El director técnico de Chaco For Ever, Ricardo Pancaldo, realizó un extenso y profundo análisis del presente futbolístico del club tras el primer amistoso de pretemporada disputado en Salta frente a Central Norte, encuentro que finalizó igualado y que dejó sensaciones positivas en el cuerpo técnico.
En diálogo con Radio Natagalá, el entrenador no solo evaluó el rendimiento del equipo dentro del campo de juego, sino que también se refirió al armado del plantel, la exigencia de la Primera Nacional, la importancia del grupo humano, el rol de los referentes, el acompañamiento de la gente y el sentido de pertenencia con la institución.
«El balance fue positivo porque en estos partidos lo que buscamos es ritmo futbolístico, que los jugadores se conozcan, especialmente los que llegaron este año con los que quedaron de la temporada pasada, y que empiecen a interpretar la idea que queremos para el torneo», expresó Pancaldo al comenzar su análisis del primer ensayo formal de For Ever en esta pretemporada.
Un amistoso
para empezar
a ensamblar
El entrenador remarcó que el encuentro ante Central Norte se dio en un contexto lógico de exigencia física, propio de esta etapa del año. «Fue el primer amistoso que jugamos y es normal que el equipo esté en una etapa muy exigente desde lo físico.
Venimos de una pretemporada dura y ahora empieza el proceso de ensamblar un plantel que no es chico: son cerca de 30 jugadores, todos con la necesidad de coincidir con una idea, con un sistema de juego», explicó.
En ese sentido, valoró que todos los futbolistas hayan terminado el partido en buenas condiciones. «También es importante que todos hayan podido terminar bien el partido. Hubo circuitos de juego interesantes por momentos, cosas que nos sirven para seguir construyendo», señaló.
Pancaldo insistió en que estos encuentros no se miden únicamente por el resultado. «No venimos a buscar resultados en los amistosos, sino funcionamiento, ritmo y entendimiento. Después, obviamente, a mí me gusta ganar todo, hasta en los entrenamientos, pero sabemos bien qué es lo que buscamos en esta etapa», aclaró.
Refuerzos con convicción y sentido de pertenencia
Pancaldo se mostró conforme con las incorporaciones y remarcó que fueron consensuadas con la dirigencia. «Trabajamos codo a codo con Héctor Gómez. El mercado de pases es muy cansador porque muchas veces sigue abierto mientras ya estás en plena pretemporada.
Los jugadores que me mostraron vinieron, y con los que hablé y no estaban convencidos preferí no insistir», explicó.
«Uno quiere jugadores convencidos, que vengan con ganas de triunfar, de trascender, en un club que te puede dar un espaldarazo importante», enfatizó. En esa línea, volvió a remarcar un concepto que ya había expresado en temporadas anteriores: «Buscamos jugadores que se identifiquen con la mística de For Ever, con su historia. Jugadores con espíritu de lucha, que no den una pelota por perdida y que tengan ganas de llegar más lejos de lo que llegaron hasta ahora».
La base, los referentes
y los juveniles
Al referirse a la importancia de contar con futbolistas históricos del club como Canuto y Valdez, Pancaldo destacó el valor humano por sobre los nombres propios. «Más allá de que son emblemas del club y grandes personas, a los entrenadores nos facilita mucho tener buenas personas en el vestuario. Hemos dejado una base importante que transmite año tras año cómo se trabaja y qué es For Ever», explicó.
Esa base, según el DT, es clave para la integración de los refuerzos y de los juveniles. «Este año subimos varios chicos de inferiores. Estamos trabajando con jugadores interesantes y queremos prepararlos desde lo físico, lo técnico y lo táctico», indicó.
Sin embargo, Pancaldo fue contundente al remarcar que en el fútbol manda el presente. «La historia es muy buena, pero lo futbolístico es actualidad.
Nadie se acuerda de la campaña del año pasado, se acuerdan del partido de ayer y del que viene. El fútbol es presente. El futuro es hoy», sentenció.
Una categoría durísima y el desafío de la zona
Sobre la Primera Nacional, Pancaldo no dudó en calificarla como una de las categorías más exigentes del fútbol argentino. «Es durísima, muy pareja. Hay equipos grandes con la obligación de ascender y solo ascienden dos», analizó.
En cuanto a la zona que le tocó a For Ever, evitó comparaciones. «Siempre se dice que una zona es más difícil que la otra, pero yo creo que las dos son complicadas. Nosotros tenemos que mirarnos a nosotros mismos», sostuvo.
En ese sentido, volvió a poner el foco en la fortaleza como local. «Nuestra cancha tiene que ser inexpugnable. El año pasado mejoramos mucho eso y este año tiene que dolerles venir a jugar a For Ever. De visitante tenemos que hacer nuestro negocio y traernos algo siempre», afirmó.
La gente, los socios y el sentido de pertenencia
Uno de los momentos más firmes de la entrevista fue cuando Pancaldo habló del rol de la gente y de los socios. «La gente siempre nos acompañó y tenemos un público espectacular. El apoyo emocional es clave para el jugador y también para el rival. La cancha llena contagia», expresó.
Además, se manifestó como socio del club y defendió el compromiso institucional. «El club no te tiene que dar nada. Vos tenés que aportar para que tu club crezca. El orgullo es ponerse la camiseta y sentirse parte», sostuvo.
«Resistencia y su área metropolitana tienen más de 600 mil habitantes y For Ever no puede tener menos de 20 mil socios. Ese sentido de pertenencia es fundamental», remarcó.
Para qué está
For Ever
Finalmente, Pancaldo fue claro sobre los objetivos. «Cuando hacés buenas campañas, siempre querés lo mismo y un poco más. La idea es repetir lo del año pasado, pero con un mejor final. Igual, hoy pensamos solo en el próximo partido», afirmó.
Una mirada
sobre el fútbol argentino
En el cierre, el DT dejó una reflexión amplia sobre el fútbol nacional. «La Argentina tiene dos interiores: el profundo y el más cercano a Buenos Aires. A mí me gustaban los viejos Nacionales, donde todos los equipos del país tenían posibilidades», recordó.
Si bien reconoció falencias organizativas, destacó el carácter federal de los torneos. «Le da posibilidades a muchas provincias y a muchos jugadores. Se apura el crecimiento, sí, pero también se aprende más rápido. Y eso, para muchos, es vivir de lo que más les gusta», concluyó.

