El STJ ordenó recomponer salarios docentes, mientras el Gobierno del radical Leandro Zdero mantiene sin aplicar el mecanismo que dejó de pagar en 2025.
La disputa por la cláusula gatillo volvió al centro de la escena en Chaco y expone una de las principales tensiones entre el Gobierno provincial y el sector docente. La Federación SITECH confirmó que el juicio para recuperar este mecanismo de actualización salarial continúa en trámite y exigió al Ejecutivo provincial que cumpla con lo dispuesto por el Superior Tribunal de Justicia (STJ).
El conflicto tiene un punto clave: la decisión de la gestión de Leandro Zdero de dejar de pagar la cláusula gatillo de manera unilateral en julio de 2025. La medida generó cuestionamientos no solo por su impacto en el bolsillo docente, sino también por el contraste con el discurso previo del actual gobernador, quien durante la campaña había defendido el mecanismo como herramienta para sostener el poder adquisitivo frente a la inflación. Incluso, en los primeros meses de su gestión, la cláusula fue utilizada como eje comunicacional en anuncios oficiales.

La publicidad del Zorro los primeros meses de su gobierno con una promesa de campaña que no pudo sostener a uno de los sectores que lo llevó a la silla de Marcelo T. De Alvear y Mitre. Ya van 10 meses de su decisión y la última palabra la tendrá la Justicia.
Un fallo que incomoda al Gobierno
El STJ consideró que la eliminación de la cláusula gatillo no se ajusta a derecho, apoyándose en normativa nacional e internacional, con menciones a criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En ese marco, ordenó al Ejecutivo implementar medidas normativas y presupuestarias para recomponer el salario docente de manera urgente y suficiente, garantizando la intangibilidad de las remuneraciones.
Sin embargo, desde SITECH advierten que, hasta el momento, no hay señales claras de cumplimiento efectivo. El gremio solicitó formalmente que el Gobierno informe qué acciones concretas está llevando adelante para acatar el fallo.

Impacto directo en el salario docente
La suspensión de la cláusula gatillo se dio en un contexto de aceleración inflacionaria, lo que profundizó la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación. Para el sector sindical, la falta de actualización automática dejó a los salarios por detrás de los precios, generando un deterioro sostenido en los ingresos.
Este escenario alimenta el malestar en las bases docentes y reaviva el conflicto gremial, con la posibilidad de nuevas medidas de fuerza si no hay respuestas concretas.
Entre promesas y decisiones
El caso también abre un debate político sobre la coherencia entre las promesas de campaña y las decisiones de gestión. La utilización de la cláusula gatillo como bandera electoral y su posterior eliminación configuran uno de los puntos más cuestionados de la actual administración provincial.
Mientras el expediente judicial sigue su curso, la presión sindical y el fallo del STJ colocan al Gobierno en una encrucijada: avanzar en una recomposición salarial acorde a lo ordenado por la Justicia o sostener una política que ya fue objetada en el plano legal.

