La Universidad Nacional del Chaco Austral (Uncaus) de Sáenz Peña continúa consolidando su proyecto de básquet formativo, una propuesta que en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento en cantidad de jugadores y nivel competitivo, convirtiéndose en un espacio de referencia para niños, niñas y adolescentes de Sáenz Peña.
Al frente de este trabajo se encuentra el profesor Leonardo Greatti, entrenador principal de las categorías formativas de la institución, quien impulsa una metodología de enseñanza basada en el desarrollo integral de cada deportista, entendiendo al básquet como una herramienta educativa capaz de generar aprendizajes que trascienden el ámbito deportivo.
«El objetivo principal es formar personas y luego jugadores de básquet. Tratamos de brindarles todas las herramientas posibles para que ellos, dentro de una cancha, se sientan felices, se diviertan y aprendan.
El deporte es una escuela de vida y creemos que los valores que incorporan durante este proceso son tan importantes como cualquier aspecto técnico o competitivo», expresó Greatti.
FORMACIÓN TÉCNICA
Uno de los pilares fundamentales del trabajo que se desarrolla en la universidad está relacionado con la enseñanza de los fundamentos básicos del básquet. «Antes que pensar en el resultado, buscamos que los chicos aprendan a dominar el balón.
Trabajamos permanentemente sobre el dribling, los pases y la recepción, los lanzamientos y la defensa individual. Entendemos que el dominio de estas herramientas es esencial para que puedan desarrollarse correctamente y disfrutar del juego», señaló.
Según explicó Greatti, la prioridad en las edades iniciales es que cada jugador adquiera confianza y seguridad a través del aprendizaje progresivo de los fundamentos, evitando que la presión por competir interfiera en el proceso formativo. «Queremos que cada chico se anime a intentar, a equivocarse y a volver a intentarlo.
El aprendizaje se construye a través de la experiencia y por eso buscamos generar un entorno donde todos tengan la posibilidad de crecer a su propio ritmo», agregó.
COMPRENDER EL JUEGO
El segundo eje de trabajo está vinculado a la formación táctica, orientada a que los jugadores comprendan el funcionamiento colectivo del deporte y desarrollen capacidad de análisis dentro de la cancha. «Tratamos de que entiendan el juego de cinco contra cinco de una forma simple y progresiva.
Trabajamos conceptos básicos de ataque, defensa y transiciones para que puedan interpretar lo que sucede durante un partido y tomar decisiones acertadas en función de cada situación», explicó.
Para el entrenador, el desarrollo de la inteligencia deportiva es una herramienta clave que permite potenciar las capacidades individuales y colectivas de los jugadores. «El básquet es un deporte dinámico donde constantemente hay que resolver situaciones. Nuestro objetivo es que los chicos aprendan a pensar el juego y a entender por qué hacen cada movimiento dentro de la cancha», afirmó.
DESARROLLO FÍSICO Y MOTRÍZ
La planificación también contempla el fortalecimiento de las capacidades físicas y motrices necesarias para una práctica deportiva saludable y eficiente. «Trabajamos aspectos como la coordinación, el equilibrio, la velocidad de reacción, la resistencia y distintas capacidades motrices que son fundamentales durante el crecimiento.
Estas habilidades no solo sirven para el básquet, sino que también contribuyen al desarrollo general de los chicos», sostuvo Greatti.

