El insólito episodio ocurrió el domingo por la mañana en un barrio de Resistencia. Según testigos, un efectivo habilitó un enfrentamiento a golpes y otro policía habría actuado como árbitro ante la mirada de los vecinos.
Un hecho tan insólito como alarmante se registró el domingo por la mañana en el barrio Villa Don Alberto, en la ciudad de Resistencia, donde un conflicto entre un vecino y efectivos policiales terminó en una pelea a golpes, presuntamente habilitada por uno de los agentes.
De acuerdo al relato de testigos, todo comenzó horas antes cuando personal policial procedió a la demora de un carrito que circulaba por la zona. Más tarde, el hermano del conductor se acercó para solicitar explicaciones sobre el procedimiento, visiblemente molesto por la situación.
Lejos de descomprimir el conflicto, la discusión fue escalando. Según coincidieron vecinos que presenciaron el hecho, los policías no brindaron respuestas claras y uno de los efectivos, quien se habría identificado como el responsable del operativo, lanzó una frase que generó estupor: “Yo estoy a cargo, les dejo que peleen mano a mano”.
El enfrentamiento se produjo en plena calle, a la vista de todos, y siempre según los testimonios, un policía habría actuado como árbitro, permitiendo que la pelea se desarrollara sin intervenir para frenarla. La situación terminó a las trompadas y dejó a la comunidad sorprendida e indignada.
Vecinos de Villa Don Alberto manifestaron su preocupación por lo ocurrido y cuestionaron duramente el accionar policial. “En vez de calmar, incentivaron la violencia”, expresó una residente del barrio, aún conmocionada por lo sucedido.
Hasta el momento no se informó oficialmente si hubo personas lesionadas ni si se iniciaron actuaciones administrativas o judiciales contra los efectivos involucrados. No obstante, el episodio reavivó el debate sobre el uso de la autoridad, el respeto a los protocolos y la responsabilidad de las fuerzas de seguridad ante situaciones de conflicto.
El caso comenzó a circular con fuerza en el barrio y en redes sociales, donde vecinos reclaman explicaciones y sanciones, al considerar que se trató de un accionar incompatible con la función policial.

