El «veranillo» en Resistencia provocó sed en conductores de vehículos y eso les obró en contra ya que sus rodados fueron secuestrados y ellos multados. Además, el clima semiestival fue tentador para los amantes de las fiestas, aunque estén prohibidas.
Durante el dispositivo de alcoholemia móvil del fin de semana en la capital chaqueña, a cargo de la Dirección de Tránsito municipal, se retuvo 16 autos, seis de estos por alcoholemia positiva de sus conductores, y además se desalojaron 30 inmuebles donde se realizaban eventos clandestinos.
La Dirección de Control Acústico Ambiental recibió un total de 80 denuncias de casas con música a alto volumen y 30 de estas se habían transformado en boliches.
El evento con mayor concentración de personas el domingo por la madrugada fue en avenida Rivadavia al 1057, donde se llevó a cabo una fiesta clandestina con más de 300 participantes.
«Se pudieron observar equipos de sonido y jóvenes consumiendo bebidas alcohólicas», aseguró el subsecretario de Tránsito y Seguridad Ciudadana, Matías Breard.
Otro encuentro fue en pasaje Fortín Aguilar 2530, con la participación de un grupo de música en vivo y disc jockey, al igual que en avenida Urquiza 3100, donde también hubo gran aglomeración de personas.
Los agentes también realizaron recorridas en bares, pubs, zona del micro y macrocentro, Parque de la Democracia, Domo del Centenario, entre otros espacios de recreación, donde hubo despeje de vehículos con altoparlantes.
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