En distintos puntos de la ciudad, los locales comerciales decoraron sus vidrieras con banderas argentinas, camisetas, pelotas y carteles alusivos a la Copa del Mundo. Además, muchos comerciantes lanzaron promociones especiales vinculadas al evento, buscando aprovechar el movimiento que suele generar la pasión futbolera entre los consumidores.










La fiebre mundialista también se trasladó a los espacios públicos y ferias populares. Vendedores ambulantes ofrecen banderas, bubuzelas, gorros, vinchas, camisetas y una amplia variedad de artículos para alentar a la Selección. Los puestos se multiplican en zonas de gran circulación, donde vecinos y turistas se acercan para adquirir elementos que acompañarán cada partido de la selección.
Los comerciantes coinciden en que el Mundial representa una oportunidad para impulsar las ventas y generar un clima festivo en la ciudad. Mientras tanto, los hinchas ya comienzan a prepararse para seguir a la Scaloneta con la ilusión renovada.





Con las calles vestidas de celeste y blanco, Resistencia demuestra una vez más que el fútbol trasciende lo deportivo y se convierte en un fenómeno cultural capaz de unir a miles de personas detrás de una misma pasión.

