Los estudios realizados descartaron que los restos encontrados correspondan a una persona. Sin embargo, la fiscal Julieta Arolfo solicitó que el frasco que contiene las muestras sea conservado ante la posibilidad de disponer nuevos análisis. La medida mantiene abierta una vía pericial dentro de la investigación por la desaparición de Axel González.


La investigación por la desaparición de Axel Alejandro González, el joven de 22 años visto por última vez en mayo pasado, sumó una nueva definición pericial: los restos de vísceras que habían sido incorporados a la causa no corresponden a material humano.
El resultado descarta, en principio, que esos restos puedan pertenecer al joven buscado. Sin embargo, desde el equipo fiscal se resolvió no desechar el material.
La fiscal Julieta Arolfo solicitó expresamente que se preserve el frasco en el que se encuentran las muestras ante la eventual necesidad de efectuar una nueva prueba o ampliar los estudios científicos realizados.
La decisión apunta a mantener disponible el elemento de prueba mientras continúa abierta una investigación que ya lleva más de tres meses y que atravesó diferentes hipótesis, allanamientos, pericias y procedimientos.
DESCARTADO COMO RESTO HUMANO
La importancia del resultado radica en que la aparición de material orgánico había generado expectativas sobre una eventual vinculación con la desaparición.
Las pericias, sin embargo, permitieron establecer que las vísceras analizadas no son humanas, por lo que ese elemento pierde fuerza como posible evidencia directa relacionada con Axel.
A pesar de ello, la Fiscalía considera prudente mantener las muestras bajo resguardo.
La conservación permitiría realizar una contraprueba, un análisis complementario o una nueva pericia con otra metodología, en caso de que el avance del expediente lo requiera.
UNA CAUSA CON RESULTADOS PERICIALES NEGATIVOS
No es el primer elemento analizado científicamente que termina descartándose dentro de la causa.
La investigación ya había tenido resultados negativos en pericias efectuadas sobre manchas encontradas durante procedimientos vinculados con los entonces detenidos Antonio Omar Íñiguez y Leonardo Nicolás Silva.
Los análisis determinaron que rastros de sangre hallados en propiedades investigadas correspondían a animales y no a Axel. Ambos recuperaron posteriormente la libertad al no encontrarse elementos que los vincularan directamente con la desaparición.
La causa atraviesa actualmente un escenario complejo, marcado por liberaciones, planteos de las defensas, recusaciones y cuestionamientos sobre la forma en que se desarrollaron algunas medidas investigativas.
AXEL SIGUE SIN APARECER
Axel González fue visto por última vez durante la madrugada del 17 de mayo, en la zona comprendida entre Fontana y Puerto Tirol.
Desde entonces se realizaron numerosos rastrillajes, allanamientos y pericias sin que hasta el momento pudiera determinarse dónde se encuentra.
Mientras la investigación continúa, la decisión de conservar el frasco con las vísceras busca evitar la pérdida de un elemento que, aunque ya fue descartado como material humano, podría ser sometido nuevamente a estudios si la Fiscalía considera que existe alguna medida científica pendiente.
El interrogante principal, más de tres meses después, continúa sin respuesta: qué ocurrió con Axel y dónde está.

