El primer Índice Pyme de Actividad Económica (IPAE) presentado por la Federación Económica de la Provincia del Chaco (Fechaco) reveló que la actividad económica provincial registró en mayo una caída interanual del 6,2%, mientras que la contracción acumulada en los primeros cinco meses del año alcanzó el 7,3%. En términos mensuales desestacionalizados, la baja fue del 0,7%.
Se trata del primer informe de esta herramienta de medición desarrollada por la entidad empresaria para monitorear la evolución de los principales sectores económicos de la provincia. El estudio relevó comercios minoristas, servicios profesionales e industrias chaqueñas mediante una encuesta realizada entre el 2 y el 13 de junio, con una muestra de 211 casos distribuidos en todo el territorio provincial.
Los resultados reflejaron un panorama complejo para las pequeñas y medianas empresas. De los seis sectores relevados, cinco registraron caídas interanuales, mientras que únicamente el despacho de combustibles mostró crecimiento sostenido.
los sectores
más afectados
El rubro de Servicios Personales y Profesionales presentó el peor desempeño del relevamiento, con una caída interanual del 14,6% y una contracción acumulada del 8,9% en los primeros cinco meses del año. Aunque registró una mejora mensual del 3,3%, el informe señaló que la recuperación resultó insuficiente para revertir el deterioro acumulado.
Según el análisis, los prestadores atribuyeron la situación principalmente al bajo consumo, la falta de circulante y la pérdida de poder adquisitivo. También mencionaron las dificultades para acceder al crédito debido al peso de las obligaciones impositivas y el cierre de negocios.
La industria manufacturera también mostró números preocupantes. El sector registró una caída interanual del 11%, una baja mensual del 0,1% y una contracción acumulada del 11,4%. El informe destacó que la actividad permanece en una tendencia negativa sostenida desde comienzos de 2025.
Entre las causas señaladas por los operadores industriales aparecieron el aumento de costos, el impacto de los amparos vinculados al Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, las dificultades para exportar con un tipo de cambio estable y la competencia de productos ingresados de manera irregular.
El consumo
sigue debilitado
En Alimentos y Bebidas, uno de los sectores más representativos del consumo cotidiano, la caída interanual alcanzó el 7,6%, mientras que el retroceso acumulado fue del 8,7%. Los comerciantes consultados señalaron como principal problema la falta de circulante y la pérdida de capacidad de compra de las familias.
El informe indicó que las ventas continúan concentrándose en los días de cobro de salarios, jubilaciones y asignaciones, mientras que durante el resto del mes la actividad se reduce considerablemente. Para sostener la demanda, los negocios recurrieron a promociones, descuentos, ventas financiadas y ofertas especiales.
Una situación similar se observó en Farmacia y Perfumería, donde la actividad cayó 7,3% interanual y acumuló una retracción del 8,4%. Si bien las enfermedades respiratorias impulsaron algunas ventas de medicamentos, los consumidores optaron por productos genéricos o de menor precio.
Por su parte, Calzado, Indumentaria y Textiles mostró una caída interanual del 3,3%. El documento destacó que mayo suele ser un período favorable para el sector debido al cambio de temporada y las fechas patrias, por lo que la disminución mensual registrada evidenció una demanda más débil de lo esperado.
Los comerciantes atribuyeron el comportamiento del mercado a los salarios estancados, el desempleo y la competencia de mercadería proveniente de países limítrofes.
señales de estabilización
El rubro Ferretería, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles registró una caída interanual del 3,1%, aunque fue uno de los pocos sectores que exhibió una mejora mensual, con una suba desestacionalizada del 2,9%.
De acuerdo con el informe, la buena campaña agrícola aportó cierto dinamismo a la demanda, especialmente vinculada al sector agropecuario. Sin embargo, los empresarios señalaron que la recuperación todavía depende de factores coyunturales y no de una mejora sostenida del ingreso de las familias.
El combustible
fue la excepción
La única actividad que exhibió crecimiento en todos los indicadores fue el despacho de combustibles. El sector registró una suba interanual del 9,8%, un crecimiento mensual del 2,4% y una expansión acumulada del 7,4% en los primeros cinco meses del año.
El informe atribuyó este desempeño a la recuperación de la actividad agropecuaria tras varios años afectados por la sequía, lo que incrementó la demanda de gasoil. No obstante, algunos operadores aclararon que cerca del 65% del aumento en la facturación respondió a subas de precios e impuestos y no necesariamente a un mayor volumen físico de ventas.
Expectativas moderadas
En cuanto a la percepción empresaria, el 47,4% de los encuestados consideró que la situación económica de su empresa empeoró respecto de un año atrás, mientras que el 40,3% sostuvo que se mantuvo igual y apenas el 12,3% afirmó que mejoró.
Sin embargo, las expectativas hacia adelante mostraron algo más de optimismo: el 53,1% de los participantes estimó que dentro de un año la situación de su empresa será mejor, mientras que el 37% consideró que permanecerá igual y el 10% previó un escenario peor.
Respecto de las inversiones, el panorama apareció dividido. El 31,8% consideró que es un buen momento para invertir, mientras que el 35,1% respondió negativamente y un 33,2% manifestó no tener una posición definida.
El primer IPAE de Fechaco dejó así una fotografía de la economía pyme chaqueña marcada por la debilidad del consumo, las dificultades financieras y la cautela empresarial, aunque con algunas señales de estabilización vinculadas principalmente al desempeño del sector agropecuario y su impacto sobre actividades específicas de la economía provincial.

