El Festival Nacional del Auténtico Chamamé de Mburucuyá celebrará su 57ª edición los días 6, 7 y 8 de febrero con altas expectativas en busca de consolidarse como uno de los encuentros culturales más relevantes del calendario folclórico argentino.
En ese marco, desde la organización se proyecta un festival que refuerce su identidad histórica, convoque a públicos diversos y potencie su alcance regional, nacional e internacional, con una propuesta centrada en la autenticidad del chamamé tradicional.
Entrevistado por La Voz del Chaco, el presidente de la Comisión Organizadora, Fabio Verón, destacó el entusiasmo que atraviesa a la nueva comisión y a la comunidad local ante el desafío de llevar adelante una nueva edición del festival.
Verón indicó que se trata de una instancia clave para reafirmar el valor cultural del evento y responder a la responsabilidad que implica conducir una fiesta con más de medio siglo de trayectoria.
La edición 2026 tendrá un carácter particularmente significativo, ya que corresponde a la número 57 a nivel provincial y la número 21 con carácter nacional. Este recorrido histórico posiciona a Mburucuyá como un referente ineludible dentro del chamamé tradicional, con un reconocimiento sostenido tanto por artistas como por el público especializado.
En ese marco, la organización trabaja con la expectativa de fortalecer la imagen del festival, ampliar su convocatoria y consolidar su perfil como espacio de preservación y difusión de las formas más tradicionales del género. La meta central es ofrecer una experiencia cultural coherente con la historia y el prestigio que distinguen al evento.
IDENTIDAD Y CARACTERÍSTICAS
DEL FESTIVAL
El Festival de Mburucuyá se distingue dentro del circuito folclórico por su perfil estrictamente tradicional. Según explicó Verón, en este escenario «solamente se tocan tres estilos que hacen que eso sea auténtico», una característica que lo diferencia claramente de otros festivales del país y que constituye uno de sus principales sellos identitarios.
La denominación de «auténtico» se sustenta tanto en la selección musical como en la continuidad histórica de la fiesta, considerada la más antigua de la provincia de Corrientes. Este rasgo refuerza su valor patrimonial y la convierte en un espacio de referencia para quienes buscan expresiones fieles a las raíces del chamamé.
Mburucuyá es reconocida como uno de los bastiones más importantes del chamamé tradicional, un término que remite a los lugares donde el género se manifiesta con mayor pureza. Esta condición explica la fidelidad de un público que año tras año elige la localidad para reencontrarse con una expresión cultural profundamente arraigada.
En esa línea, la expectativa de la comisión organizadora es que el festival continúe siendo un punto de encuentro para músicos, bailarines y oyentes que valoran el chamamé en su forma más clásica, sin concesiones estilísticas, manteniendo un estándar artístico coherente con su historia.
ARTISTAS, PROGRAMACIÓN
Y ORGANIZACIÓN
Uno de los ejes centrales de esta edición es la intención de recuperar artistas que no se presentaban en el festival desde hace varios años. Consultado al respecto, Verón señaló que la comisión y la intendencia trabajan para concretar el regreso de figuras emblemáticas que realizaron aportes fundamentales a la cultura chamamecera.
El festival se realizará los días 6, 7 y 8 de febrero en la localidad de Mburucuyá, Corrientes. En relación con las entradas, Verón informó que se trabaja con una empresa de tickets en la Ciudad de Corrientes para habilitar la venta virtual, además de puntos de venta físicos que serán anunciados oportunamente.
La organización prevé un precio fijo por noche y la posibilidad de adquirir un combo para las tres jornadas, pensado para beneficiar tanto a los habitantes de la región como a los turistas que visiten la localidad durante el festival.
Proyección regional
e internacional
En términos de público, las expectativas son elevadas. De acuerdo con los registros de ediciones anteriores, el festival convoca habitualmente entre 12.000 y 15.000 personas a lo largo de las tres noches. La comisión organizadora se plantea como objetivo superar los 20.000 espectadores en esta edición.
Para alcanzar esa meta, se desplegó una estrategia de difusión que incluyó lanzamientos oficiales en distintas ciudades. El primero se realizó en Corrientes Capital el 2 de enero, seguido por una presentación en Posadas, Misiones, en Casa de Gobierno, y un tercer lanzamiento previsto en la Casa de la Escultura de Resistencia, Chaco.
Estas instancias cuentan con la participación de bailarines, autoridades locales y provinciales, y buscan ampliar la visibilidad del festival en la región. Verón destacó el acompañamiento institucional y el trabajo conjunto para fortalecer cada uno de los objetivos propuestos.
Articulación con campo grande
En el plano internacional, se avanza en un intercambio cultural con Campo Grande, Brasil. A partir del trabajo articulado con referentes culturales, se espera la llegada de una comitiva de turistas brasileños y de un representante musical, con la intención de establecer un vínculo permanente entre ambos festivales.
Según explicó Verón, este convenio permitirá que Mburucuyá tenga presencia en festivales de Brasil y que, a su vez, cada mes de febrero Campo Grande esté representada en la localidad correntina, fortaleciendo la proyección internacional del chamamé.
Finalmente, el presidente de la comisión subrayó el carácter hospitalario de Mburucuyá y el valor simbólico del festival para quienes eligen el chamamé como forma de identidad cultural. Destacó que el público regresa año tras año por la calidad artística y humana del encuentro, y afirmó que el objetivo es que «siempre esté presente el chamamé para que aprendamos a cuidarlos entre todos».

