A días de cumplirse siete años del femicidio de Lorena Noemí Romero, la causa volvió a cobrar impulso judicial con una nueva pericia genética que podría transformarse en una prueba determinante en uno de los crímenes más estremecedores y polémicos registrados en la provincia del Chaco. La fiscal Noel Benítez quiere esclarecer el caso.
Lorena tenía 21 años cuando desapareció el 10 de junio de 2019 en Resistencia. Días después, sus restos desmembrados fueron encontrados en el río Paraná, cerca de la ciudad santafesina de Reconquista. Desde entonces, la investigación atravesó detenciones, allanamientos, pericias fallidas, liberaciones y fuertes cuestionamientos sobre el desarrollo de la causa. Ahora, una nueva medida impulsada por la fiscal especializada en violencia de género, María Noel Benítez, reavivó las expectativas de la familia de la víctima.

En el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (Imcif) se realizó una pericia sobre una mancha de sangre encontrada en un disco de amoladora secuestrado durante los allanamientos realizados en el marco de la investigación. La muestra pertenece a una mujer y será cotejada con restos biológicos conservados de Lorena Romero.
La hipótesis del crimen
La reconstrucción judicial sostiene que Lorena se trasladó aquella noche hasta Villa Palermo II, donde residía su entonces pareja, Ezequiel Ramos. Según la acusación inicial, allí se habría originado una discusión que terminó en un brutal ataque.
La instrucción del exfiscal Héctor Valdivia indicó que la joven habría sufrido una golpiza que le provocó fracturas en siete costillas. Posteriormente, de acuerdo con la hipótesis fiscal, el cuerpo habría sido trasladado hasta un rancho ubicado en Puerto Vilelas, a metros de la Escuela 417, donde fue mutilado utilizando sierras, serruchos y amoladoras antes de ser arrojado al río Paraná.
Entre los principales imputados figuran:Ezequiel Ramos, acusado de homicidio doblemente agravado por el vínculo y femicidio.Ramón Ramos, señalado como coautor.Walter Ramos, considerado partícipe necesario.Gonzalo Gerardo Calizaya Medina y Osvaldo Eliseo Sandoval, imputados por encubrimiento agravado.
Una investigación atravesada por controversias
El expediente acumula múltiples polémicas. Durante la instrucción declararon más de 50 testigos, médicos forenses, policías, peritos y también testigos reservados. Entre los profesionales mencionados en el expediente aparecen el Dr. Moro, Dr. Isla, Dra. Carranza, Dr. Camargo, Dra. Nadia Filipis, Dr. Mambrin y Dr. Zárate. La defensa de los imputados cuestionó duramente el avance de la investigación y sostiene que todas las pruebas genéticas realizadas hasta el momento dieron resultado negativo. Además, planteó irregularidades en los allanamientos y en los procedimientos de secuestro de pruebas. En un escrito incorporado al expediente también remarcaron que el principal testigo de la fiscalía habría sido declarado no apto mentalmente por tres neurólogos y aseguraron que la amoladora secuestrada “no funcionaba”.
Los abogados defensores además señalaron que los perros rastreadores nunca detectaron rastros de Lorena en la vivienda de los Ramos y recordaron que se investigaron otras líneas vinculadas a prestamistas colombianos y posibles conexiones con delitos relacionados con drogas. Sin detenidos y a la espera de una definiciónTodos los acusados recuperaron la libertad durante el proceso debido a la falta de pruebas concluyentes.
Sin embargo, la querella insiste en que la causa continúa abierta y que aún existen elementos pendientes de análisis.“Que estén libres no significa que sean inocentes”, había manifestado la defensora oficial Yamila Baldovino, representante de la familia Romero, al cuestionar las excarcelaciones. A casi siete años del femicidio, la nueva pericia genética vuelve a colocar el caso en el centro de la escena judicial chaqueña. La familia de Lorena continúa reclamando justicia mientras espera que la causa finalmente logre llegar a juicio por jurados.

