Con el objetivo de fortalecer la respuesta institucional ante los crecientes avisos de presencia de yaguaretés en la región chaqueña, durante marzo y abril se desarrollaron tres talleres de capacitación en Chaco y Formosa destinados a fuerzas policiales y otros actores clave vinculados al trabajo territorial y ambiental.
Las jornadas reunieron a 156 participantes entre efectivos policiales, integrantes de Gendarmería Nacional, personal de Parques Nacionales, docentes, directivos escolares, representantes de organismos técnicos y autoridades relacionadas con la conservación de la especie.
La iniciativa es impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Subsecretaría de Ambiente de la Nación y para su implementación se trabajó con actores con presencia territorial, como Proyecto Yaguareté (CeIBA–CONICET), el Parque Nacional El Impenetrable, la Fundación Rewilding Argentina, la Fundación Vida Silvestre Argentina, la Subsecretaría de Recursos Naturales y Ordenamiento Territorial de Formosa y la Subsecretaría de Ambiente de la Provincia del Chaco.
El Impenetrable
El primero de los talleres se realizó en el Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco, mientras que los otros dos encuentros tuvieron lugar en las localidades formoseñas de Ingeniero Juárez y Pozo del Tigre. Las capacitaciones se desarrollaron en un contexto marcado por el aumento de reportes y denuncias vinculadas a la presencia de grandes felinos en zonas rurales y periurbanas del Gran Chaco argentino.
Desde las organizaciones participantes señalaron que la expansión de este tipo de avisos representa un desafío tanto para las comunidades como para las instituciones que deben intervenir en el territorio. En ese sentido, remarcaron la importancia de contar con personal capacitado para relevar información de manera adecuada, interpretar indicios y actuar con criterios claros frente a situaciones que suelen estar atravesadas por el temor, la circulación de versiones no confirmadas y la preocupación social.
Los talleres estuvieron orientados a brindar herramientas concretas para mejorar las intervenciones en campo. Entre los contenidos abordados se incluyeron técnicas de relevamiento de información, identificación de huellas y rastros de grandes felinos, diferenciación de predadores en casos de pérdida de ganado, protocolos provinciales de actuación y estrategias de comunicación ante situaciones de alta sensibilidad social.
El primer circulo
Uno de los ejes centrales de las capacitaciones estuvo puesto en el rol de las fuerzas de seguridad como primer respondiente frente a reportes de presencia de yaguaretés. Los organizadores consideraron fundamental que las intervenciones iniciales se realicen sobre la base de evidencia verificable y en articulación con organismos especializados, para evitar confusiones y ordenar la información desde el inicio de cada situación.
Además de los aspectos técnicos, las jornadas incluyeron contenidos vinculados a la comunicación institucional y comunitaria. En este punto, se trabajó sobre la necesidad de brindar información clara y contextualizada a las poblaciones locales, contribuyendo a disminuir la incertidumbre y promoviendo una mejor comprensión sobre el comportamiento del yaguareté y las formas posibles de coexistencia con la especie.
Las actividades combinaron instancias teóricas y prácticas. Los participantes realizaron ejercicios de identificación de huellas e indicios, análisis de casos reales, simulaciones de intervención y recorridas de campo orientadas a aplicar los conocimientos adquiridos. Según destacaron desde la organización, este enfoque permitió fortalecer el intercambio de experiencias entre los asistentes y facilitar la apropiación de herramientas útiles para el trabajo cotidiano en territorio.
Participantes
Entre los asistentes se destacó la participación del juez federal Pablo Fernando Morán y su equipo de trabajo, quienes intervinieron en la causa judicial que concluyó con la condena por la caza de un yaguareté en Formosa. También formaron parte de las capacitaciones las fiscales rurales del Chaco, Noelia Miño y María Emilia Rudaz, quienes trabajan en investigaciones vinculadas a delitos ambientales y conflictos rurales.
La presencia de integrantes del Poder Judicial fue considerada significativa por los organizadores debido a la necesidad de fortalecer la articulación entre las distintas áreas del Estado involucradas en la protección de la fauna silvestre y el abordaje de conflictos relacionados con especies protegidas.
Las capacitaciones se enmarcaron en una estrategia regional orientada a mejorar las capacidades institucionales frente a la presencia del yaguareté en el Gran Chaco argentino. La propuesta contó con el acompañamiento de diferentes actores con experiencia territorial y científica, entre ellos Proyecto Yaguareté (CeIBA–CONICET), el Parque Nacional El Impenetrable, la Fundación Rewilding Argentina, la Fundación Vida Silvestre Argentina, la Subsecretaría de Recursos Naturales, Ordenamiento y Calidad Ambiental de Formosa y la Subsecretaría de Ambiente de la Provincia del Chaco.
Desde las entidades participantes remarcaron que el trabajo conjunto entre organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones ambientales resulta fundamental para construir respuestas coordinadas y sostenidas en el tiempo. También señalaron que la conservación del yaguareté no depende únicamente de acciones de protección directa sobre la especie, sino también de la capacidad de las instituciones para intervenir de manera eficiente y generar confianza en las comunidades.
El yaguareté
El yaguareté es el felino más grande de América y una de las especies emblemáticas de la biodiversidad argentina. En el país se encuentra catalogado en peligro crítico de extinción y sus poblaciones sobreviven en regiones reducidas del norte argentino, entre ellas el Gran Chaco. La pérdida de hábitat, la caza furtiva y los conflictos derivados de ataques al ganado figuran entre las principales amenazas para su conservación.
En este contexto, los organizadores consideraron que fortalecer la capacidad de respuesta institucional constituye una herramienta clave para reducir tensiones y evitar reacciones basadas en el miedo o la desinformación. También señalaron que una intervención rápida, coordinada y basada en evidencia puede contribuir tanto a la seguridad de las comunidades como a la protección de la especie.
Otro de los aspectos destacados durante las jornadas fue la importancia de construir canales de comunicación fluidos entre las distintas instituciones involucradas. Los participantes coincidieron en que muchas situaciones vinculadas a la presencia de grandes felinos requieren respuestas interdisciplinarias y coordinación entre fuerzas de seguridad, organismos ambientales, autoridades judiciales y referentes comunitarios.
Asimismo, se puso en valor el papel de las comunidades locales en los procesos de conservación. Desde la organización sostuvieron que la convivencia con el yaguareté implica también generar instancias de diálogo, información y acompañamiento en los territorios donde se registran avistamientos o conflictos asociados a la fauna silvestre.
Los responsables de la iniciativa indicaron que este tipo de capacitaciones forman parte de un proceso más amplio orientado a consolidar capacidades técnicas y operativas en la región. En ese sentido, remarcaron que la construcción de respuestas coordinadas, basadas en información confiable y trabajo colectivo, representa uno de los principales desafíos para garantizar la conservación del yaguareté y fortalecer la convivencia entre las comunidades y la fauna nativa del Gran Chaco.

