Defensores de Vilelas atraviesa uno de los momentos más trascendentales de su historia deportiva. El conjunto chaqueño es el único representante provincial que continúa en carrera en el Torneo Regional Amateur y hoy, desde las 17.30, disputará la final de la Región Litoral Norte frente a Guaraní Antonio Franco de Posadas.
El partido de ida se jugará en el estadio Clemente Argentino Fernández de Oliveira, en una serie de 180 minutos que definirá un ascenso y mantiene en vilo a toda la localidad y al fútbol chaqueño en general.
En la previa del encuentro, el director técnico del Defe, Joaquín Conejo Espíndola, dialogó con Radio Natagalá y expresó las sensaciones que rodean a una final cargada de ilusión y expectativas.
«Estamos muy contentos. Es algo que se nota en el pueblo, en el club. Están todos muy emocionados», señaló el entrenador», y agregó: «Era un objetivo al que aspirábamos, pero sabíamos que iba a ser muy difícil. Hoy somos protagonistas, logramos consolidarnos en el torneo y tenemos un gran equipo. Eso nos llena de ilusión».
Preparación contrarreloj
Defensores llegó a esta instancia tras eliminar a Cultural de Castelli en semifinales, una serie que se terminó de definir el martes, apenas unos días antes del inicio de la final. Sobre ese contexto, Espíndola explicó cómo se trabajó en la preparación.
«No hay mucha información del rival porque los partidos no son transmitidos. Tenés que esperar que suban algún video a las plataformas», explicó. «De todas maneras, no queríamos adelantarnos. Nuestro partido de semifinal se había suspendido dos veces y fuimos muy cautelosos hasta sellar la clasificación», dijo.
«Recién el miércoles me puse a analizar al rival. Antes de eso, la prioridad fue terminar nuestra serie», remarcó el DT, quien destacó que su idea siempre parte de fortalecer lo propio: «Trato de afianzar lo que nosotros tenemos como positivo.
El rival puede proponer muchas cosas, pero nosotros también vamos a ir a estar a la altura y a plantear un partido inteligente».
Ansiedad y experiencia en el plantel
Consultado sobre cómo se maneja la ansiedad dentro del grupo, Espíndola reconoció que el nerviosismo crece con el correr de las horas, pero valoró la experiencia del plantel.
«La ansiedad empieza a jugar a medida que se acerca el partido. Si teníamos una semana más larga, íbamos a querer que los días pasen rápido», admitió.
«Estamos terminando un año larguísimo: empezamos a entrenar en enero, competimos desde marzo y no paramos nunca. Jugamos alrededor de 45 partidos», aseveró.
En ese sentido, explicó que el trabajo semanal apunta más a la recuperación que a lo táctico: «No tenemos mucho margen para trabajar cuestiones nuevas. Es más recuperar y tratar de que los jugadores lleguen en condiciones óptimas».
«Tengo la suerte de contar con varios jugadores que ya estuvieron en categorías superiores y eso ayuda mucho a manejar al resto del plantel», destacó.
Qué resultado buscar en Posadas
Al ser consultado sobre qué resultado sería ideal en el partido de ida, el técnico fue claro, aunque realista: «Si tengo que ser súper optimista, siempre buscamos ganar. Uno entra a la cancha para ganar».
Sin embargo, remarcó la importancia de entender la serie: «Son 180 minutos, no se define todo en un solo partido. Tenemos que hacer un encuentro inteligente y tratar de llegar con chances de definir en nuestra ciudad y con nuestra gente».
«Un buen resultado es hacer un buen partido. Después puede ser ganar, empatar o incluso perder por la mínima y seguir en partido. Todo va a depender de lo que podamos proponer», sostuvo.
Arbitrajes y antecedentes
Inevitablemente, también surgió la consulta sobre el arbitraje, un tema sensible en instancias decisivas del ascenso.
«No te voy a mentir, esas cosas pasan por la cabeza porque las viví muchas veces», reconoció Espíndola. «Uno recuerda más cuando es en contra que cuando es a favor. Pero debo decir que en este torneo y en los últimos partidos no vi nada raro».
«Ojalá que el partido se desarrolle con normalidad y que gane el mejor. Eso es lo que le hace bien al deporte», expresó.
Las claves del equipo
Sobre las razones que explican el gran presente de Defensores de Vilelas, el DT fue contundente: «La clave son los jugadores. Son ellos los que entran a la cancha, los que ponen el pecho y dan la cara siempre».
«Hay un grupo con mucho sentido de pertenencia. Los que se sumaron se adaptaron rápido y eso facilita muchísimo encontrar un equipo», explicó. Además, destacó el crecimiento colectivo: «Fuimos de menor a mayor, hoy el equipo está firme en todas las líneas y tenemos muy buen recambio».
«Muchas veces cerramos partidos con los jugadores que entran desde el banco, y eso te demuestra que el equipo está fuerte y que tiene con qué pelear», subrayó.
Plantel y diferencias de categoría
En cuanto a la disponibilidad del plantel, Espíndola informó que hay algunos futbolistas regresando de lesiones, pero que el grupo llega en buenas condiciones generales.
Finalmente, el entrenador reflexionó sobre las diferencias entre el Torneo Regional Amateur y la Liga Chaqueña: «La Liga de Resistencia es muy competitiva y pareja, quizás la más del NEA. Pero hay una brecha cuando subís de categoría».
«En niveles superiores se juega más rápido, a dos o tres toques, hay más jerarquía y más roce», explicó. «Eso no quita que en la Liga Chaqueña haya cosas magníficas desde lo técnico, pero cada salto de categoría te exige adaptarte a otro ritmo».
Con ilusión, trabajo y un fuerte respaldo colectivo, Defensores de Vilelas listo para afrontar una serie que puede marcar un antes y un después en su historia y en el fútbol chaqueño.

