Gonzalo Corbalán se expresa y piensa como un adulto. La madurez aflora a través de cada palabra que expresa o de cada gesto que uno pueda percibir a través de una llamada por WhatsApp. Su celular tiene numeración de Estados Unidos y la tecnología acerca. Tanto, que sus dos años fuera del país con pandemia incluida fue una de las escasas maneras de mantenerse conectado con sus familiares y amigos. Hoy entrena en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el objetivo concreto de cumplir su próxima meta deportiva.
En el Chaco, su calidad deportiva, capacidad atlética y mentalidad ganadora es ejemplo para sus pares y admiración para muchos. El básquet es su pasión y lo llevó -a partir de sus decisiones a temprana edad y con el acompañamiento de su familia- a incursionar en la elite del deporte.
Estados Unidos fue su destino cuando estaba por cumplir recién los 16.
Las Cruces High School de Nuevo México primero y Lubbock Charistian University actualmente, resultaron sus nuevas casas, nuevos compañeros y nuevos desafíos.
En diálogo con Agencia Foco, Gonza cuenta: «Quedan 21 jugadores en esta Preselección Argentina U19 (la sigla significa Under -debajo en inglés- de 19 años). Estamos entrenando muy bien», y agrega, entusiasmado, «es la primera vez que me citan a una preselección».
Gonzalo se refiere así al proceso preparatorio para el Mundial Juvenil de Letonia de la categoría que se jugaría entre el 3 y el 11 en julio de este año. Actualmente transita su primer año en la universidad, con 19 años cumplidos en marzo pasado. Juega de base (uno) y también puede hacerlo en la posición de 2; mide 1,95 metros: «Hoy me medí con zapatilla y dio 1,95; así que sin ellas debo estar en 1,93», se sincera.
Sobre sus sensaciones y la posibilidad de quedar en la lista definitiva, también demuestra su carácter: «Hasta el 30 de mayo entrenamos y ahí se dará la lista definitiva. La confianza en la cabeza siempre está, pero como nunca estuve en la selección uno entrena para estar adentro», concluye.