El debate en torno a la política salarial docente volvió a ocupar el centro de la escena legislativa en el Chaco tras la presentación de un proyecto impulsado por legisladores del bloque peronista que propone un aumento salarial por vía legal.
La iniciativa generó fuertes cuestionamientos desde el oficialismo, particularmente por la ausencia de precisiones sobre el financiamiento necesario para sostener una medida de ese alcance dentro de las cuentas públicas provinciales.
Desde el interbloque Chaco Puede, el diputado Iván Gyoker expresó una postura crítica frente a la propuesta, señalando que el planteo desconoce la existencia de un presupuesto vigente aprobado por la propia Legislatura.
Según explicó, ese instrumento ya contempla una pauta salarial definida, lo que convierte a cualquier iniciativa paralela en una superposición normativa que no atiende al marco financiero real del Estado.
Gyoker remarcó que el presupuesto no solo establece previsiones salariales, sino que también fija prioridades de gasto y límites concretos a la asignación de recursos. En ese sentido, advirtió que presentar proyectos que no dialogan con ese esquema supone ignorar deliberadamente las reglas básicas de la administración pública y el equilibrio fiscal.
El legislador enfatizó que cualquier modificación salarial debe analizarse dentro de ese marco legal, respetando las partidas existentes y evaluando con precisión el impacto que tendría sobre otras áreas sensibles del Estado provincial. De lo contrario, sostuvo, se incurre en propuestas que carecen de sustento técnico y viabilidad real.
En ese contexto, Gyoker subrayó que el debate salarial no puede abordarse desde consignas aisladas ni desde anuncios desvinculados de la planificación presupuestaria, ya que ello afecta la credibilidad institucional y genera expectativas que luego no pueden ser cumplidas.
CRÍTICAS A LA INICIATIVA LEGISLATIVA
Asimismo, cuestionó con firmeza el contenido del proyecto presentado por los legisladores peronistas, al que calificó como carente de seriedad técnica. Según explicó, la propuesta omite un elemento central de cualquier política pública: la identificación clara de las fuentes de financiamiento necesarias para su implementación.
Gyoker sostuvo que el proyecto evita deliberadamente el debate de fondo, que es la discusión sobre el origen de los recursos. En ese sentido, planteó de manera directa la necesidad de transparentar qué partidas deberían ser recortadas para sostener un eventual aumento salarial docente, si es que no existen fondos adicionales disponibles.
«Tenemos un presupuesto vigente, que ellos mismos aprobaron, donde ya existe una pauta salarial prevista. Presentar un proyecto de aumento docente, sin partidas asignadas y sin explicar cómo se lo va a financiar, es demagógico», expresó el legislador, reforzando su crítica al enfoque adoptado por la iniciativa opositora.
Además, Gyoker advirtió que la ausencia de definiciones concretas abre interrogantes inevitables sobre el impacto que la medida podría tener en áreas clave como la salud, la seguridad o incluso el propio sistema educativo. Para el diputado, omitir esas consecuencias implica una falta de responsabilidad política frente a la sociedad.
En esa línea, sostuvo que legislar implica asumir decisiones complejas y no limitarse a propuestas que buscan impacto mediático sin contemplar los efectos reales sobre el funcionamiento del Estado y la calidad de los servicios públicos.
Impacto en la comunidad educativa
El diputado también puso el foco en las consecuencias que este tipo de iniciativas pueden tener sobre la comunidad educativa. Según afirmó, los proyectos que prometen aumentos sin respaldo presupuestario generan expectativas imposibles de cumplir y terminan perjudicando a los propios docentes.
Gyoker calificó estas propuestas como «delirantes y vacías», al considerar que no ofrecen soluciones reales y solo contribuyen a la confusión. Desde su perspectiva, la utilización de consignas salariales sin sustento económico constituye una falta de respeto hacia quienes esperan respuestas serias y responsables.
«Prometer aumentos sin respaldo presupuestario es una falta de respeto para los docentes y para todos los chaqueños que esperan responsabilidad y no slogans», expresó el legislador, reforzando su crítica al uso político de un tema sensible.
Además, cuestionó lo que definió como una estrategia de reposicionamiento político de sectores que, según sus palabras, «destruyeron a los docentes» y ahora buscan presentarse como «salvadores» a través de iniciativas sin viabilidad concreta.
En ese marco, Gyoker sostuvo que el debate educativo debe darse con una mirada integral, contemplando no solo los salarios, sino también la calidad del sistema, las condiciones de trabajo y la sustentabilidad de las políticas públicas en el tiempo.
Responsabilidad fiscal y gestión
El legislador insistió en que gobernar y legislar requiere asumir costos políticos y tomar decisiones basadas en criterios de responsabilidad fiscal. En ese marco, señaló que no es válido promover iniciativas sin explicar qué recursos se resignarán para hacerlas posibles.
«Si quieren discutirlo en serio, que digan de dónde van a recortar. ¿Va a ser de salud? ¿De la seguridad de la gente? ¿Del propio sistema educativo? Porque gobernar no es tirar títulos para la tribuna, es hacerse cargo de las decisiones», advirtió Gyoker, marcando una diferencia entre el discurso político y la gestión efectiva.
Para el diputado, la discusión salarial debe darse en un ámbito de diálogo institucional, con participación de los sectores involucrados y con información clara sobre la situación financiera de la provincia. Solo de ese modo, afirmó, es posible construir acuerdos sostenibles en el tiempo.
Gyoker señaló que la responsabilidad fiscal no es una consigna abstracta, sino una condición necesaria para garantizar el pago de salarios, el funcionamiento de los servicios esenciales y la previsibilidad de las políticas públicas. Sin orden en las cuentas, advirtió, cualquier promesa se vuelve inviable.
En ese sentido, remarcó que la planificación presupuestaria permite definir prioridades y asegurar que los recursos disponibles se utilicen de manera eficiente, evitando compromisos que luego no puedan ser honrados por el Estado.
El orden como eje de la política salarial
Finalmente, el diputado subrayó que cualquier mejora salarial debe construirse a partir del diálogo, la planificación y la responsabilidad fiscal. Para Gyoker, estos elementos son indispensables para garantizar políticas duraderas y evitar frustraciones en los sectores involucrados.
En ese sentido, afirmó que el Estado debe actuar con previsibilidad y coherencia, respetando los compromisos asumidos y evitando anuncios que no puedan sostenerse con recursos reales. La política salarial, señaló, no puede desligarse de la situación económica y financiera de la provincia.
Gyoker concluyó que el orden fiscal no es un obstáculo para mejorar los salarios, sino la condición que lo hace posible. Sin cuentas claras y prioridades definidas, sostuvo, cualquier incremento se vuelve inviable en el mediano plazo.
«La demagogia no paga sueldos. Los paga un Estado ordenado, con cuentas claras y prioridades definidas», concluyó el legislador, sintetizando su postura frente a la iniciativa cuestionada y reafirmando la necesidad de una gestión responsable.

