La investigación por la muerte de Julián Álvarez Guardia incorporó una nueva línea luego de que una mujer se presentara ante la Fiscalía y relatara que habría recibido un llamado en el que le ofrecieron dinero a cambio de brindar un determinado testimonio sobre el joven.
La declaración fue realizada bajo identidad reservada. Según explicó el abogado que representa a la familia de Julián, la mujer habría recibido una comunicación desde un número privado o desconocido. Del otro lado, escuchó la voz de una mujer adulta que le habría solicitado que declarara que Victoria sufría violencia de género por parte de Julián.
De acuerdo con lo informado por la querella, el pedido habría estado acompañado por un ofrecimiento económico de entre $500.000 y $1 millón. La testigo sostuvo que no estaba dispuesta a declarar algo que consideraba falso y posteriormente decidió contar lo ocurrido a la familia de Julián antes de presentarse formalmente ante la Fiscalía.
Buscan identificar el origen de la llamada
A partir de esta declaración, el Ministerio Público Fiscal dispuso distintas medidas para determinar quién realizó la comunicación. Aunque el número haya aparecido como privado para la receptora, se solicitaron informes a las empresas de telefonía para intentar establecer el número utilizado, la identidad del titular y las antenas que intervinieron en la llamada.
Estos datos podrían permitir establecer desde qué zona se realizó la comunicación. Sin embargo, por el momento no existen elementos suficientes para atribuir el llamado a una persona determinada, por lo que tampoco se dispusieron detenciones relacionadas con esta nueva hipótesis.
El abogado de la querella evitó señalar directamente a alguna persona y remarcó que será la evidencia técnica la que permita determinar quién estuvo detrás de la comunicación.
La testigo también aportó otros datos
Según la información brindada por la representación de la familia, la mujer habría mencionado a otras personas a las que intentó contactar después de recibir el llamado. También habría proporcionado nombres, apellidos y domicilios que podrían ser considerados por los investigadores para avanzar con nuevas medidas.
La posibilidad de que otras personas hayan recibido ofrecimientos similares forma parte de las manifestaciones realizadas por la testigo y deberá ser corroborada por la investigación.
Desde la querella señalaron que, si eventualmente se comprobara un intento de incorporar deliberadamente un testimonio falso al expediente, podría analizarse si existió algún tipo de conducta destinada a entorpecer la investigación. No obstante, remarcaron que no corresponde realizar acusaciones hasta que se produzcan las pruebas necesarias.
También analizan cámaras y escritos
En paralelo, la causa continúa con otras medidas de prueba. Entre ellas se encuentra el análisis de cámaras de seguridad secuestradas del Hospital Perrando, cuyo contenido será revisado para determinar si aporta información útil para reconstruir lo ocurrido.
También fueron incorporadas varias notas que la familia atribuye a Julián. Si bien desde la querella sostienen que fueron escritas por el joven, esta circunstancia deberá ser determinada mediante una pericia caligráfica que permita comparar la escritura.
La investigación continúa bajo la intervención del Ministerio Público Fiscal, mientras se aguarda el resultado de las distintas medidas destinadas a esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de Julián y determinar las responsabilidades que pudieran corresponder.

