El presidente de la Fechaco, Alfredo González se refirió al alcance del convenio firmado entre la entidad y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), en el marco de un programa de capacitaciones que cuenta con la articulación del gobierno provincial.
El acuerdo, rubricado en Buenos Aires, tiene como objetivo fortalecer la formación laboral y empresarial en la provincia, con impacto directo en la inserción laboral y el desarrollo del sector pyme.
En declaraciones a Radio Natagalá, González explicó que el trabajo institucional de la Fechaco y la Came no se limita a la capacitación, sino que también incluye una intensa agenda de reuniones políticas para expresar la posición del sector empresario frente a los cambios propuestos en materia laboral.
«En medio de reuniones hemos explicado nuestra posición y se está trabajando. Tuvimos encuentros con varios gobernadores: estuve con el de La Pampa, Catamarca, Tucumán y Salta, y también con senadores. La semana que viene continuamos con esa ronda», señaló.
En ese sentido, remarcó que el planteo no es exclusivo de la Confederación, sino que involucra a las principales entidades empresarias del país. «Somos tres grandes entidades, como la CAC, Adimra y Came, las que estamos trabajando en conjunto. Pero realmente hay entre 26 y 30 convenios colectivos de trabajo que se verían afectados por esta ley», advirtió.
González subrayó que la discusión no se reduce a un sector puntual, sino que alcanza a múltiples actividades reguladas por convenios colectivos. «No es solamente la Came por una cuestión mediática. También la CAC y Adimra, a través de la Unión Industrial, están involucradas. Hay muchísimos convenios que quedarían por debajo y eso aplica directamente a la ley laboral», sostuvo.
Consultado sobre si existe coincidencia entre empresarios y trabajadores en este reclamo, el titular de la Fechaco fue categórico. «Totalmente. Estamos hablando de convenios colectivos de trabajo en los cuales se viene trabajando en conjunto, en una mesa paritaria que es un ejemplo a nivel mundial», afirmó.
En ese marco, recordó su experiencia en el ámbito internacional. «En 2023 tuve la posibilidad de estar en la Organización Internacional del Trabajo, donde se habla mucho del sistema de paritarias que tiene la Argentina.
No son muchos los países que cuentan con este formato, y mucho menos con el nivel de representación que existe acá», destacó.
Por otra parte, aclaró que desde el sector empresario no se oponen a los cambios, pero sí a la eliminación del sistema. «Nosotros entendemos y luchamos para que se modifique y se actualice, pero no para que desaparezca. Porque sin representación se va a generar un caos», alertó.
En esa línea, cuestionó la idea de negociar condiciones laborales empresa por empresa. «Esta supuesta libertad de arreglar individualmente va a llevar a conflictos. En los escritorios una cosa, pero en la vida real es otra. No va a suceder como están pensando», advirtió.
Según explicó, la eliminación de la representación colectiva afectaría tanto a trabajadores como a empleadores. «No solamente los trabajadores quedarían sin representación, sino también las entidades empresarias, que somos las que generamos empleo. Toda esa conflictividad se va a trasladar a los establecimientos y a las empresas», señaló.
Sobre las expectativas frente al proyecto de ley, González sostuvo que el diálogo sigue abierto. «Tenemos buena recepción. Las negociaciones se dan a otra escala, por eso estamos peregrinando uno por uno, hablando con senadores y gobernadores», explicó.
En ese marco, detalló que el foco está puesto en los sectores clave del Senado. «Entendemos que a nivel nacional hay dos grandes bloques, La Libertad Avanza y el peronismo, y después un grupo intermedio de unos diez senadores, principalmente del radicalismo, que son los que terminan definiendo la puja», indicó.
Finalmente, González cuestionó la falta de consulta a las pequeñas y medianas empresas durante la elaboración del proyecto. «Las grandes empresas sí fueron consultadas, pero no las entidades pymes. Adimra, la CAC y Came no fuimos tenidos en cuenta en ninguno de los puntos», afirmó.
«El proyecto fue elaborado desde otro sector y presentado rápidamente en el Senado. Incluso incluye cuestiones tributarias que técnicamente no deberían haber ingresado por esa Cámara», agregó.
A modo de cierre, sostuvo que estas situaciones justifican la existencia de las entidades gremiales empresarias. «Uno como empresario y dirigente trata de entender todo este mundo que nos afecta directamente. Ese es el sentido común y la razón por la cual existen las entidades», concluyó González.

