El docente y periodista Carlos Quiñones reflexionó sobre el presente del periodismo en la Argentina y los desafíos que enfrenta la profesión en un contexto atravesado por cambios tecnológicos, económicos y políticos.
Además, se refirió a la situación laboral de los trabajadores de prensa, la posible modificación del Estatuto del Periodista y el impacto que genera la inteligencia artificial en las rutinas de trabajo de los medios.
La actividad, denominada «La nueva ley laboral y el Estatuto del Periodista en la actualidad», se realizará este sábado con entrada libre y gratuita y buscará generar un espacio de debate sobre el futuro de la profesión.
Al analizar el contexto actual del ejercicio periodístico, Quiñones sostuvo que la profesión atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. «Estamos ante un escenario muy convulsionado, no solamente a nivel nacional sino también regional y mundial.
Vivimos una etapa de cambios políticos, tecnológicos y económicos muy importantes y, naturalmente, la profesión periodística no escapa a esa situación», afirmó.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, explicó que el periodismo viene experimentando desde hace más de veinte años una profunda transformación vinculada al avance de Internet y posteriormente de las redes sociales.
«El modo de producir noticias y la forma en que las audiencias consumen información cambiaron radicalmente. La profesión periodística ha perdido parte de la centralidad que tuvo durante gran parte del siglo XX, cuando el periodista ocupaba un lugar privilegiado en la construcción y narración de la actualidad», señaló.
Para el docente, la irrupción de las nuevas plataformas modificó de manera irreversible la relación entre los medios y sus públicos. «Primero fue Internet y después las redes sociales. Hoy la información circula por múltiples canales y eso transformó completamente la manera en que la gente se informa.
La prensa gráfica, tal como la conocimos durante décadas, está atravesando un proceso de desaparición progresiva. Cada vez se imprimen menos diarios y muchas empresas periodísticas han debido adaptarse al ecosistema digital», indicó.
Menos ingresos y más tareas
Quiñones remarcó que estos cambios tecnológicos tuvieron un fuerte impacto sobre las condiciones laborales de los trabajadores de prensa.
«Las condiciones de trabajo se fueron precarizando. Hay dificultades vinculadas a las remuneraciones, a la falta de cumplimiento de convenios colectivos y a la pérdida de regulaciones que históricamente protegían a los trabajadores», sostuvo. Uno de los fenómenos más visibles, según explicó, es la transformación del periodista especializado en un trabajador multitarea.
«Antes un periodista se dedicaba principalmente a investigar, redactar, entrevistar y producir contenidos informativos. Hoy debe escribir, sacar fotografías, grabar videos, editar materiales audiovisuales, producir contenido para redes sociales, realizar transmisiones en vivo y administrar plataformas digitales. Son muchas más responsabilidades por la misma remuneración», señaló.
A su entender, esta multiplicidad de funciones genera una sobrecarga laboral que no siempre es reconocida económicamente. «Las tareas que antes realizaban dos o tres trabajadores ahora muchas veces recaen sobre una sola persona. Eso implica una mayor exigencia y un desgaste profesional considerable», explicó.
El debate por la nueva ley laboral
Otro de los ejes abordados por Quiñones fue la situación legal que atraviesa actualmente el sector periodístico frente a los cambios impulsados por el gobierno nacional. «Es evidente que la actual gestión tiene una política de desregulación en distintos ámbitos de la vida económica y social, y el trabajo no está excluido de ese proceso», expresó.
El docente aclaró que no es especialista en derecho laboral, aunque señaló que las modificaciones impulsadas generan preocupación dentro del sector. «La regulación específica del trabajo periodístico estuvo históricamente vinculada al Estatuto del Periodista, que durante décadas estableció condiciones de contratación y derechos laborales para quienes ejercen esta actividad», explicó.
En ese sentido, consideró que las reformas avanzan sobre mecanismos de protección que ya venían siendo incumplidos por muchas empresas. «Lo que observamos es que existe una precarización previa. Muchos medios ya no respetan plenamente las regulaciones vigentes ni los convenios colectivos.
Hay reclamos permanentes de los sindicatos y asociaciones profesionales para que se cumplan esos derechos», afirmó.
Según indicó, cualquier flexibilización adicional podría profundizar un escenario que ya resulta complejo para gran parte de los trabajadores de prensa.
La crisis del modelo de
negocios de los medios
Quiñones también vinculó la situación laboral con la crisis económica que atraviesan las empresas periodísticas. «La transformación digital modificó profundamente la forma en que los medios generan ingresos.
Durante la época de auge de la prensa gráfica se vendían miles de ejemplares por día y existía un modelo económico consolidado. Hoy la monetización de los contenidos digitales es mucho más difícil», sostuvo. A su juicio, esta situación repercute directamente sobre las estructuras laborales.
«La torta publicitaria ya no es la misma. Gran parte de los recursos que antes recibían los medios tradicionales hoy se distribuyen entre plataformas digitales globales. Eso significa menos ingresos para las empresas periodísticas locales», explicó.
Asimismo, señaló que en provincias como el Chaco y Corrientes muchos medios mantienen una fuerte dependencia de la pauta oficial. «En ciudades medianas o pequeñas existe una relación muy estrecha entre los medios y la publicidad estatal, tanto provincial como municipal. Esa realidad también condiciona el funcionamiento económico del sector», indicó.
Jornadas sin horarios
y trabajo permanente
Para Quiñones, otro de los cambios más importantes se relaciona con la desaparición de los límites horarios tradicionales de la profesión.
«En la prensa gráfica existía una hora de cierre. Una vez que el diario entraba en impresión terminaba la jornada. Hoy eso prácticamente no existe porque la información circula las 24 horas y las redes sociales exigen actualización permanente», explicó.
En consecuencia, sostuvo que los periodistas enfrentan actualmente una combinación de sobrecarga laboral, salarios insuficientes y reducción de planteles. «Las empresas intentan sostener la misma cobertura con menos personal y eso termina impactando directamente en las condiciones de trabajo», afirmó.
Inteligencia artificial
Consultado sobre la irrupción de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) como ChatGPT, Gemini y otros sistemas generativos, Quiñones consideró que representan principalmente una herramienta de apoyo para determinadas tareas. «Desde mi perspectiva, la inteligencia artificial facilita procesos que antes demandaban mucho tiempo. Por ejemplo, la desgrabación de entrevistas o la organización de información», explicó.
Sin embargo, rechazó la idea de que estas tecnologías puedan reemplazar completamente al periodista.
«La inteligencia artificial no crea conocimiento nuevo. Lo que hace es procesar grandes cantidades de información disponible y presentarla de manera organizada. Pero no puede aportar la mirada pro
Una jornada para debatir el futuro del periodismo
Finalmente, Quiñones invitó a participar de la charla abierta que se realizará en el marco del Día del Periodista. La actividad se titula «La nueva ley laboral y el Estatuto del Periodista en la actualidad».
Está organizada por distintas cátedras de la carrera de Comunicación Social y busca generar un espacio de reflexión sobre los cambios que atraviesa nuestra profesión», señaló.
El encuentro contará con la participación de representantes gremiales y especialistas en derecho de la información.
«Participarán integrantes de la Asociación de Periodistas de Corrientes, representantes del Satsaid y docentes de nuestra carrera que son especialistas en cuestiones jurídicas vinculadas al trabajo periodístico, la libertad de expresión y el derecho a la información», explicó.
La actividad se desarrollará el sábado 6, a las 8.30, en la sede ubicada en Sargento Cabral 2001 de Corrientes, conocida popularmente como la ex Morgue Universitaria.
«Invitamos a todos los trabajadores de prensa, estudiantes y al público en general a participar de esta jornada. Será una oportunidad importante para debatir sobre el presente y el futuro del periodismo en un contexto de transformaciones profundas», concluyó.

