El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado un aumento inmediato de los aranceles globales del 10% al 15%, en respuesta al revés judicial que la Corte Suprema de Estados Unidos le propinó el día anterior a su política comercial. La decisión profundiza la estrategia proteccionista que la Casa Blanca viene impulsando desde abril y reconfigura el escenario de tensión con sus principales socios económicos, en un contexto de creciente incertidumbre sobre el alcance institucional de las medidas adoptadas por el Ejecutivo.
A través de su red Social Truth, el mandatario sostuvo: “Como presidente de los Estados Unidos de América, aumentaré, con efecto inmediato, los aranceles globales del 10% anunciados el día anterior hasta el nivel totalmente autorizado del 15%”. En el mismo mensaje, calificó el fallo judicial como “ridículo” y “extraordinariamente antiestadounidense”, reafirmando su postura crítica frente a la decisión del máximo tribunal y defendiendo la legitimidad de su estrategia comercial.
El viernes, desde el Despacho Oval, Trump había firmado una orden ejecutiva que establecía un nuevo arancel global del 10%, con entrada en vigencia prevista para el 24 de febrero y un período inicial de 150 días. Ese esquema contemplaba exenciones sectoriales, entre ellas la industria farmacéutica y los bienes que ingresan al país en el marco del acuerdo con México y Canadá. Con la suba al 15%, la administración avanza hacia el límite que considera plenamente autorizado, pese a las objeciones judiciales.
Según informó la Casa Blanca, la nueva tasa alcanza a países y bloques que mantienen acuerdos comerciales con Washington, entre ellos la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y Taiwán, que en algunos casos habían pactado un arancel máximo del 15%. La decisión fue comunicada luego de que el presidente ordenara una “revisión exhaustiva” del fallo que invalidó parte del esquema arancelario impuesto bajo el argumento de una emergencia económica.
ALCANCES JUDICIALES Y REPERCUSIONES INTERNACIONALES
La sentencia de la Corte Suprema, aprobada por seis de los nueve jueces, sostuvo que el presidente no puede justificar estos aranceles apelando a una emergencia económica sin una autorización clara del Congreso. El presidente del tribunal, John Roberts, remarcó que el Ejecutivo debe demostrar respaldo legislativo explícito para avanzar con este tipo de medidas, estableciendo un límite institucional a la discrecionalidad en materia comercial.
El fallo fue recibido con cautela por los principales socios comerciales de Estados Unidos. El presidente francés, Emmanuel Macron, celebró la decisión y destacó la importancia de los “controles y contrapesos en las democracias”. Asimismo, afirmó: “Queremos seguir exportando bajo normas justas y no estar sujetos a decisiones unilaterales”, al tiempo que llamó a mantener un enfoque sereno frente a la escalada comercial.
La resolución judicial abre además la puerta a eventuales reembolsos de aranceles ya pagados por las empresas. Consultado sobre ese punto, Trump aseguró que la Corte “no abordó esa cuestión” y anticipó que el tema podría derivar en litigios durante años. Según estimaciones de analistas, los aranceles afectados por la decisión judicial superaron los 130.000 millones de dólares recaudados en 2025. Uno de los jueces disidentes, Brett Kavanaugh, advirtió que la falta de definiciones sobre los reembolsos podría generar “un caos” judicial.
Anunciados originalmente en abril, los aranceles estaban dirigidos a países con los que Estados Unidos mantiene déficit comercial y eran presentados por Trump como una herramienta para reequilibrar el comercio exterior y generar recursos fiscales adicionales destinados a compensar recortes impositivos.

