Brian López, realizador audiovisual y exestudiante de la Facultad de Artes, Diseño y Ciencias de la Cultura (Fadycc), logró un hito poco habitual para quienes aún transitan o acaban de transitar el ámbito académico: su cortometraje «Karaí Octubre» fue seleccionado en la Historia Breve del Incaa, una de las convocatorias más prestigiosas para directores emergentes del país.
El proyecto, que nació como un trabajo universitario, ya tuvo su preestreno en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y se prepara para su estreno oficial en el Cine Gaumont.
«Siempre lo cuento porque es real: el corto nace en la facultad, como un trabajo de tercer año de la Tecnicatura en Enseñanza y Multimedia de la Fadycc», recordó López en diálogo con LA VOZ DEL CHACO. «A partir de ahí, con un grupo de compañeros dijimos: che, hagamos algo más, pongámosle otra energía, y justo estaba abierta la convocatoria de Historia Breve».
La Historia Breve del Inca es una plataforma clave para el cine argentino independiente. Por allí pasaron figuras centrales del cine nacional como Lucrecia Martel y Bruno Stagnaro, lo que da dimensión del reconocimiento alcanzado.
«Es una convocatoria muy prestigiosa, pensada para directores emergentes. Por eso, cuando quedamos seleccionados, fue algo muy fuerte. Es todo muy reciente y uno va cayendo de a poco en lo que significa», señaló.
el desafío de producir cine independiente
Más allá del logro artístico, López subrayó que el proceso implicó enfrentar responsabilidades que exceden ampliamente la formación académica. «Es algo que no lo aprendés en ningún lado, lo aprendés haciéndolo. Tenés que tener la cabeza muy centrada y estar resolviendo problemas todo el tiempo», explicó.
En ese camino, destacó el valor del equipo de trabajo. «Se armó un grupo muy lindo, con jóvenes y personas con experiencia: docentes de la facultad, egresados, estudiantes. Eso hizo todo más llevadero y también aportó a seguir fortaleciendo el cine regional, nuestros técnicos y nuestros actores».
El realizador fue claro al marcar la diferencia entre el cine comercial y el cine independiente. «Nada te prepara para lidiar con rendiciones, sindicatos, cuestiones administrativas.
De repente mi contadora era mi mejor amiga porque hablábamos todos los días. Son cosas que no te imaginás cuando empezás».
Estrenos, festivales y proyección regional
Karaí Octubre tuvo su preestreno en noviembre pasado en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, uno de los pocos festivales clase A del mundo, junto a Cannes y Berlín. «Ya eso fue un montón. Viajó parte del equipo, compartimos días allá, fue una experiencia hermosa», contó.
El estreno oficial será este año en el Cine Gaumont, en Buenos Aires, aunque aún no hay fecha confirmada.
Además, López adelantó que se trabaja para llevar el corto a salas y espacios culturales del NEA. «Me gustaría mucho poder proyectarlo en el Guido Miranda, en Resistencia, y también en Corrientes. Y ojalá en festivales regionales, porque es una forma de devolverle algo a toda la gente que colaboró».
«Hubo mucha gente que ayudó con cosas mínimas pero fundamentales. La única forma de agradecer eso es mostrando la película en pantalla grande», remarcó.
nuevos proyectos
y formación continua
Lejos de detenerse, López ya trabaja en su primer largometraje, «El grito sagrado», que viene teniendo un recorrido destacado en instancias de desarrollo. El proyecto fue seleccionado en convocatorias como Sembrando Cine (Corrientes), participó en el Mercado del Ficer (Entre Ríos), en la Residencia del Lago (Misiones) y actualmente forma parte del laboratorio Raymundo Gleyzer del Incaa.
«Son seis meses de trabajo intenso, con tutorías de guion, dirección y producción. Te hacen repensar todo: los personajes, el arco narrativo, la propuesta estética, el presupuesto. Es agotador, pero hace crecer muchísimo al proyecto y a uno como profesional», explicó.
Además, valoró el carácter federal de estas instancias. «Hay gente de todas las regiones del país, de distintas edades y trayectorias. Ese intercambio es riquísimo y demuestra que se puede seguir formándose desde la región, sin tener que irse».

