Por Virgina Burich y Leandro Morínigo
Vamos a empezar por el final, y es esa sensación que dejó el Festival V!VO, que no hay que viajar a Buenos Aires, Córdoba o Asunción para escuchar y ver un show de calidad y eso, en el norte postergado, es un montón.
Con un line-up soñado, un sonido impecable, luces y visuales alucinantes, una organización aceitada, y por qué no, con este público litoraleño muy respetuoso, casi silencioso, pero cálido y hospitalario, nació este festival demostrando que el NEA es un escenario atractivo para productores y artistas que no llegan siempre hasta acá.
Por eso deseamos larga vida al Festival V!VO. Esperamos que sea el inicio de una marca identitaria como otras provincias supieron construir.
Y es en este punto de la identidad es dónde de verdad el V!VO marcó una diferencia con otras propuestas que se hacen por la zona, incluso ya instauradas, y fue la curaduría de la grilla que no se quedó en fórmulas archiconocidas, masivas y populares, sino que apostó por artistas emergentes, indies y con menos circulación, pero de gran calidad, generando la oportunidad justamente de contribuir con su escucha y acortar esa brecha. Proyectos provenientes de Mendoza hasta La Plata, de Necochea a Corrientes y el Chaco, trazaron el mapa de un verdadero federalismo musical acorde a la víspera de la fecha patria en la que se desarrolló.
Es en este mismo sentido el V!VO también fue una gran vidriera para músicos y músicas locales que tuvieron la oportunidad de sonar con la misma calidad y profesionalismo que cualquier banda nacional. La propuesta de ir de un escenario abierto a uno cerrado, a medida que terminaba una y otra presentación le dio dinamismo y apertura al evento. Así pasaron casi 8 horas seguidas de música continua, más que suficiente para colmar la gula de cualquier melómano.
El pulso constante de la música transformó la noche en una experiencia colectiva donde convivieron el indie, el rock alternativo, la electrónica, el folk y las búsquedas más experimentales de artistas consagrados, nuevas voces y proyectos emergentes del nordeste argentino.
Y en medio de esa variedad, hubo algo que sostuvo toda la experiencia de principio a fin: el sonido. Potente, nítido, envolvente. Concepto Yapiré volvió a demostrar su versatilidad como predio para grandes eventos, adaptándose a cada propuesta sin perder calidad técnica.
Lucy Patané: crudeza, sensibilidad
y potencia
El descubrimiento de la noche para muchos fue Lucy Patané. Multiinstrumentista, productora y compositora fundamental de la escena alternativa argentina, ofreció un show intenso y visceral, sostenido por una banda sólida y una identidad propia.
Empuñó la guitarra y entregó lo mejor: rock crudo, texturas densas y canciones que dialogaban entre la sensibilidad y la tensión permanente.
Su presencia sostuvo uno de los momentos más auténticos de la noche. Lucy habló con el público entre tema y tema y destacó la realización de eventos como este en momentos duros del país, y también celebró el cumplimiento del cupo femenino en el line-up.
La Grecia en la cresta de la ola del revival stone
La cuota de desborde llegó con La Grecia. Surfeando en la cresta de la ola del revival rollinga, la banda liderada por el Chino Benítez ofreció un show intenso y cargado de actitud. Sobre el escenario, el cantante transmitió crudeza callejera y electricidad impredecible que evocó a Mick, Juanse o Pity. Un verdadero showman. Hubo rock and roll sin maquillaje: guitarras al frente, energía liberada y canciones que encontraron rápida conexión con el público.
Peces Raros nadando por
el Paraná
El dúo platense integrado por Lucio Consolo y Marco Viera apareció como una máquina precisa de atmósferas electrónicas y ritmos marcados y nos puso a bailar y saltar.
Aunque las visuales tardaron en despegar, lo musical sostuvo la experiencia desde el primer minuto. Samples hipnóticos, bases densas y una energía ascendente construyeron un recorrido intenso. Desde «Cicuta», «Girando en falso» al pegadizo estribillo de «Nada para siempre» o «No van a parar» la segunda visita de Peces a Corrientes tuvo más protagonismo, y esperamos que la tercera sea para un show completo.
La banda atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera: en 2025 obtuvo el Premio Gardel a Mejor Álbum de Música Electrónica por Artificial y continúa expandiendo su alcance internacional y en Corrientes dejaron claro por qué.
Usted Señalemelo con sus términos y condiciones
El trío mendocino formado por Juan Saieg, Gabriel Cocó Orozco y Lucca Beguerie Petrich desplegó su fino y elegante indie rock, construyendo un clima donde la sutileza convivió con la explosión emocional.
Las guitarras de Juan y Cocó se entrelazan al unísono con una naturalidad magnética. Hay algo casi telepático en la forma de tocar de estos músicos multiinstrumentistas.
Con más de 10 años en escena Ud llegó por primera vez al norte con su nuevo disco «Términos y condiciones» que sólo hace dos meses vio la luz, pero sus canciones ya forman parte de las playlist de su público como «No puedo Dejar», «Seúl»,» Dando Vueltas», «Deseo». Sin embargo, no dejaron de lado los temas más importantes de su repertorio como «Big bang».
Una de estas condiciones fue la continuidad del show supeditada a que el público arme un gran círculo bajo el escenario para bailar, y fue obedecido a rajatabla y así finalmente inauguraron su pogo. Otra consigna lúdica fue un QR que apareció brevemente en las pantallas, que al escanearlo teñia de blanco y negro las imágenes que se tomaban, acorde a la nueva estética de la banda.
El Plan de la Mariposa, vuela alto
La banda de hermanos y amigos de Necochea reafirmó su conexión con el público leal que esperó hasta el final para verlos. Fueron el plato fuerte de la noche y fue muy fácil de saborear con la potencia sonora y las visuales hipnóticas. La energía puesta en el escenario, contagió a todo el predio que siguió hasta el final el recital y brindó calidez cuando la temperatura de la noche empezó a descender.
Corrientes siente tanto cariño por esta banda, que reúne a grandes y chicos que en su segunda visita a la provincia ya anunciaron una tercera.
Con sabor
a sapucay
Mango Dub, embajadores del paye
Si hubo un proyecto local que demostró su poder de convocatoria fue Mango Dub. Esta banda correntina puso a bailar y saltar al público y se posicionan como los embajadores del payé musical.
Tienen flow, tienen mística correntina, sonido tropical, creando una explosión musical y visual que hace vibrar a su público.
Negroovs el broche final
La banda emblema del Chaco tuvo la difícil misión de cerrar el festival en el escenario principal, después del Plan, por lo que solo un puñado de valientes se quedó hasta el final para escucharlos. Sobre todo quienes sabíamos que teníamos una oportunidad casi única de verlos y escucharlos con el mismo sonido que tuvieron las bandas na

