El Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Policía informan que, a través de la disposición 3455/2026, se resolvió la intervención de la comisaría de Colonia Unidas, a raíz de los hechos de público conocimiento ocurridos en esta dependencia, relacionados a la agresión, con uso de armas de fuego, de un oficial a un agente, ocurrida el martes a la madrugada y en plena unidad.
Para llevar adelante esta medida, fue designado como interventor el comisario inspector de Policía, Cristian Marcelo Coronel, supervisor de Zona XVII Interior, quien tendrá la responsabilidad de normalizar el funcionamiento de la unidad, restablecer el orden administrativo y operativo, y elevar un informe detallado en el plazo de 30 días corridos sobre la situación institucional de la dependencia.
Asimismo, deberá evaluar el desempeño de todo el personal policial que presta servicios en ese destino y proponer las medidas que resulten necesarias para garantizar eficiencia, disciplina y una correcta prestación del servicio de seguridad a la comunidad.
Desde el Ministerio de Seguridad se remarca que ya tomó intervención el Órgano de Control Institucional (OCI) y que el oficial involucrado fue inmediatamente separado de sus funciones, con suspensión de haberes, mientras avanzan las actuaciones administrativas correspondientes.
Por expresa directiva del ministro de Seguridad, Hugo Matkovich, toda persona que haya incumplido sus deberes o tenga algún grado de responsabilidad en este hecho será sancionada con el máximo rigor que permitan las normas vigentes.
No habrá tolerancia para conductas indebidas ni lugar para quienes manchen el uniforme y traicionen la confianza de la ciudadanía.
El policía agresor sería despedido por este episodio
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, confirmó un dato alarmante sobre el tiroteo ocurrido en la comisaría de Colonias Unidas: el agente que disparó contra un compañero se encontraba bajo los efectos del alcohol y estupefacientes.
En diálogo con La Radio, adelantó que el agresor está, temporalmente, separado de sus funciones, fue despojado de su arma reglamentaria, no gozará de su sueldo y seguramente será echado de la fuerza provincial, además de afrontar una causa penal por supuesto abuso de arma y lesiones agravadas.
También contó que este hombre, identificado como Job Iturri, fue asistido por un capellán, a quien le habría dicho no recordar nada del atentado.
A todo esto, el Órgano de Control Institucional (OCI) lleva adelante el sumario administrativo, del que, teniendo en cuenta la gravedad del episodio, se espera que Iturri sea despedido.
«El agresor dio positivo a alcoholemia y al toxicológico», señaló Romero en declaraciones a la prensa. Actualmente, el oficial Job Iturri permanece demorado mientras se completan las diligencias procesales, que incluyeron traslados a la oficina médico forense para extracciones de muestras y exámenes toxicológicos adicionales realizados por la División Sanidad Policial de Resistencia.
El hecho se registró alrededor de las 4.30 del martes en la comisaría de Colonias Unidas, cuando el oficial Iturri efectuó al menos ocho disparos dentro del sector de guardia de prevención.
Como consecuencia, otro agente, Lucas Joel Gómez, resultó herido en el brazo izquierdo y debió ser trasladado al hospital, donde se le diagnosticó una fractura multifragmentaria de la diáfisis humeral. Afortunadamente, se encuentra fuera de peligro.
El policía involucrado fue detenido y puesto a disposición de la Justicia, además de ser sometido a pericias toxicológicas y forenses.
Por su parte, el Órgano de Control Institucional inició actuaciones administrativas y dispuso la suspensión preventiva del oficial, con retención de haberes. Además de las pericias balísticas, la doctora Verón ordenó la realización de pruebas de dermotest a todo el personal que se encontraba de guardia, incluyendo a los sargentos ayudantes Nicolás López y Claudio Aguirre, al cabo Eduardo Feldman y al agente Paulino Pérez.
El objetivo es deslindar responsabilidades y reconstruir con exactitud la secuencia de los hechos ocurridos dentro de la unidad de prevención.
Paralelamente a la causa judicial, el OCI ha iniciado las actuaciones administrativas de rigor. El jefe de la Policía ha sido categórico al respecto, señalando que para el oficial Iturri no cabe otra sanción que la baja inmediata y la expulsión definitiva de la fuerza.
El comportamiento del oficial ha sido calificado como una falta gravísima que pone en riesgo no solo la vida de sus camaradas, sino la confianza de la sociedad en la institución.
En el lugar de los hechos, el licenciado Cristian Bravo, del Gabinete Científico, procedió también al secuestro del teléfono celular del oficial Iturri, un Samsung Galaxy A35, y del libro de guardia de la comisaría.
Estos elementos serán fundamentales para determinar si existieron comunicaciones previas que anticiparan el ataque o si hubo algún tipo de altercado antes de que se iniciaran las detonaciones.
Sería una cuestión de celos
El incidente violento en la comisaría de Colonias Unidas se habría desencadenado por celos, presuntamente por la vinculación de la mujer de uno de ellos con el otro.
El oficial ayudante Job Iturri, quien se encontraba desempeñando funciones como oficial de servicio, abrió fuego de manera indiscriminada contra el sector de guardia de prevención de la unidad policial.
Como consecuencia directa de esta ráfaga de disparos, el agente Lucas Joel Gómez resultó herido. Uno de los proyectiles impactó en su brazo izquierdo, lo que obligó a su traslado inmediato al centro asistencial local y su posterior derivación al hospital Félix A. Pértile en General San Martín.
La investigación ha sumado un elemento agravante que profundiza el escándalo: el estado de ebriedad del agresor, publicó Alerta Urbana.
Personal de Tránsito Urbano y Patrulla Vial realizó el test de alcoholemia al oficial Iturri, el cual arrojó un resultado de 1,06 gramos de alcohol por litro de sangre.
En cuanto al móvil del ataque, las primeras líneas investigativas apuntan a un conflicto de índole personal y sentimental. Versiones recogidas en el lugar sugieren que el oficial Iturri habría reaccionado de forma violenta tras enterarse de una supuesta relación entre su pareja y el agente Gómez.
Según los testimonios preliminares, el agresor habría abandonado momentáneamente su puesto para luego regresar y efectuar los disparos desde la casa de servicio lindante a la dependencia policial.

