Un automovilista alcoholizado atropelló a dos inspectores de Tránsito de Resistencia, tras cruzar un semáforo en rojo.
El hecho ocurrió el sábado a las 6.30 cuando dos agentes viales se dirigían en moto a cumplir un servicio en el centro comunitario de villa Río Negro. Ambos motociclistas se encontraban esperando la luz verde del semáforo en la esquina de Pueyrredón y avenida Rivadavia y, cuando se disponían a cruzar, un automóvil que circulaba por esta última arteria hacia los descendentes a gran velocidad y en rojo, colisionó a la inspectora, provocando que cayera al asfalto y sufra la fractura de varias costillas. Mientras que su compañero pudo controlar la situación, pidiendo ayuda a los transeúntes para perseguir al automovilista que se dio a la fuga en el rodado.
Gracias al rápido accionar, el municipal interceptó el vehículo en calles Liniers y La Rioja, tratándose de un Volkswagen Gol blanco; en ese momento pidió colaboración a la Policía Caminera para realizar el procedimiento de alcohotest. Se hizo presente también personal de la comisaría Segunda que identificó al sujeto como H.O.D., efectuando el examen de rigor, marcando 0,94 de alcoholemia positiva. Fue detenido y alojado en la seccional Segunda.
BALANCE DEL
FIN DE SEMANA
El fin de semana la Policía secuestró 42 vehículos por diferentes irregularidades, detectando 16 casos de alcoholemia positiva. En tanto se recibieron 30 denuncias contra bares y fiestas privadas.
ULTIMAS NOTICIAS
- Transferencias automáticas a provincias crecieron +8,3% interanual en mayo
- Otra caravana docente por la educación pública sin respuestas
- Amarilla: «El PRO debe acompañar lo que está bien y marcar lo que está mal»
- Basil: «El Tren Sanitario es una herramienta que facilita acceso a prestaciones sociales»
- For Ever visita a Central Norte buscando acercarse al resto de los equipos
- Se realizó el sorteo de espacios de la 23ª edición de Agronea 2026 en Charata
- Hindú aseguró el segundo puesto, pero puede quedarse con el primer lugar
- No aparece el joven, pero la búsqueda no descansa
