El diputado provincial del Partido Justicialista, Luciano Moser, entrevistado en «La Otra Campana», emitido por LT7 Radio Corrientes y LT25 Radio Guaraní, por Gustavo Ojeda y Facundo Sagardoy, analizó la coyuntura política, económica e institucional del Chaco, y los principales desafíos que atraviesa la región en el actual escenario legislativo y electoral.
El diputado describió al escenario parlamentario provincial, como una situación de «paridad absoluta» entre el oficialismo y la oposición, y remarcó que esta composición obliga a la construcción de acuerdos permanentes, no solo para la sanción de leyes, sino también para la instrumentación de herramientas de control político como las interpelaciones a funcionarios del Poder Ejecutivo.
Consultado sobre la dinámica legislativa, el dirigente justicialista subrayó la importancia de los mecanismos institucionales de control y puso énfasis en el debate sobre el modelo de gestión gubernamental que se desarrolla en la Cámara de Diputados.
En esa línea, enfatizó que la interpelación a los ministros constituye un recurso fundamental para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
«La Cámara está muy dividida, con 16 diputados del oficialismo y 16 diputados de la oposición, donde claramente el consenso es necesario no solo para las interpelaciones, sino para todos los proyectos legislativos que ambos bloques tengamos», expresó.
«EL MINISTERIO DE PRODUCCIÓN ESTÁ TOTALMENTE PARALIZADO»
Consultado sobre la reciente interpelación de un ministro de Producción, Oscar Dudik, el legislador expresó su disconformidad con la metodología adoptada durante la sesión.
Moser remarcó que el procedimiento no cumplió con los objetivos de esclarecimiento y diálogo institucional que motivaron la convocatoria.
El legislador manifestó una fuerte crítica a la actuación del funcionario, enfatizando: «Para nosotros fue algo, la verdad, vergonzoso por parte del ministro, porque fue y no podíamos hacer preguntas; solo empezó a leer decretos, resoluciones y disposiciones».
El legislador, remarcó que esta dinámica impidió un intercambio constructivo y limitó el acceso a información relevante.
Asimismo, observó que la exposición del funcionario se extendió por más de dos horas sin permitir la formulación de consultas por parte de los legisladores. El ministro «estuvo casi más de dos horas leyendo, sin, además, decir la verdad, con muchas mentiras que nosotros interpretamos y que entendemos por conocer el tema», sostuvo.
El diputado remarcó que las razones por las que se ha ejecutado un recorte del Fondo Productivo, reducción que representaría entre el 60 y el 80 por ciento de los salarios de los empleados del Ministerio de Producción.
El ese sentido, el legislador advirtió que esta política ha provocado un escenario de paralización institucional. «Eso conlleva hoy un parate: un Ministerio de Producción totalmente paralizado, desfuncionalizado», advirtió, y agregó que esta situación repercute negativamente en los productores, las pymes y las empresas, limitando severamente la implementación de políticas públicas y programas de apoyo al sector.
Caída de la coparticipación
El legislador también a los reclamos esgrimidos por el arco político reunido en localidad de Machagai, donde más de treinta intendentes del Partido Justicialista, entre otros, se reunieron para exponer sobre la compleja realidad sociopolítica y económica de la provincia, especialmente en lo relativo a la situación financiera de los municipios.
En ese sentido, Moser advirtió que los gobiernos locales enfrentan un contexto de asfixia financiera debido a la disminución de los recursos coparticipables. «Tenemos tres meses consecutivos de caída de la coparticipación en términos reales: enero, febrero y marzo», remarcó, subrayando que ello afecta de manera determinante la capacidad de gestión de las administraciones comunales.
El diputado precisó que, si se amplía el análisis temporal, la tendencia negativa se profundiza. «Cuatro meses de los últimos seis, si analizamos un poco más hacia atrás», expresó, y añadió que a nivel nacional se registran ocho meses de descenso en la recaudación distribuida a las provincias.
Esta situación, afirmó, impacta directamente en el funcionamiento de los municipios, que enfrentan dificultades para afrontar sus obligaciones salariales y sostener los servicios esenciales. En ese marco, advirtió que el deterioro de los ingresos limita la ejecución de políticas públicas en los territorios locales.
Moser también destacó que la gravedad del contexto fue reconocida por el Gobierno nacional a través de un acuerdo suscrito por doce provincias para obtener adelantos de coparticipación. Según explicó, esta medida busca garantizar el pago de sueldos y deudas, en un escenario económico de creciente complejidad.
Inequidad en la distribución de recursos y disputa política
El legislador también se refirió a distribución de fondos provinciales y denunció un trato desigual hacia los municipios gobernados por el justicialismo. «Nosotros tenemos la información y los decretos del 100 por ciento de aportes en obras integrales», subrayó remarcando estas ayudas financieras constituyen una herramienta clave del Ejecutivo provincial para el desarrollo de los gobiernos locales.
De acuerdo con los datos presentados, «del 100% que repartió Leandro Zdero en su gestión, el 87 por ciento fue a municipios radicales y solo el 13 por ciento al justicialismo».
El diputado agregó que tales cifras constan en documentos oficiales y no pudieron ser refutadas por el oficialismo. «Existe un fundamento técnico: los decretos, por lo cual esto se materializa», señaló, recordando que el justicialismo se extiende a los setenta municipios chaqueños, sin distinción partidaria.
En esa línea, atribuyó la situación económica provincial a la articulación entre el gobierno chaqueño y la administración nacional.
Indicadores económicos en rojo
Moser también explicó que la coparticipación federal se nutre principalmente del Impuesto al Valor Agregado y del impuesto a las ganancias, ambos vinculados al nivel de consumo y a la rentabilidad empresarial. En ese sentido, remarcó que la disminución de la actividad económica repercute directamente en los ingresos provinciales.
El legislador afirmó que el modelo económico vigente genera un efecto negativo en cadena. En este sentido, citó declaraciones del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, al señalar que «el modelo cruje», coincidiendo con la evaluación crítica sobre el contexto nacional.
Al profundizar su diagnóstico, sintetizó: «Si cae todo con este modelo económico, cae la empresa, se destruye el empleo, cae el salario, cae la coparticipación y cae el consumo». De esta manera, describió un escenario de retroalimentación negativa en la economía.
Asimismo, expresó: «Ese es mi resumen del modelo económico: cae todo y lo único que sube es el endeudamiento de las familias por no poder llegar a fin de mes».
En su respaldo, citó datos de organismos oficiales como la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, el Sistema Integrado Previsional Argentino, el Instituto Nacional de Estadística y Censos y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.

