La Fundación Rewilding Argentina y la organización Ríos del Yaguareté fueron distinguidas con una subvención internacional destinada a expandir y acelerar el impacto de sus programas de protección y restauración de ecosistemas en el norte argentino.
El financiamiento apunta a fortalecer acciones orientadas a la conservación de la biodiversidad, con especial énfasis en especies emblemáticas y en la articulación con comunidades locales que habitan los territorios intervenidos.
La ayuda económica se enmarca en una colaboración conjunta entre el Bezos Earth Fund y el Premio Earthshot, dos iniciativas internacionales que promueven soluciones innovadoras frente a la crisis climática y la degradación ambiental.
Durante los próximos tres años, ambas entidades respaldarán a 48 proyectos seleccionados por su capacidad de generar impactos medibles en la protección y restauración de la Tierra.
El Bezos Earth Fund es una iniciativa filantrópica creada por Jeff Bezos con el compromiso de destinar USD10 mil millones a combatir el cambio climático y preservar la naturaleza. Entre sus líneas de acción se encuentran el financiamiento a científicos, organizaciones no gubernamentales y activistas que trabajan en la transformación de sistemas alimentarios, la protección de la Amazonia y la reducción de emisiones hacia 2030.
Por su parte, el Premio Earthshot es un reconocimiento anual otorgado desde 2021 a cinco ganadores que se destacan por sus contribuciones al ambientalismo a nivel global. Cada proyecto premiado recibe una subvención de un millón de libras esterlinas para continuar su labor, en el marco de cinco categorías alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas: proteger y restaurar la naturaleza, limpiar el aire, revivir los océanos, crear un mundo sin desperdicios y reparar el clima.
La articulación entre ambos fondos busca potenciar soluciones que ya demostraron eficacia en terreno y que requieren escala para consolidarse.
En este contexto, el trabajo desarrollado por Fundación Rewilding Argentina y Ríos del Yaguareté fue considerado estratégico para la conservación del Gran Chaco, una de las regiones forestales más extensas y amenazadas de Sudamérica.
REAPARICIÓN DEL YAGUARETÉ EN EL IMPENETRABLE
En paralelo al anuncio de la subvención, la Fundación Rewilding Argentina informó una noticia de alto impacto para la conservación: la confirmación de la presencia de los dos primeros cachorros silvestres de yaguareté en el Parque Nacional El Impenetrable tras casi 40 años sin registros en la zona. El hecho representa un hito en los esfuerzos de restauración ecológica en el Chaco argentino.
El regreso reproductivo del yaguareté al parque constituye un indicador biológico clave sobre la recuperación del ecosistema. La especie, considerada el mayor felino de América y símbolo de la fauna nativa, había sufrido una drástica retracción poblacional a causa de la caza, la pérdida de hábitat y la fragmentación ambiental.
Los cachorros son descendientes de ejemplares reintroducidos en el área protegida como parte de un programa integral de Rewilding. La confirmación de su nacimiento en estado silvestre demuestra que las condiciones ecológicas comienzan a restablecerse, permitiendo la reproducción natural y la consolidación de una población estable en el largo plazo.
Las organizaciones involucradas destacaron que este avance es resultado de años de trabajo sostenido, que incluyó restauración de ambientes, monitoreo científico, acuerdos con pobladores locales y estrategias de educación ambiental. La combinación de financiamiento internacional y compromiso territorial aparece como un factor determinante en el proceso.
PARTICIPACIÓN COMUNITARIA EN LA ELECCIÓN DE NOMBRES
Tras confirmarse la presencia de los cachorros, la Fundación Rewilding Argentina convocó a la comunidad a participar en la elección de sus nombres, proponiendo opciones vinculadas al territorio y a las lenguas originarias de la región. La iniciativa buscó integrar a la ciudadanía en un acontecimiento de relevancia ambiental y cultural.
Para el cachorro hijo de Nala se propusieron tres alternativas: Ilo» (wichí), cuyo significado es «vida», «estar vivo»; Nawet (qom), que significa «rey de los animales»; y Bermejo (criollo), en referencia al río donde fueron avistados. Cada opción remite a dimensiones identitarias del Chaco, desde la cosmovisión indígena hasta la geografía regional.
En el caso del cachorro hijo de Keraná, las alternativas fueron Gualamba (criollo), definido como «habitante del Chaco»; Aviaq (qom), que significa «monte»; e Itäj (wichí), cuyo significado es «fuego». La selección de nombres en lenguas originarias apunta a visibilizar el patrimonio cultural asociado al territorio chaqueño.
La convocatoria estableció que para votar se debían comentar los dos nombres elegidos en orden de preferencia, siguiendo el ejemplo Iloy – Gualamba. La votación permaneció abierta durante tres días, hasta ayer y se realizó a través de los canales digitales de la organización.

