El presidente de la Cámara de Comercio de Resistencia, Juan Martín Alfonso, entrevistado en Radio Facundo Quiroga, afirmó que la problemática vinculada con los denominados «trapitos» no generó, en el último tiempo, reclamos por parte del sector comercial y destacó el funcionamiento de los mecanismos de comunicación entre comerciantes y fuerzas de seguridad para atender las situaciones que puedan presentarse.
«Nosotros en el último tiempo no hemos recibido quejas de ese tipo», sostuvo al analizar el impacto de esta situación sobre la actividad económica de la capital chaqueña.
Al referirse al panorama actual en las zonas comerciales y gastronómicas de Resistencia, Alfonso indicó que la mayor presencia de personas que realizan esta actividad suele registrarse en los sectores donde funcionan bares y locales gastronómicos.
Explicó que el tema reaparece periódicamente en la agenda pública y recordó que en distintas oportunidades estuvo asociado a debates sobre iniciativas de control impulsadas por las autoridades.
Sin embargo, remarcó que, de acuerdo con la experiencia reciente del sector, no se registraron denuncias relevantes vinculadas con esta problemática.
El dirigente empresarial señaló que las consultas realizadas con representantes del rubro gastronómico permitieron conocer el funcionamiento de los mecanismos de prevención implementados junto con las fuerzas de seguridad.
En ese sentido, expresó que «por lo que pudimos conversar con los colegas de bares y gastronómicos, nos decían que funcionaba muy bien el mecanismo con la policía porque el diálogo era bueno y el accionar también era rápido», al valorar la respuesta obtenida ante los episodios que pudieran afectar a clientes o comerciantes.
COORDINACIÓN
Al describir el funcionamiento del sistema de comunicación, Alfonso explicó que los comerciantes mantienen contacto directo con distintos organismos de seguridad mediante grupos de mensajería y otros canales de intercambio permanente.
Señaló que, frente a la aparición de una situación que altere el normal desarrollo de la actividad comercial, la información se transmite de manera inmediata para solicitar la intervención correspondiente.
En ese marco, precisó que «se transmite que hay un trapito que está incomodando a un cliente o generando algún tipo de disturbio y han actuado muy bien. Hoy hay un diálogo directo que en definitiva es lo importante».
De acuerdo con su descripción, la respuesta policial permite retirar a la persona involucrada en ese momento, atendiendo la situación planteada por los comerciantes o los clientes.
El titular de la Cámara de Comercio explicó además que algunos establecimientos participan de grupos compartidos con otros comerciantes, mientras que otros mantienen una comunicación directa con las autoridades competentes.
Según indicó, el objetivo es informar rápidamente cualquier hecho que pueda generar molestias o disturbios para facilitar una intervención inmediata por parte de la policía.
LIMITACIONES NORMATIVAS
Al abordar las dificultades para alcanzar una solución definitiva, Alfonso hizo referencia al marco legal vigente y manifestó que «hay una cuestión con una Ley de Salud Mental que, cuando te ponés a hilar fino, entendés por qué muchas veces se termina convirtiendo en una puerta giratoria», explicando que las intervenciones sobre estas situaciones presentan limitaciones derivadas de la normativa aplicable.
Asimismo, recordó que, aún cuando la actuación policial permite resolver un episodio puntual, la situación suele repetirse posteriormente debido a las características del procedimiento vigente. En ese contexto, diferenció las acciones inmediatas que pueden desarrollar las fuerzas de seguridad de los aspectos estructurales que exceden el ámbito de actuación de los comerciantes.
Finalmente, el presidente de la Cámara de Comercio consideró que la problemática requiere un abordaje de mayor alcance. «Ya es una política más de fondo estructural que, nosotros como representantes del sector comercio, estamos muy lejos de poder resolver», indicó, subrayando que la entidad empresarial limita su intervención a la articulación con los organismos competentes y al acompañamiento de medidas destinadas a preservar el normal funcionamiento de la actividad comercial.

