El texto recibió 42 adhesiones y 30 rechazos en general. Hubo un guiño final de la Casa Rosada a los sindicatos y cámaras empresariales sobre aportes compulsivos. El oficialismo metió por la ventana el traspaso de la justicia laboral a CABA.
Tras más de 16 horas de debate, el oficialismo consiguió sanción en general y avanzó con cambios en indemnizaciones, aportes sindicales y el traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires.

En una maratónica sesión -más de 16 horas-, el Gobierno libertario y dialoguistas consiguieron relegar al kirchnerismo y aprobaron la ley de reforma laboral en el Senado. Ahora, la iniciativa deberá ser girada rápido a Diputados, donde el oficialismo tendrá en sus manos la posibilidad, de no mediar sorpresas ni picardías -por ejemplo, que sea modificado y devuelto, en segunda revisión, a la Cámara alta-, la sanción del primer proyecto relacionado con este tema desde el regreso de la democracia, tras varios intentos fallidos en décadas pasadas.
En una sesión maratónica que se extendió durante más de 16 horas, el Gobierno nacional logró aprobar en el Senado el proyecto de reforma laboral, una de las principales apuestas legislativas del presidente Javier Milei para este año. La iniciativa fue respaldada por 42 votos a favor y 30 en contra, y ahora quedó en manos de la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará convertirla en ley.
El debate expuso una fuerte polarización política. La Libertad Avanza, junto a bloques dialoguistas, la UCR, el PRO y fuerzas provinciales, logró reunir la mayoría necesaria para desplazar al kirchnerismo, que rechazó en bloque el texto y cuestionó su constitucionalidad.

Durante la definición en general, el texto recibió 42 adhesiones y 30 rechazos, sobre los 72 presentes, el pleno en completo en el recinto. Después llegó el momento más delicado de la sesión extraordinaria: la votación en particular. Allí, libertarios y aliados mantuvieron la mayoría, con algunas variaciones según la instancia. Siempre, sobrados. Fueron 26 títulos, lo que obligó al oficialismo a funcionar como un reloj suizo.
Definición en particular
*Título I: 41 a favor, 30 en contra. Se abstuvo la neuquina Corroza. *Título II: 41 afirmativos, 31 rechazos. Aquí estuvo el tema FAL. *Título III:44 a favor, 28 en contra. En esta sección apareció el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad *Título IV: 42 a afirmativos, 30 rechazos. *Título V: 42 a favor, 30 en contra. *Título VI: 42 afirmativos, 30 rechazos. *Título VII: 41 a favor, 30 en contra y abstención de Vigo. *Título VIII: 42 afirmativos, 30 rechazos. *Título IX: 42 a favor, 30 en contra. *Título X: 42 a afirmativos, 30 rechazos. *Título XI: 42 a favor, 30 en contra. *Título XII: 42 afirmativos, 30 rechazos. *Título XIII: 41 a 31. *Título XIV: 40 a 32.
Aquí es donde el PRO prometió no votar la continuidad de aportes compulsivos. Como Bullrich no aceptó la versión macrista -única fuerza que impulsó esto, en detrimento de una caja millonaria para gremios y asociaciones empresariales-, el partido amarillo, al final, acompañó.
*Título XV: 41 a favor, 31 en contra. *Título XVI: 42 afirmativos, 30 rechazos. *Título XVII: 44 a favor -se sumaron los santacruceños Gadano y Carambia-, 28 en contra. *Título XVIII: 42 afirmativos, 30 rechazos. *Título XIX: 42 a favor, 30 en contra. *Título XX: 42 afirmativos, 30 rechazos. *Título XXI: 42 a favor, 30 en contra. Aquí se mantiene el 6% a favor de obras sociales. A pesar de ello, el kirchnerismo votó en contra. Llamativo. *Título XXII: 42 afirmativos, 30 rechazos. *Título XXIII: 42 a favor, 30 en contra. *Título XXIV: 41 afirmativos, 31 rechazos. *Título XXV: 40 a favor, 29 rechazos. Se ausentaron los santacruceños Gadano y Carambia, más el radical bonaerense Maximiliano Abad. *Título XXVI: 38 afirmativos, 31 en contra.







Qué cambia la reforma laboral
El proyecto introduce modificaciones profundas en el régimen de contratación, indemnizaciones y litigiosidad laboral. Entre los puntos centrales se destacan:
- Creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) como alternativa para afrontar indemnizaciones.
- Reducción de la litigiosidad mediante topes y límites en juicios laborales.
- Mantenimiento de aportes compulsivos sindicales y empresariales, aunque con techos más bajos.
- Ratificación del 6% destinado a obras sociales.
- Incorporación, como anexo, del traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, medida que generó fuertes críticas por su tratamiento exprés.
Desde el oficialismo sostienen que la ley apunta a “modernizar” el sistema, reducir la informalidad y generar previsibilidad para las pymes. La oposición, en cambio, advierte que implicará una pérdida de derechos laborales y no garantizará mayor empleo.
Posturas enfrentadas
La senadora Patricia Bullrich, miembro informante del proyecto, defendió la iniciativa al afirmar que la legislación actual es “obsoleta” y que desalienta la creación de empleo formal. “No prometemos milagros, sino soluciones concretas para bajar la informalidad y dar seguridad jurídica”, señaló.
Del otro lado, el kirchnerismo fue categórico. El senador Mariano Recalde sostuvo que “ninguna reforma flexibilizadora generó empleo” y advirtió que la norma “debilita la protección de los trabajadores”. José Mayans, jefe del bloque, calificó la ley como “abiertamente inconstitucional”.
Incluso entre aliados hubo reparos. Algunos legisladores cuestionaron la continuidad de los aportes sindicales obligatorios y la falta de claridad sobre la administración del nuevo fondo indemnizatorio.
Una votación ajustada por capítulos
Tras la aprobación en general, el Senado avanzó con la votación en particular de los 26 títulos del proyecto, donde el oficialismo mantuvo mayorías ajustadas pero constantes. El capítulo más controvertido fue el del Fondo de Asistencia Laboral y el traspaso de la Justicia laboral, que generó divisiones internas.
El próximo paso
Con media sanción obtenida, el texto será girado a Diputados. El Gobierno confía en que podrá repetir el esquema de alianzas para lograr la aprobación definitiva, aunque anticipan un escenario más complejo por la fragmentación política de esa cámara.
De convertirse en ley, será la primera gran reforma laboral aprobada desde el regreso de la democracia, tras varios intentos fallidos en décadas anteriores.
Con información de Infobae
