El presidente del Concejo Municipal de Barranqueras, Roberto Benítez, en declaraciones a Radio Libertad, señaló que la ciudad sostiene un esquema de prevención ante la creciente del río Paraná y los pronósticos de lluvias intensas para los próximos días, con tareas destinadas tanto a reducir el impacto del agua dentro del casco urbano como a preparar una eventual respuesta ante una suba significativa del nivel del río.
El funcionario indicó que el municipio trabaja sobre la limpieza de canales, el zanjeo, la revisión de las bombas de desagüe y el relevamiento de vecinos que podrían requerir asistencia específica ante una emergencia hídrica.
Benítez explicó que el nivel del río Paraná se encontraba en 4,36 metros y en creciente, mientras que el estado de alerta se establece a los 6 metros y el nivel de evacuación a los 6,50 metros.
En ese contexto, sostuvo que las distintas áreas municipales trabajan de manera anticipada para responder tanto a la evolución del río como a las lluvias que puedan afectar directamente a la ciudad. «Hoy el río está en 4,36 metros, en creciente. El estado de alerta es a los 6 metros y a los 6,50 ya hablamos de evacuación. Tomando en cuenta todas esas situaciones, se viene trabajando en forma sistemática», dijo.
El titular del Concejo Municipal remarcó que la situación requiere contemplar dos escenarios de manera simultánea. Por un lado, la evolución de la creciente del Paraná y, por otro, los pronósticos de tormentas fuertes y abundantes precipitaciones que podrían generar acumulación de agua en distintos sectores del ejido urbano.
Según explicó, las tareas municipales apuntan a mantener en condiciones los mecanismos disponibles para facilitar el escurrimiento y extracción del agua ante eventuales lluvias de consideración.
PREVENCIÓN
ANTE LA CRECIDA
En relación con las tareas que se desarrollan en el casco urbano, Benítez detalló que el municipio lleva adelante trabajos de limpieza de canales y zanjeo, además de controles sobre el funcionamiento de las bombas.
Estas acciones forman parte de la preparación ante posibles lluvias intensas y buscan asegurar las condiciones operativas de los sistemas destinados a retirar el agua acumulada. «Se trabaja en la limpieza de los canales, el zanjeo y la verificación del estado de las bombas, todo lo que tiene que ver con cómo sacar el agua si tenemos una lluvia importante».
El funcionario indicó además que el municipio mantiene reuniones informativas y acciones preventivas en sectores considerados de atención prioritaria. Entre ellas mencionó un encuentro realizado por el Ejecutivo Municipal en la zona del Club Náutico, donde se abordaron las previsiones ante una eventual llegada del río a niveles superiores. La planificación, según explicó, procura establecer con anticipación los procedimientos que deberían aplicarse si la cota alcanza los valores previstos para la etapa de alerta.
Benítez señaló que la estrategia municipal incluye también un componente social destinado a identificar a las personas que podrían necesitar asistencia especial durante una emergencia.
Las secretarías de Desarrollo Social y de Discapacidad realizan relevamientos en distintos sectores de la ciudad para localizar a adultos mayores y personas con discapacidades que tengan dificultades para movilizarse por sus propios medios. «Estamos haciendo los censos donde tenemos personas adultas mayores y gente con discapacidades que no pueden movilizarse por sí solas. Hay que prever todo eso para que no nos agarre por sorpresa».
El relevamiento busca disponer de información previa sobre las familias y personas que podrían requerir asistencia en caso de una evacuación.
Benítez sostuvo que la identificación anticipada de esos vecinos forma parte de las tareas necesarias para organizar una respuesta ante una eventual emergencia y evitar que las autoridades deban comenzar los registros una vez que la situación ya se encuentre instalada.
Recursos y articulación
Respecto del acompañamiento de otros niveles del Estado, Benítez señaló que existen acciones en las que la Provincia participa y otras para las cuales todavía no hay previsiones. Explicó que el municipio viene sosteniendo parte de las tareas con recursos propios y que las gestiones institucionales continúan para fortalecer la capacidad de respuesta ante una contingencia que podría prolongarse durante varios meses. «Venimos trabajando hasta acá con recursos propios. Hay cuestiones en las que la provincia viene colaborando, y otras en las que todavía no hay previsiones», dijo.
El funcionario planteó que el municipio necesita contar con el acompañamiento provincial y nacional debido a la magnitud que podría alcanzar la contingencia.
Señaló que el período de riesgo no se limita a las próximas semanas y que la evolución de las condiciones hídricas podría extenderse hasta los primeros meses del próximo año. «Siempre se espera acompañamiento, porque el municipio por sí solo no puede afrontar una situación de esta magnitud. Estamos recién en octubre y esto se puede llegar a extender hasta el mes de marzo o abril del año que viene», sostuvo.
Benítez aclaró que todavía no existe certeza sobre la magnitud que finalmente tendrá la situación y remarcó que la planificación se desarrolla sobre la base de distintos escenarios posibles. En ese marco, sostuvo que las autoridades deben mantener una actitud preventiva sin generar alarma, al tiempo que deben informar a la población y trabajar con ella frente a las condiciones que podrían presentarse durante los próximos meses.
En cuanto a la relación con el gobierno nacional, explicó que el Ejecutivo Municipal es el área encargada de llevar adelante las gestiones institucionales ante la Provincia y, cuando corresponda, ante organismos nacionales.
Además, precisó que, tras dejar la intendencia, su función desde el Concejo Municipal se concentra en acompañar jurídicamente las acciones del Ejecutivo local y facilitar las herramientas necesarias para responder ante la emergencia.
Seguimiento y prevención
El presidente del Concejo Municipal sostuvo que la situación exige mantener un seguimiento permanente de la evolución del río y de las condiciones meteorológicas. El nivel de 4,36 metros registrado al momento de sus declaraciones se encontraba por debajo de la cota de alerta de 6 metros, aunque en una tendencia creciente, mientras que el nivel de 6,50 metros establece el parámetro utilizado para activar procedimientos de evacuación.
En ese escenario, Barranqueras mantiene en marcha las tareas de preparación y los relevamientos destinados a identificar a los vecinos que podrían necesitar asistencia.
Benítez señaló que el municipio continuará trabajando con sus propios recursos y con los aportes de los organismos que ya participan, mientras espera un mayor acompañamiento de las autoridades provinciales y nacionales para afrontar una eventual contingencia prolongada.
El funcionario cerró su planteo con un llamado a sostener la prevención sin generar alarma y con participación de la comunidad. «No hay que ser alarmistas, pero sí conscientes de las cosas que pueden pasar. Y en eso hay que trabajar con la sociedad», concluyó.
Hasta el momento de sus declaraciones no se habían producido evacuaciones civiles, mientras las autoridades municipales mantenían el seguimiento de la altura del río y las condiciones climáticas.

