Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, publicó este jueves un video musicalizado con un tema de Lali Espósito en su cuenta de X, horas después de manifestar su malestar por los cambios en discapacidad incluidos en el proyecto de Presupuesto 2027.
La elección no fue casual: la cantante mantiene un enfrentamiento público con el Gobierno desde 2023, cuando cuestionó el triunfo libertario en las PASO de ese año y el oficialismo respondió con una serie de críticas hacia su figura.
El tema elegido, «No me importa», forma parte del repertorio más reciente de la artista y habla de sostener las propias convicciones frente a las críticas externas, sin dejarse definir por lo que otros esperan. Bullrich lo usó como banda de sonido de un video en el que se la ve trabajando en su despacho del Senado.
El gesto llegó en un momento de tensión con el equipo económico, a cargo de Luis «Toto» Caputo. El proyecto de Presupuesto 2027, enviado esta semana al Congreso, introduce modificaciones al sistema de prestaciones para personas con discapacidad: deroga parcialmente la Ley de Emergencia en Discapacidad (27.793), modifica la ley 24.901 —que desde 1997 regula las prestaciones básicas de atención integral— y elimina los aranceles únicos de referencia del Nomenclador de Prestaciones Básicas, lo que obligaría a las familias a negociar de manera individual con obras sociales y prepagas el valor de cada terapia o tratamiento.
Bullrich había cuestionado esos cambios en una entrevista radial, donde admitió que no fue informada de esa «letra chica» del proyecto. «A mí me sorprendió porque, estando en la mesa política, el tema no salió a la luz y llegó el Presupuesto con esta introducción de cambios en la ley de discapacidad que no eran conocidos», señaló. Y agregó una definición contundente: «Hay un error no forzado y eso te puede hacer perder el partido».
La senadora también describió el costo político que le genera este tipo de situaciones frente a su propio bloque. «Cuando uno es jefe de una bancada y no se entera, uno llega al Congreso y te dicen ‘nos estás engañando’. Quedás como un tonto o como un mentiroso, eso resiente un poco las relaciones», planteó, y reclamó una mesa política «donde las cosas se discutan».
No es la primera vez que Bullrich apela a la música para marcar una posición dentro de la interna oficialista. En junio, en medio de la polémica por el pliego de la jueza María Verónica Michelli —a quien el Gobierno buscaba bajar por su parentesco con el periodista Hugo Alconada Mon—, la senadora publicó un video con el tango «Se dice de mí», de Tita Merello, filmado en los pasillos del Senado. En agosto, en un momento de fricciones con los hermanos Milei y con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, había recurrido a un tema de Rosalía. El video de esta semana se suma a esa serie de señales musicales con las que la exministra expresa sus diferencias internas sin romper formalmente con el Gobierno.

