El mandatario presentó su dimisión este jueves, tras perder el respaldo del Partido Colorado y mientras el Congreso debatía un pedido de juicio político en su contra. La intervención de la entidad bancaria dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus fondos. El vicepresidente Pedro Alliana se encamina a asumir la conducción del país.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves 5 de noviembre su renuncia al cargo, en medio de una profunda crisis política, económica e institucional desatada por la intervención y cierre de Ueno Bank, una de las entidades financieras de mayor expansión del país.
La decisión se conoció mientras la Cámara de Diputados debatía un pedido de juicio político contra el mandatario, impulsado por sectores opositores y disidentes del oficialismo. La situación se volvió insostenible después de que el expresidente Horacio Cartes, titular del Partido Colorado, anunciara que su fuerza política acompañaría el proceso de destitución.
A través de un mensaje difundido en su cuenta de X, Peña confirmó que había decidido abandonar la Presidencia y sostuvo que su determinación respondía a la necesidad de preservar la estabilidad institucional y la paz social.
El mandatario aseguró que su principal preocupación es garantizar la devolución de los ahorros de los ciudadanos afectados por el cierre de la entidad financiera.
Una crisis bancaria que dejó a millones sin acceso a sus fondos
El conflicto comenzó cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) dispuso iniciar el procedimiento de resolución de Ueno Bank, luego de detectar una grave insuficiencia patrimonial.
Según las autoridades monetarias, el índice de solvencia de la institución había caído por debajo del 50% del mínimo exigido por la normativa vigente, lo que motivó la intervención y posterior suspensión de sus operaciones.
La medida afectó a una entidad que contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes y administraba importantes recursos públicos, incluidos depósitos vinculados al Instituto de Previsión Social y otras instituciones estatales.
La imposibilidad de acceder normalmente al dinero provocó preocupación entre ahorristas, jubilados, trabajadores y comerciantes, que comenzaron a manifestarse frente a sucursales bancarias y edificios públicos.
La Justicia investiga a directivos de Ueno Bank
La crisis financiera también derivó en una investigación penal contra responsables de la entidad.
Entre los principales investigados se encuentra Federico Miguel Vázquez Villasanti, fundador de Ueno Bank y referente del Grupo Vázquez, quien se presentó ante las autoridades tras conocerse una orden de detención.
La Justicia paraguaya dispuso su prisión preventiva, mientras avanzan las investigaciones sobre presuntas operaciones financieras irregulares y posibles responsabilidades de otros integrantes de la conducción bancaria.
En total, la investigación judicial alcanza a 27 personas vinculadas con las operaciones de la institución.
Peña perdió el apoyo de su propio partido
La situación política se agravó cuando Horacio Cartes, expresidente paraguayo y principal referente del Partido Colorado, anunció públicamente que acompañaría el pedido de juicio político contra Peña.
La posición del oficialismo modificó el escenario parlamentario y dejó al mandatario sin el respaldo político necesario para sostener su continuidad.
La acusación presentada ante la Cámara de Diputados incluyó cuestionamientos por presuntos conflictos de intereses, utilización irregular de fondos previsionales y posibles maniobras de encubrimiento institucional vinculadas con la actuación de los organismos de control.
Estas acusaciones deberán ser investigadas por las autoridades competentes y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial de responsabilidad.
Pedro Alliana se prepara para asumir la Presidencia
Tras la presentación de la renuncia, el vicepresidente Pedro Alliana quedó en condiciones de suceder a Peña, de acuerdo con el mecanismo constitucional paraguayo.
El Congreso deberá formalizar la aceptación de la dimisión y avanzar con el procedimiento institucional correspondiente para concretar la sucesión presidencial.
Sin embargo, sectores de la oposición reclamaron que el proceso de juicio político continúe y que se investiguen todas las responsabilidades políticas y penales relacionadas con la crisis.
La renuncia de Santiago Peña representa un fuerte impacto para la política paraguaya y abre una nueva etapa de incertidumbre, mientras el país intenta recuperar la confianza en su sistema financiero y garantizar la devolución de los depósitos afectados.

