Los vecinos de Villa Don Enrique de Resistencia volvieron a alzar la voz ante una situación que, aseguran, se ha vuelto insostenible. Sobre la calle Juan Larrea al 12, denuncian que desde hace más de tres meses conviven con agua cloacal estancada, malos olores permanentes y condiciones que representan un riesgo para la salud de las familias del sector.
Vecinos de Villa Don Enrique, en Resistencia, denuncian que desde hace más de tres meses conviven con derrames de agua cloacal sobre la calle Juan Larrea al 12. Reclaman una intervención urgente de SAMEEP y de la Municipalidad ante los malos olores, el riesgo sanitario y la falta de respuestas a los reiterados reclamos realizados en el barrio.
Según relatan los habitantes de la zona, el problema se mantiene sin solución pese a los reiterados reclamos realizados ante los organismos competentes. El líquido contaminado permanece en la vía pública, generando un ambiente irrespirable y complicando la circulación de vecinos, especialmente de niños y adultos mayores.
«Mi mamá vive en este barrio y yo tengo que visitarla constantemente porque es una persona adulta mayor. Mi hermano vive atrás y ya hizo reclamos, al igual que otros vecinos. Vinieron desde la Municipalidad, aunque sinceramente no sé qué tiene que ver el Municipio con un problema que parece ser de la red de agua y cloacas. Lo que sí sé es que nadie nos dio una solución definitiva», relató Janina en diálogo con La Voz del Chaco.







La vecina sostuvo que el problema se originó tras una serie de intervenciones realizadas en el sector y que, lejos de resolverse, la situación empeoró con el paso de los meses. «Hoy esto es un río de agua servida. El agua es verde, tiene olor a podrido y no se pueden abrir las ventanas de las casas. Hace más de tres meses que vivimos así. Hay adultos mayores, chicos y familias enteras soportando un foco infeccioso enorme. Pagamos impuestos, pagamos el servicio de agua y seguimos esperando una respuesta. Yo no quiero que vengan, saquen una foto y se vayan; quiero que alguien nos dé una solución», reclamó.
«Vivimos con olor a cloaca las 24 horas. No podemos abrir las ventanas ni permanecer afuera de nuestras casas», señalaron vecinos afectados, quienes además manifestaron preocupación por la posible proliferación de insectos y enfermedades vinculadas a la acumulación de aguas servidas.
La situación genera indignación entre los frentistas, que cuestionan la falta de respuestas concretas por parte de SAMEEP y de la Municipalidad de Resistencia. Sostienen que, pese al tiempo transcurrido, el problema continúa agravándose y afecta directamente la calidad de vida de quienes residen en el barrio.
Los vecinos exigen una intervención inmediata para reparar la falla que origina el derrame y sanear el sector. Advierten que no se trata de una molestia menor, sino de un problema sanitario que requiere atención urgente.
Mientras tanto, en Juan Larrea al 12, las familias siguen esperando que las autoridades reaccionen ante una situación que lleva más de tres meses sin solución y que, aseguran, ya no admite más demoras.

