Tras la inspección que comprobó la falta de agua en las cañerías, el juez amplió la cautelar y fijó puntos de distribución. Sin embargo, vecinos aseguran que la empresa continúa realizando entregas parciales mientras gran parte del barrio sigue sin acceso regular al suministro .
La crisis por la falta de agua potable en Barrio Zampa sumó un nuevo capítulo. A casi tres semanas de la inspección judicial que confirmó la ausencia de agua en la red, la Justicia amplió la medida cautelar que obliga a Sameep a garantizar el abastecimiento para las familias del sector.
La decisión fue adoptada por el juez Julián Flores luego de la recorrida realizada el 20 de mayo, cuando no pudieron tomarse muestras porque directamente no había agua en las cañerías. Durante el procedimiento también se constató la falta de suministro en conexiones registradas por la propia empresa y la ausencia de una canilla pública prevista para el barrio.
Ante ese escenario, el magistrado reforzó la cautelar y estableció recorridos, calles de acceso y puntos de distribución para los camiones cisterna, además de ordenar que Sameep informe públicamente los cronogramas de abastecimiento.
Sin embargo, vecinos denuncian que la situación dista de lo ordenado por la Justicia. Videos registrados en los últimos días muestran camiones abasteciendo domicilios particulares mientras amplios sectores continúan sin asistencia.
«La medida judicial es para todo el barrio, no para algunas casas», sostienen los vecinos que impulsaron el amparo colectivo.
Las familias afectadas aseguran que continúan dependiendo de entregas esporádicas y que muchas veces sólo cuentan con algo de presión durante la madrugada para cargar recipientes y almacenar agua.
Mientras la Justicia busca garantizar el cumplimiento efectivo de la cautelar, la principal demanda de los habitantes del Barrio Zampa sigue siendo la misma: que el agua llegue de manera regular a toda la comunidad y no únicamente a sectores aislados.

