Los trabajadores docentes y no docentes de las universidades nacionales realizaron ayer un paro de 24 horas en reclamo de una recomposición salarial y del cumplimiento de los compromisos de financiamiento universitario.
En la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), la medida se desarrolló en un clima de malestar por la oferta del 3% presentada por el Gobierno nacional en la reunión paritaria del martes. «Totalmente inaceptable», sostuvo la secretaria general de Adiunne, Marina Stein, quien consideró que la propuesta «parece una provocación».
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, la dirigente explicó que la convocatoria salarial había sido adelantada por el Ejecutivo, ya que estaba prevista para el próximo 15.
Sin embargo, señaló que la reunión no había dado respuestas a la pérdida de poder adquisitivo ni a los reclamos presupuestarios del sector.
«El Gobierno ayer nos convoca a una paritaria para ofrecer nada más que un 3% de aumento a cobrar en el mes de octubre», cuestionó durante la entrevista realizada ayer. Precisó que la propuesta correspondía a los haberes de septiembre y remarcó que los trabajadores habían atravesado julio y agosto sin incrementos.
Para Stein, la distancia entre el ofrecimiento y las necesidades de los trabajadores había vuelto insuficiente la instancia de negociación. «Tampoco merece la consulta a las bases», expresó sobre el porcentaje presentado por las autoridades nacionales.
RECOMPOSICIÓN PENDIENTe
La secretaria general de Adiunne recordó que la convocatoria a paritarias formaba parte del acta compromiso firmada el 10 de junio. Según detalló, aquel acuerdo había incluido un incremento salarial del 21,33% para docentes y no docentes, una actualización de las becas Manuel Belgrano y mayores recursos para el funcionamiento de las universidades y sus hospitales.
Aunque reconoció que el aumento salarial se había concretado, advirtió que no había compensado todo lo perdido. «No alcanza a cubrir todo lo que se nos adeuda», afirmó.
De acuerdo con los cálculos que expuso, la recomposición pendiente a julio, aun después de aplicado el incremento de junio, alcanzaba el 31,5%. Explicó que el reclamo tomaba como referencia noviembre de 2023 y lo vinculó con lo establecido en la ley de financiamiento universitario.
También señaló que la actualización de las becas estudiantiles se había demorado y que, según indicó, recién se había concretado en agosto.
Respecto de las partidas para funcionamiento y hospitales universitarios, denunció que el Gobierno no había cumplido con los compromisos asumidos.
«Más que nunca, firmes en este reclamo, en este paro de 24 horas», sostuvo. En ese sentido, ratificó que el sector había mantenido sus demandas «por la real recomposición, por lo que nos deben y por un aumento de presupuesto».
Stein reclamó, además, el cumplimiento de la ley de financiamiento, de las decisiones judiciales vinculadas con su aplicación y del acuerdo de junio. «Que cumplan con el acta compromiso que ellos mismos convocaron», exigió.
CUESTIONAMIENTOS POR LOS FONDOS
La dirigente vinculó la falta de actualización de las partidas presupuestarias con el conflicto judicial que las universidades habían sostenido con el gobierno nacional. Según su interpretación, el Ejecutivo había utilizado esos recursos como mecanismo de presión para que las autoridades universitarias desistieran de la medida cautelar por el financiamiento.
«Entendemos nosotros que está castigando a los rectores y rectoras», manifestó. Sostuvo que las autoridades universitarias habían mantenido su decisión de no retirar el reclamo judicial y cuestionó que siguieran pendientes los fondos para funcionamiento y hospitales. En ese marco, señaló que el conflicto excedía la discusión salarial. A su entender, la falta de respuestas también había comprometido las condiciones para enseñar, investigar, realizar actividades de extensión y sostener servicios universitarios.
MALESTAR Y ADHESIÓN
Consultada sobre el desarrollo de la medida en la Unne, Stein aclaró que durante la mañana no contaba con un porcentaje preciso de adhesión.
No obstante, describió una escasa presencia de personas en el campus Resistencia, al que había concurrido para observar la actividad. «No te puedo decir exactamente el acatamiento, pero hay muy poca gente ahora en el campus Resistencia», expresó. Recordó, además, que la participación de los trabajadores no docentes había ampliado habitualmente el alcance de las medidas de fuerza.
La dirigente explicó que las clases virtuales dificultaban la medición del paro entre los docentes. «Nosotros tenemos muchas dificultades para conocer el acatamiento real porque tenemos esta posibilidad de clases virtuales», señaló.
Más allá de esa limitación, aseguró que el malestar había quedado reflejado tanto en las consultas gremiales como en los intercambios cotidianos. «Bronca seguro que hay, que es lo que nosotros venimos observando a partir de las encuestas que realizamos y conversando con los colegas y las colegas», afirmó.
HACIA OTRA MARCHA FEDERAL
Stein destacó que, junto con los paros, entre los trabajadores había crecido el pedido de nuevas movilizaciones. «El mayor reclamo, además de los paros, es las marchas», indicó, y reivindicó los resultados obtenidos mediante las protestas federales.
«Está claro que con la lucha hemos conseguido cosas, porque el 21,33% no fue un regalo», sostuvo. Atribuyó ese incremento a la movilización universitaria y recordó que otras marchas habían acompañado avances en materia de garantía salarial, gastos de funcionamiento y financiamiento.
Reconoció que la continuidad del conflicto había generado desgaste, aunque defendió la presencia en las calles como herramienta de reclamo. «Creo que para el gobierno nacional el mayor desgaste político es la gente en las calles expresando su descontento», consideró.
También valoró el respaldo recibido por fuera de las instituciones educativas. «La sociedad ha demostrado o ha mostrado su acompañamiento a nuestro reclamo», expresó.
Sobre la continuidad del plan de lucha, anticipó que el frente intergremial nacional tenía previsto reunirse durante la semana y que se evaluaba coordinar una nueva marcha federal junto con el Consejo Interuniversitario Nacional. No precisó una fecha para esa eventual convocatoria.
SOSTENER LA UNIVERSIDAD
La secretaria general de Adiunne también describió las dificultades para mantener las actividades académicas y científicas con recursos insuficientes. Explicó que las universidades habían continuado recibiendo partidas, aunque sostuvo que esos montos no alcanzaban para cubrir adecuadamente sus necesidades.
«Hay una partida presupuestaria que se recibe, no es lo que alcanza, no es lo ideal», señaló. En ese contexto, indicó que las autoridades habían debido administrar los fondos disponibles para sostener el funcionamiento.
Extendió esa descripción a los equipos de investigación y al sistema científico y tecnológico. «Con lo que estamos y lo que tenemos hacemos lo que podemos», resumió, al destacar la continuidad del trabajo y de los aportes científicos pese a las restricciones.
«Lo que no queremos es que la universidad se cierre, ni tampoco se cierre el Conicet», afirmó. Por eso, insistió en que las demandas habían incluido «salarios dignos, un presupuesto para funcionar adecuadamente, para poder investigar, para poder realizar las actividades de extensión».
Para Stein, la defensa de esas tareas había sostenido la decisión de continuar con los reclamos: «Seguir peleándola es la única forma que entendemos».

