Martín y Melisa Lauria será no solo estabilizar las cuentas, sino dar respuesta a las demandas de infraestructura y servicios que la sociedad charatense reclama con urgencia.
La gestión municipal apuesta ahora a que esta reconfiguración técnica permita una ejecución más eficiente de los recursos en un año que se prevé determinante para el futuro político del actual gobierno local.

