Una delegación chaqueña del Centro de Educación Física (CEF) 1 de Resistencia regresó de San Luis con importantes resultados en el Campeonato Nacional Sub 16, una competencia que reunió a jóvenes atletas de distintas provincias y que representó una nueva instancia de crecimiento deportivo para los representantes chaqueños.
Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la de Bernardita Gómez, quien se consagró campeona argentina en salto triple. A ella se sumó Isaías Servín, también campeón nacional en lanzamiento.
En tanto, Miranda Guerra logró el cuarto puesto en lanzamiento de disco y el octavo en lanzamiento de bala, mientras que Berenice Monzón obtuvo el 22º lugar en los 600 metros y el 11º en los 2.400 metros.
Gómez y Guerra compartieron su experiencia luego de la competencia y explicaron que detrás de cada resultado existe un proceso de entrenamiento que demanda meses y años de preparación, además de esfuerzo, disciplina y acompañamiento familiar.
Del descubrimiento a la competencia
En declaraciones a radio Facundo Quiroga, Bernardita Gómez contó que su llegada al salto triple se produjo después de haber probado otras disciplinas del atletismo. «Más o menos a fines del 2024, inicios del 2025, yo también iba probando en pruebas de velocidad.
Ahí inicié vallas, que también es una prueba que hago, pero la tengo como secundaria. También hacía salto en largo», relató.
El salto triple apareció luego de una propuesta de su entrenador. «Un día mi entrenador nos puso a entrenar a una chica más grande, que ya hacía triple, y a mí. Para ver cómo era. Me fue bien, vio que me iba bien y de ahí me empecé a interiorizar en esto», explicó.
La experiencia terminó despertando su interés por la disciplina. «Me encantó», afirmó Gómez, quien también destacó la importancia de observar a otros atletas para incorporar aspectos técnicos: «Trato de ver lo que el otro hace, tratar de imitarlo y ver cómo va saliendo».
La atleta explicó que el salto triple requiere una técnica específica. «Es parecido al salto en largo, solo que en vez de venir corriendo a saltar e ir al cajón, primero hay que hacer tres saltos y de ahí ir al cajón. Tiene una técnica todo medio más compleja», aseveró.
Miranda Guerra y su camino hacia los lanzamientos
En el caso de Miranda Guerra, su vínculo con el atletismo comenzó mucho antes. «Yo había empezado con miniatletismo a los siete años», recordó.
En sus primeros años se desempeñó en pruebas de velocidad y fondo. «Antes era velocista. Fundista, mejor dicho, porque había quedado primera en 800 metros», señaló.
El cambio llegó cuando comenzó a entrenar con un nuevo profesor. «Mi entrenador no me podía entrenar más porque consiguió trabajo y me recomendó irme con Chirni, que es nuestro entrenador», explicó.
En ese proceso descubrió su interés por los lanzamientos. «Él me quería hacer como lanzadora de jabalina, pero yo vi que estaba lanzando cosas y dije: ‘Yo quiero lanzar cosas, yo quiero’», contó entre risas.
Finalmente, comenzó a especializarse en lanzamientos y encontró allí una disciplina que le permitió destacarse a nivel nacional.
Dos horas y media de entrenamiento, cinco días a la semana
Los resultados obtenidos en San Luis son consecuencia de una rutina de preparación que ocupa una parte importante de la vida cotidiana de las jóvenes atletas.
Según explicaron, entrenan entre dos y dos horas y media por día, cinco días a la semana, principalmente en el sector del hangar, mientras que forman parte del CEF 1.
«Son dos, dos y media» horas por jornada, explicaron al ser consultadas por el tiempo destinado a la preparación. Y remarcaron que los resultados no aparecen de un día para otro: «Lleva un proceso, no es que un día para el otro sale todo».
La competencia también implica aprender a manejar la frustración cuando los resultados no son los esperados. Ambas reconocieron que se enojan cuando una marca no sale como pretendían y que incluso después de las pruebas suelen analizar qué podrían haber hecho diferente.
«Yo tenía que hacer así, y estamos cenando, y yo hubiese puesto el pie así, hubiera hecho eso», contó una de ellas al describir cómo continúa pensando en la competencia incluso después de haber terminado.
El frío y las dificultades de competir en San Luis
El Campeonato Nacional también presentó dificultades vinculadas al clima. Las atletas recordaron especialmente el intenso frío y la nieve que se registraron durante la competencia.
«Muchísimo. Nevó», señalaron al ser consultadas por las condiciones climáticas. Para Gómez, esas situaciones también forman parte del aprendizaje deportivo. «Te enseña qué podés hacer para la próxima, por si te va a pasar lo mismo. Espero que no», expresó.
Guerra explicó que las condiciones afectaron el rendimiento y las marcas obtenidas. «Esa competencia, con el tema del clima y con la organización, nos dejó un sabor amargo a nosotras, porque ella no pudo hacer su marca, yo no pude hacer mi marca, y me afectó un poco», relató.
Sin embargo, ambas rescataron el resultado general de la participación chaqueña. «La verdad que nos molestó por la marca, pero nos fue bien», resumieron.
Las marcas
que quedan registradas
Las atletas también explicaron cómo se registra su rendimiento. Las marcas obtenidas durante los torneos federativos quedan asentadas oficialmente y permiten establecer posiciones dentro de los rankings.
«En los torneos se va anotando y eso queda como marca oficial en el ranking», explicaron.
Además, durante los entrenamientos los profesores realizan mediciones de saltos, lanzamientos y tiempos para seguir la evolución de cada atleta.
El apoyo
de las familias
Para poder participar en competencias nacionales, el acompañamiento familiar resulta fundamental.
Las jóvenes explicaron que las familias afrontan inicialmente los gastos de los viajes y posteriormente reciben el reintegro correspondiente por parte del organismo deportivo. «Primero tenemos que pagar los viajes y después de ahí nos reintegran la plata», explicaron.
Ese acompañamiento se suma al respaldo institucional y al apoyo cotidiano de familiares, docentes y compañeros, que forman parte del proceso que permite a las jóvenes continuar con sus carreras deportivas.
Objetivos: seguir mejorando y nuevas competencias
Después de la consagración nacional, las atletas tienen claro que el objetivo es continuar creciendo. «El objetivo sería seguir como vamos y tratar de mejorar todo lo que se pueda», afirmó Gómez.
En la competencia nacional también participaron otros representantes del CEF 1. Entre ellos, Zahid Aceroín, de Las Garcitas, quien se consagró campeón nacional en lanzamiento de jabalina, y Berenice Monzón, quien compitió en las pruebas de medio fondo.
Las atletas chaqueñas ya tienen nuevas metas por delante. Entre las próximas competencias se encuentran los provinciales que se desarrollarán mañana y el miércoles 30 y que servirán como instancia clasificatoria para los Juegos Nacionales Evita, que se disputarán en Mar del Plata a comienzos de noviembre.

