La investigación por la desaparición de Nancy Estela Godoy, la docente de 52 años cuyo paradero se desconoce desde hace dos semanas en Esquina, Corrientes, dio un nuevo giro judicial. Rosa Leguizamón y su pareja, Nahuel Rojas, fueron detenidos por presunto encubrimiento agravado, aunque la Fiscalía no descarta modificar la calificación legal y avanzar sobre una eventual participación en un femicidio.
La medida fue solicitada por los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC) de Esquina, y autorizada por el juez de Garantías Gustavo Vallejos. Según trascendió, los investigadores detectaron contradicciones y un posible ocultamiento de información durante las declaraciones de ambos sospechosos.
Leguizamón trabaja en la estancia El Curupí, donde funciona la Escuela Rural N° 626 del paraje El Malezal, establecimiento en el que Godoy ejercía una suplencia directiva. La mujer había sido una de las primeras personas en alertar a la familia sobre su ausencia y aseguró haber conversado con ella. También difundió un video en el que mostró pertenencias que la docente había dejado en la escuela.
Los investigadores cuentan ahora con un plazo procesal de 72 horas para formalizar las imputaciones. Durante ese período evaluarán las pruebas reunidas y otros elementos que puedan incorporarse al expediente. La posibilidad de investigar un femicidio permanece bajo análisis y, hasta el momento, no se ha confirmado que Godoy haya sido asesinada.

Tres detenidos y elementos enviados a peritaje
Con las nuevas detenciones, son tres las personas privadas de su libertad en la causa. El primer arrestado fue Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural que habría participado en el traslado de la docente hasta la escuela y que permanece detenido por falso testimonio.
Bordón habría declarado inicialmente que Godoy fue asesinada, pero su versión no pudo ser corroborada. Su abogado, Norberto Codazzi, sostuvo que el hombre se retractó y denunció que habría sufrido golpes y torturas para declarar. Estas acusaciones tampoco fueron confirmadas oficialmente.
Durante un allanamiento en la vivienda del trabajador rural, los investigadores secuestraron cuatro cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojizas. Los elementos fueron enviados al Instituto Médico Forense para establecer si se trata de sangre humana y, eventualmente, realizar estudios de ADN. Hasta el momento, no se informaron resultados concluyentes.
Refuerzan la búsqueda y la familia reclama respuestas
Mientras avanza la investigación judicial, continúan los rastrillajes en la zona rural de El Malezal, caracterizada por extensos bañados, campos anegados y sectores de monte que dificultan el acceso.
El operativo incorporó un segundo helicóptero para ampliar la búsqueda aérea. Uno de los aparatos pertenece al Ejército Argentino y el otro fue contratado por el Gobierno provincial. Además, se prevé la participación de Gendarmería Nacional y la realización de nuevos allanamientos.
Godoy salió de su casa el 6 de octubre para dirigirse al establecimiento educativo. Su último contacto conocido con la familia ocurrió el miércoles 7, cuando intercambió mensajes de WhatsApp con su hijo Sebastián. Sin embargo, el fiscal Mosquera indicó que, según los testimonios recabados, la docente habría sido vista posteriormente, el viernes 9, en las inmediaciones de la escuela.
La familia aportó a la Justicia audios y videos que podrían contribuir a reconstruir sus últimos movimientos. Alejandra Obertello, nuera de la docente, cuestionó las declaraciones de las personas que estuvieron en contacto con ella y expresó: «Todos mienten. Algo le hicieron».
Los familiares sostienen que Godoy no se habría alejado voluntariamente y reclaman respuestas sobre lo ocurrido. Mientras se esperan avances en las pericias y nuevas definiciones judiciales, la búsqueda continúa sin resultados que permitan establecer su paradero.

