El referente del sector energético, Miguel De Paoli explicó las razones por las cuales el Chaco exhibe los precios de combustibles más bajos de la región NEA, aunque aclaró que, pese a esa ventaja comparativa regional, los valores continúan ubicándose por encima del promedio nacional.
En diálogo con Radio Libertad, De Paoli realizó un repaso de los principales factores que influyeron en la evolución de los precios durante 2025 y adelantó cuáles serán las tendencias que marcarán el mercado en 2026.
«Voy a tratar de ser muy didáctico y rápido para explicar algunas cuestiones que pasaron durante el año 2025 en materia de precios y combustibles», señaló al iniciar su análisis.
Según explicó, uno de los cambios centrales fue la aparición de microaumentos a lo largo del mes, una modalidad que modificó la lógica tradicional de actualización de precios.
«Ya no se espera al día 31 para aplicar aumentos. Estos ajustes se dan en cualquier momento del mes y marcaron una tendencia durante todo 2025», indicó.
De Paoli detalló que, en ese contexto, el precio de los combustibles tuvo una variación acumulada del 36% durante el año, un porcentaje que superó a la inflación nacional, que cerró en torno al 31%.
«Eso explica en gran parte por qué, aun con algunas bajas puntuales, el balance anual terminó siendo superior al índice inflacionario», afirmó.
Otro factor determinante, según el especialista, es la estructura impositiva que impacta directamente sobre el precio final.
«En 2018, el Congreso dispuso la actualización trimestral de los impuestos internos, y esos incrementos se siguen aplicando hasta hoy. Aun con un escenario internacional favorable, con un barril de petróleo relativamente estable, esos impuestos empujan el precio al público», explicó.
En ese sentido, sostuvo que incluso con una proyección de inflación cercana al 20%, la carga impositiva continúa presionando sobre los valores en surtidor.
«Los impuestos siguen incrementándose y llevan el precio un poco más caro de lo que podría estar», remarcó.
De Paoli también destacó la irrupción del sistema de autodespacho como uno de los cambios más significativos del mercado.
«Esta modalidad le da al consumidor argentino la posibilidad de acceder a un precio hasta un 9% más barato», explicó, y señaló que esta diferencia obligará a los usuarios a elegir entre el autoservicio o la atención tradicional.
«2026 va a ser un año muy competitivo. Las marcas van a salir a hacer promociones para ganar o mantener su porción de mercado, sin perder calidad, pero ofreciendo precios más convenientes», anticipó.
Además, remarcó que durante 2025 no solo hubo aumentos, sino también bajas puntuales de entre 1% y 2%, lo que generó una fuerte dispersión de precios, incluso dentro de una misma ciudad.
«En Resistencia se pueden encontrar estaciones de la misma marca con precios distintos, separadas por apenas ocho cuadras», ejemplificó.
Esa diferencia, explicó, responde al perfil de clientes de cada estación. «No es lo mismo una estación con alto tránsito de camiones que otra con predominio de motos o autos particulares. Cada una configura su estrategia de precios según su público», señaló.
En cuanto al avance del autodespacho en la región, aseguró que ya se trata de una tendencia consolidada. «En el NEA ya se observan estaciones con autodespacho en distintas marcas.
Esto se está propagando y vino para quedarse. Es una alternativa real para los consumidores», afirmó.
Finalmente, al referirse al impacto laboral de esta modalidad, De Paoli descartó que implique una pérdida neta de empleo.
«No afecta la fuente de trabajo, la profesionaliza. Puede haber menos personal en playa, pero crecen otras áreas, como el shop. Cada estación va a configurar su recurso humano según el sector más fuerte», concluyó.

