Ariel Ledesma advirtió sobre el crítico escenario que atraviesa el sector de la construcción, con una fuerte caída del empleo formal, un crecimiento de la informalidad y una paralización de la obra pública que impacta tanto a nivel provincial como nacional.
El dirigente gremial precisó en diálogo con La Voz del Chaco que la actividad atraviesa uno de sus momentos más delicados en los últimos años. «En los peores momentos teníamos entre 7.000 y 8.000 trabajadores registrados; hoy estamos en 4.000 o 4.300. Realmente estamos pasando niveles críticos», afirmó.
En ese sentido, alertó que actualmente «hay más informalidad que formalidad», y estimó que «más del 50 o 60 por ciento de los trabajadores está dentro de la informalidad».
«Eso nos preocupa mucho porque el trabajo formal en la construcción es lo que le permite crecer al trabajador y a su familia, con obra social y jubilación. Hay todo un proceso que protege al trabajador y hoy no está ocurriendo», remarcó.
Más de 200 mil
desocupados en el país
Consultado sobre las causas del nivel de desocupación, sostuvo que el fenómeno es de alcance nacional. «A nivel país tenemos más de 200.000 desocupados que todavía no pueden ingresar al sistema. En la provincia hay más de 10.000 trabajadores fuera del sistema», detalló.
Atribuyó esta situación principalmente al recorte de la obra pública dispuesto a nivel nacional. «Con el recorte de las obras públicas tuvimos una baja muy importante, y eso repercute directamente en la provincia», explicó.
Burocracia y falta de incentivos a la inversión privada
El titular de la UOCRA señaló que, ante la caída de la obra pública, es fundamental fortalecer la inversión privada, aunque advirtió que existen trabas administrativas que desalientan a los inversores.
«Hay que acompañar y ayudar a los empresarios e inversores que quieren apostar en la provincia, pero hoy la burocracia administrativa atrasa mucho el inicio y la finalización de las obras», cuestionó.
Según indicó, los trámites para obtener permisos de inicio o finalización pueden demorar «entre 8 y 16 meses». «El inversor viene a ganar dinero; si lo hacemos perder tiempo en trámites, se va a otra provincia o a otro país», sostuvo.
En esa línea, aseguró que parte de las inversiones se volcaron hacia Paraguay y Corrientes. «Muchos fueron a invertir a Paraguay y otros se están yendo a Corrientes. Necesitamos que el Gobierno tenga una mirada más ágil para atraer esas inversiones», planteó.
Explicó que la finalización de obra es clave porque permite obtener el título de propiedad y habilita la venta o alquiler de las unidades. «Hoy es conveniente invertir en ladrillo, está dando buena rentabilidad, pero si no se obtiene el título no se puede vender ni alquilar. Eso frena el movimiento inmobiliario y la generación de empleo», afirmó.
Reclamo por una
mesa tripartita
El dirigente propuso conformar una mesa tripartita integrada por el Gobierno, las empresas y los trabajadores. «Creo que es la única forma de que las cosas se hagan bien. Hay que unir ideas para generar trabajo y mover la rueda financiera que hoy hace falta en la provincia», sostuvo.
Sin embargo, lamentó que ese espacio no se concrete. «Tenemos buenas relaciones con ministros y con las cámaras, pero nunca nos podemos sentar en una mesa para hablar de estos temas», indicó. Y atribuyó esa falta de diálogo a «cuestiones ideológicas».
«Hay que pensar en el pueblo y buscar alternativas. Todas las gestiones se llevan adelante con diálogo.
La mejor manera en esta época es dialogar, pensar y mirar hacia el futuro con un buen presente», subrayó.
Además, cuestionó que «la ideología que baja desde Nación está cayendo en la provincia» y consideró que existe una contradicción entre el discurso y los hechos. «Se dice que se va a apoyar a la producción y a la industria, pero no vemos una inyección de mano de obra registrada en la provincia», señaló.
Rutas 11 y 16: «La
obra pública
no es un gasto»
En relación con el llamado a licitación para la privatización de las rutas nacionales 11 y 16, consideró que las obras son necesarias. «La obra pública no es un gasto; es lo que permite que los pueblos y ciudades crezcan», afirmó.
Advirtió que ambas rutas «están destruidas» y sin mantenimiento adecuado. «Un productor que saca animales o granos rompe amortiguadores y cubiertas; es un gasto más que se suma a la producción», explicó.
También remarcó la necesidad de controles de peso y mantenimiento permanente. «Con el calor el asfalto se dilata y el sobrepeso de los camiones rompe la ruta. Si no hay mantenimiento constante, el deterioro es mayor», alertó.
Salarios por
debajo de
la inflación
Respecto del incremento del 2,3% en el costo de la construcción informado recientemente por la Cámara del sector, sostuvo que el principal problema es el atraso salarial.
«La mano de obra está muy por debajo de la inflación. En enero tuvimos un 2% de aumento y en febrero 1,8%, con algunos bonos que nos llevan a un 5%, pero siempre estamos por debajo», detalló.
Según afirmó, la pérdida del poder adquisitivo impacta de lleno en la economía general. «Un trabajador formal hoy no puede llegar a la quincena. Está pensando solamente en comer y en cómo mandar a los chicos a la escuela.
No es que no quiera pagar impuestos o servicios, es que no tiene la plata», sostuvo.
En esa línea, pidió «una mirada más social» y mayor contacto con la realidad cotidiana. «Hay que caminar la calle y ver lo que está viviendo hoy el pueblo del Chaco», expresó.
Fideicomisos y
viviendas paralizadas
El dirigente también manifestó preocupación por la falta de avance en programas fiduciarios de vivienda y por la escasa actividad en el área habitacional.
«Festejamos cuando se anuncia un programa de vivienda porque sabemos que va a generar mano de obra, pero vemos que no se está activando», indicó. Aseguró que el fideicomiso para la construcción «está parado» y que se requiere una intervención estatal más activa.
Asimismo, señaló que el organismo provincial de vivienda continúa con finalizaciones, pero sin nuevos desarrollos significativos.
«Vivienda es una gran generadora de mano de obra.
Hay que hacer relevamientos, permitir que quienes puedan pagar lo hagan y así generar fondos para nuevas casas», propuso.
Asimismo insistió en la necesidad de diálogo y planificación conjunta. «Tenemos que sentarnos, ver los pro y los contra y empezar a trabajar. El anhelo de todos es conseguir trabajo genuino y reactivar la provincia», explicó.
Pocas viviendas
y sin impacto real
en el empleo
Consultado sobre si actualmente se están construyendo nuevas viviendas, Ledezma fue contundente:
«Sí, muy pocas. Las que se están agregando son las del programa Ñachec, que son 8, 12 o 20 en distintas localidades, pero no se ve el impacto en la mano de obra».
El dirigente explicó que, a diferencia de años anteriores, hoy no existen planes masivos de construcción que generen un efecto significativo en el empleo.
«Nos malacostumbramos a tener 300 o 500 viviendas en ejecución. Ahí sí veías el impacto en mano de obra. Hoy termina una obra y la inserción de obreros es mucho menor que la cantidad de despedidos».
Actualmente, el sector se encuentra estancado en un promedio de entre 4.000 y 4.500 trabajadores registrados en la provincia, una cifra que —según indicó— no logran superar.
«Nos quedamos estancados y no podemos superar esas cifras. Mano de obra sobra, y personal técnico también».
Edificios en construcción, pero con menos personal
Respecto a las obras privadas, el dirigente reconoció que existen edificios en ejecución en la provincia, aunque con una capacidad laboral reducida.
«Un edificio que antes tenía entre 80 y 120 trabajadores hoy tiene 30 o 40 como máximo. Están trabajando al 30% o 40% de su capacidad».
En ese sentido, pidió mayor intervención del Estado para facilitar la finalización de obras y el acceso al crédito.
«No pedimos que le regalen nada a nadie. Todo es para cobrar. El Banco del Chaco puede tener su ganancia, pero que no sea excesiva, que ayude y no mate al que quiere adquirir un departamento o a la empresa que necesita financiamiento».
También señaló que los créditos hipotecarios existentes son «muy elevados» y que las cuotas resultan inaccesibles para gran parte de la población.
Seguridad laboral: «Uno va a ganarse la vida, no a dejarla»
En materia de higiene y seguridad, Ledezma reconoció que recientemente hubo un trabajador herido y otro fallecido en distintos hechos.
«Todos tenemos responsabilidades. Uno va a ganarse la vida, no a dejarla».
El titular de la UOCRA pidió a los trabajadores que denuncien situaciones de riesgo y aseguró que el sindicato actúa para corregir irregularidades.
«Cuando nos avisan, vamos, marcamos el error y buscamos corregirlo. Más del 90% de las empresas lo solucionan. Cuando no, interviene el Ministerio de Trabajo».
Reforma laboral: «No hay nada positivo para el trabajador»
Consultado sobre su postura frente a la reforma laboral aprobada por el Congreso preciso: «Para hacer una reforma laboral tienen que estar los representantes de los trabajadores. No es algo que le pertenece ni al empresario ni al gobierno. Le pertenece a los trabajadores».
Ledesma sostuvo que la normativa no generará más empleo y que implica un retroceso en derechos.
«No hay ninguna ley que sea positiva para el trabajador.
Desde que asumió Javier Milei se paralizó la obra pública y quedamos sin trabajo.
No hay ninguna proyección que beneficie al trabajador».
Además, afirmó: «Muchos creían que la casta iba por otro lado y hoy la casta somos los trabajadores, los que nos levantamos temprano y nos acostamos tarde».
Para el dirigente, debilitar la representación sindical puede generar conflictos directos entre empleados y empleadores.
«Cuando sacan al sindicato como intermediario, en algún momento se va a generar un problema. El sindicato evita ese roce y protege al trabajador».
Informalidad
y rueda económica
frenada
En cuanto al mercado de materiales, indicó que hay disponibilidad y cierta demanda, aunque concentrada en el circuito informal.
«Hay movimiento, pero está todo dentro de la informalidad. Eso no se derrama en la sociedad ni hace girar la rueda financiera que siempre decimos que la construcción moviliza».
Explicó que cuando la actividad es formal, el impacto se traslada al consumo, al comercio y al pago de impuestos, algo que hoy —según afirmó— no ocurre plenamente.
Experiencia política y necesidad de representación
Ledesma también se refirió a su paso como candidato a diputado provincial, experiencia que definió como de «mucho aprendizaje».
«Los sindicalistas necesitamos representación dentro de la Cámara de Diputados para que no ocurran estas cosas cuando se tratan reformas laborales».
Sostuvo que, a su entender, actualmente «nadie defiende realmente al trabajador» en el Congreso y advirtió:

