El Partido Justicialista del Chaco repudió con firmeza las amenazas proferidas por el diputado oficialista Iván Gyoker contra la diputada Pía Chiacchio Cavana, en el marco de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura provincial.
A través de un documento difundido este jueves, el PJ advirtió que lo ocurrido no fue un exabrupto ni un exceso verbal en el calor del debate, sino que se trató de una amenaza explícita de armar causas judiciales contra una legisladora opositora y de bloquear su capacidad de construir acuerdos parlamentarios.
«Dicho en una comisión legislativa, por un diputado del partido gobernante, eso tiene un nombre: apriete político», denunciaron.
El episodio se desencadenó cuando la diputada Cavana, presidenta de la comisión, desmintió al oficialismo por difundir como aprobado un dictamen para suspender las PASO 2027 que nunca había sido tratado formalmente. Ante un señalamiento legítimo y reglamentario, la respuesta del diputado Gyoker no fue argumentar: fue amenazar. Habló de armarle causas y le advirtió, en tono irónico, que iba a necesitar suerte para conseguir acuerdos legislativos. «No es una diferencia política, es una advertencia de que quien se opone al oficialismo puede pagar un costo personal», aclararon.
Asimismo, indicaron que lo ocurrido no fue un hecho aislado sino que es un patrón conocido del diputado Gyoker que ya había respondido con un “Fuiste Gilda jaja” al juez Sergio Bosch, luego de que el magistrado atendiera el reclamo de trabajadores que denunciaron pérdidas salariales de hasta el 80%. «Provocación, soberbia e intimidación desde un lugar de poder institucional», alertaron.
En los últimos meses, el oficialismo fue acusado de paralizar interpelaciones, bloquear debates incómodos, vaciar comisiones y usar la falta de quórum como mecanismo de presión. Lo de Gyoker es la expresión más cruda de una forma de hacer política que confunde el poder con la impunidad.
«Cuando un gobierno no tiene gestión que mostrar, cuando no puede explicar el desastre económico que atraviesan las familias chaqueñas, cuando carece de la formación y las herramientas para gobernar con resultados, recurre a lo único que le queda: el ruido, la amenaza y la operación política. Armar causas, intimidar opositores y bloquear el debate legislativo no es fortaleza institucional. Es la confesión de un gobierno que no puede sostenerse con argumentos», explicaron.
Por ello, desde el Partido Justicialista del Chaco aclararon que «las amenazas no van a silenciar a la oposición ni van a frenar el control democrático que los chaqueños merecen».
«Exigimos que las autoridades de la Legislatura provincial actúen frente a lo ocurrido y que el diputado Gyoker dé explicaciones públicas por sus dichos. La democracia no se negocia, el debate parlamentario no se intimida y los legisladores opositores no están solos. El Chaco necesita un gobierno que gobierne, no uno que amenace a quienes piensan distinto», concluyeron.

