Ante las recientes lluvias registradas en la alta cuenca del río Bermejo, en las provincias de Jujuy y Salta, el presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Jorge Pilar, llevó tranquilidad a la población chaqueña y aseguró que no se espera una situación crítica en la provincia..
«El río ha tenido picos de crecida muy cortos en el tiempo que se van disipando a medida que descienden hacia la cuenca baja», explicó Pilar, y aclaró que hasta el momento no existe ninguna alerta emitida por la Comisión Regional del Bermejo (COREBE). «No estamos ante una situación dramática. Puede haber alguna creciente, pero nada extraordinario» , afirmó.
El titular de APA recordó además que las crecidas anuales del Bermejo suelen producirse en torno a la época de Semana Santa, por lo que una variación del caudal durante marzo se encuentra dentro de los parámetros normales.
En ese marco, Pilar destacó la importancia de estos pulsos de agua para el equilibrio ambiental de la provincia. «El Chaco tiene sistemas hídricos endorreicos, como el Guaycurú, el Guaycurucito o el Guaycurú Chico, que se alimentan de los desbordes del Bermejo. Sin esas crecidas, esos ríos morirían», explicó.
El funcionario cuestionó la mirada exclusivamente negativa sobre el comportamiento del río. «Siempre vemos las crecidas como algo malo porque las analizamos desde la perspectiva de quienes ocupan indebidamente márgenes anegables. Pero hay todo un ecosistema que depende de estos pulsos de agua», remarcó.
En ese sentido, Pilar volvió a vincular la problemática con el avance urbano desordenado. «El verdadero problema es que hemos eliminado lagunas y ocupado zonas inundables. Tenemos que dejar de ir contra el agua y empezar a convivir con ella», sostuvo.

