El debate en torno al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei comenzó a ocupar un lugar central en la agenda política, económica y social del país, especialmente a partir de las reacciones generadas en distintos sectores productivos.
Entre las voces que se manifestaron con mayor claridad se encuentra la del presidente de la Federación Económica del Chaco (Fechaco), Alfredo González, quien expresó la posición del sector Pyme frente a los cambios propuestos en la legislación laboral.
Desde la Federación Económica del Chaco, González asumió un rol activo en el análisis del proyecto, no solo desde una perspectiva provincial sino también nacional, en articulación con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).
Según explicó, el abordaje de la reforma se realiza de manera coordinada con legisladores nacionales de distintas provincias, con el objetivo de exponer los puntos que el sector considera críticos.
El dirigente empresarial detalló que el proyecto de ley laboral presentado en el Senado cuenta con «190 y pico de artículos», lo que evidencia su alcance estructural y la complejidad de las modificaciones planteadas. En ese marco, sostuvo que el análisis no se limita a una mirada general, sino que se focaliza en aspectos concretos que, a juicio de las entidades empresarias, requieren revisión.
González subrayó que el trabajo técnico y político se viene desarrollando desde hace tiempo y que no responde a una reacción coyuntural. En ese sentido, afirmó que la discusión sobre la modernización del régimen laboral es una demanda histórica del sector Pyme, que enfrenta dificultades estructurales vinculadas a la normativa vigente.
El presidente de la Fechaco remarcó que el objetivo principal es contribuir al debate legislativo aportando una mirada basada en la experiencia cotidiana de las pequeñas y medianas empresas, particularmente en lo referido a la previsibilidad, la negociación colectiva y la generación de empleo formal.
EL ROL DE la FECHACO Y LA ARTICULACIÓN NACIONAL
Alfredo González explicó que su participación en el análisis de la reforma laboral se da en el marco de una tarea conjunta con la conducción nacional de la Came. «A mí hoy me toca el rol de trabajar específicamente este tema a nivel nacional, acompañando al presidente Ricardo Diab, Confederación de la Mediana Empresa», señaló, al describir el alcance de su función.
En ese contexto, indicó que se están llevando adelante reuniones con gobernadores y legisladores de distintas jurisdicciones, con el fin de explicar la posición del sector empresario respecto de los cambios propuestos. Según detalló, los primeros encuentros se realizaron con los legisladores nacionales del Chaco, aunque la agenda se amplió progresivamente a otras provincias.
González afirmó que el objetivo central de estos encuentros es exponer «los cinco puntos fundamentales que para nosotros son clave y que deben modificarse en esta reforma laboral que fue presentada por el Senado».
De esta manera, dejó en claro que la postura del sector no es de rechazo absoluto al proyecto, sino de revisión puntual de determinados artículos.
El dirigente empresarial destacó que la instancia legislativa que se avecina en la Cámara de Diputados será clave para el futuro del proyecto. Por ese motivo, señaló que el trabajo de diálogo y explicación técnica resulta indispensable para que los legisladores comprendan el impacto real de las modificaciones en el entramado productivo.
Asimismo, sostuvo que la estrategia de la Fechaco y la Came apunta a generar consensos amplios, entendiendo que la reforma laboral involucra intereses diversos y requiere un equilibrio entre la protección de los derechos laborales y la sustentabilidad de las empresas.
Negociación colectiva
González sostuvo que uno de los principales riesgos del proyecto es la fragmentación de la negociación colectiva, al promover esquemas de negociación empresa por empresa. Según explicó, este enfoque no contempla las limitaciones estructurales de las pequeñas y medianas empresas.
«No se cuenta con una estructura para negociar empresa por empresa, y eso, aunque pueda parecer positivo, en realidad es bastante complicado», afirmó el dirigente.
En su análisis, esta modalidad puede derivar en mayores costos administrativos y legales para las pymes, además de incrementar la conflictividad laboral.
El presidente de la Fechaco advirtió que el sector no está preparado para afrontar escenarios de negociación individualizada, lo que podría traducirse en una mayor exposición a conflictos judiciales y sindicales. Según indicó, la falta de previsibilidad es uno de los principales obstáculos para la generación de empleo formal.
En relación con las críticas provenientes del sector de los trabajadores, González señaló que existen miradas contrapuestas sobre el impacto de la reforma.
«Lo dicen tanto de empresas privadas como de públicas, pero principalmente hablamos del sector privado», expresó, al referirse a los cuestionamientos que sostienen que los cambios no beneficiarían a los trabajadores.
No obstante, aclaró que el análisis del sector empresario no desconoce la diversidad de posiciones, y que dentro del propio proyecto «hay algunos artículos con los cuales se puede disentir o tener miradas diferentes». En ese marco, insistió en la necesidad de un debate profundo y equilibrado.
Artículos cuestionados
Dentro del extenso articulado del proyecto de ley, González precisó que el trabajo técnico del sector empresario se concentra en cinco artículos específicos: «El 126, 128, 130, 131 y 132». Según explicó, estos puntos contienen modificaciones que generan preocupación en las pequeñas y medianas empresas.
En particular, el dirigente hizo referencia al artículo 126, que propone cambios en la Ley 14.250 vinculados al régimen de negociación colectiva. «El artículo 126, específicamente, es el que se refiere a la modificación de la Ley 14.250, donde se impulsa, para nosotros, un retroceso en el sistema de negociación colectiva al limitar la ultraactividad», sostuvo.
González explicó que la ultraactividad permite que los convenios colectivos vencidos mantengan su vigencia hasta que se acuerde uno nuevo, y advirtió que su eliminación o limitación puede generar serias complicaciones. «Esto, referido a los convenios colectivos vencidos, realmente complica mucho a todos los convenios actuales que hoy están vigentes», afirmó.
El presidente de la Fechaco advirtió que la modificación propuesta podría derivar en un aumento de los conflictos laborales, especialmente en el sector de las pequeñas empresas. Según señaló, la falta de reglas claras durante los períodos de negociación incrementa la incertidumbre y dificulta la planificación empresarial.
En ese sentido, remarcó que, aunque el impacto pueda ser menor en grandes empresas con estructuras sólidas, en el caso de las Pymes la situación es diferente. «Puede ser que en las grandes empresas no sea un foco de conflicto, pero sí genera un alto grado de imprevisibilidad y conflictividad», expresó.

