En conferencia de prensa realizada este viernes, autoridades del Instituto de Cultura del Chaco anunciaron la incorporación definitiva de la Colección «Felisa Moreno Castro», integrada por más de 70 obras del artista plástico René Brusau, al patrimonio del Museo de Bellas Artes René Brusau (MUBA). La colección será sometida a un proceso de conservación, restauración y catalogación antes de ser exhibida al público.
Del anuncio participaron el presidente del Instituto de Cultura del Chaco, Mario Zorrilla, y la directora del MUBA, Marcela Bernardi.
“Desde el Instituto de Cultura del Chaco entendemos que el patrimonio cultural no es un conjunto de bienes inmóviles reservados para la contemplación, sino una herramienta fundamental para fortalecer la identidad de nuestro pueblo, promover la participación ciudadana y generar procesos de transformación social. En este sentido, la recuperación y puesta en valor del legado de René Brusau se inscribe plenamente en una de las políticas estratégicas que orientan nuestra gestión: el afianzamiento de la identidad cultural local mediante la preservación, investigación, difusión y gestión de nuestro patrimonio cultural”, enfatizó Zorrilla.
La Colección “Felisa Moreno Castro”, incorporada al acervo del Museo de Bellas Artes René Brusau garantiza la conservación de estas piezas, su acceso público, su estudio y su circulación como parte de una memoria compartida.
Este conjunto de obras, documentos y testimonios personales permite revalorizar la figura de René Brusau como artista fundamental para comprender el desarrollo de las artes visuales en nuestra región. En este sentido, Bernardi expresó: “tener este volumen de obras nos permite de alguna manera poder ver la evolución del artista, su visión, también el contexto en el que fue hecho, y eso tiene que ver con que haya sido uno de los principales pintores que hicieron a la plástica chaqueña, junto con Alfredo Pértile, donde se destacaron no sólo como maestros de la pintura, sino como educadores, porque implantaron e impusieron de alguna manera nuevas técnicas en el arte moderno chaqueño”.
La colección
Custodiada durante décadas por Felisa Moreno Castro, compañera de vida del artista, esta colección fue presentada oficialmente en el año 2022 e incorporada al acervo del MUBA, coincidiendo con el 70.º aniversario del fallecimiento de René Brusau. Desde entonces, estas piezas pasaron a ser resguardadas por el Estado provincial, garantizando su preservación, estudio y difusión para las generaciones presentes y futuras.
La colección reúne pinturas, grabados, estudios preparatorios para murales, fotografías, correspondencia y documentos personales que permiten reconstruir no solo la trayectoria artística de Brusau, sino también el entramado cultural e intelectual en el que desarrolló su producción.
“La Colección “Felisa Moreno Castro” nos recuerda que el patrimonio artístico no pertenece únicamente al pasado: es una herencia viva que nos ayuda a comprender quiénes fuimos, quiénes somos y qué futuro cultural deseamos construir como comunidad”, destacó Bernardi.
Un legado para
la investigación
Asimismo, desde el Museo destacaron que la incorporación de la colección abre nuevas posibilidades para la investigación académica y fortalece el trabajo conjunto con la Universidad, impulsando estudios sobre la obra de René Brusau y sobre el desarrollo de la plástica chaqueña. A ello se suma el desafío de avanzar en la catalogación, digitalización y documentación del patrimonio, herramientas que permitirán ampliar el acceso público a las obras y garantizar su preservación para las futuras generaciones, consolidando al museo como un espacio de conservación, producción de conocimiento y difusión cultural.
“Las colecciones públicas no son únicamente espacios de conservación; son plataformas de producción de conocimiento, investigación, formación, circulación de contenidos y generación de nuevos públicos. Cada obra recuperada, cada documento catalogado y cada investigación desarrollada en torno a este patrimonio fortalece un ecosistema cultural que involucra a museos, universidades, investigadores, gestores, educadores, diseñadores, productores culturales y comunidades” finalizó Zorrilla.
Brusau, René
Nació en Villa María, Córdoba, el 10 de mayo de 1923, y falleció en Resistencia, Chaco, el 26 de junio de 1956. Pintó su primer mural en el Instituto Santa Catalina. Guiado por Mauricio Lasansky, incursionó en el grabado. Decoró con murales el Palacio del Mate de Posadas, expuso en Resistencia, Buenos Aires y Santa Fe, ciudad ésta donde obtuvo un Primer Premio. Se expresó en murales realizados en el Fogón de los Arrieros y en la Casa CIMAT de Resistencia. Paralelamente a su producción artística, dejó enseñanzas como Director del Taller Libre de Artes Plásticas del Ateneo de Chaco y Profesor de la Universidad Popular de Resistencia, Centro de Constructores y de la Escuela Normal Mixta Sarmiento. En 1941 participó en el Salón Nacional y expuso en salones de La Plata, Tandil y Córdoba. En 1943 se radicó en Resistencia. Trabajó de peón en Puerto Vilelas y Barranqueras para ganarse el sustento. Cultivó el grabado, el óleo y la témpera. “Los cuadros de caballete pintados en los tres últimos años de su vida nos hablan acerca de su evolución pictórica. Si sus primeras obras se definían como un equilibrio de masas de color, más o menos planas, los últimos tienen equilibrios sostenidos por movimientos rítmicos de líneas. Su estilización de las figuras reducidas a bellos esquemas originales y sugestivos proporcionaba a las formas su acento personal y el color, resuelto en alegres tonos claros, planos, que transmiten como una música dentro de su delicadeza como un juego de yuxtaposiciones y transparencias melodiosas. Originales, poéticos, de perfiles muy personales, sus últimos trabajos parecían inspirados en la afirmación de Ingress, de que la pintura ha sido hecha para dar alegría a los ojos, Córdova Iturburu.

