Un presunto ladrón tuvo un «Dios aparte» y se salvó de morir mientras cometía un delito. Sufrió una descarga eléctrica por intentar robar cables del galpón que la empresa Musimundo tiene en las afueras de Resistencia.
Este muchacho (24) pretendía quedarse con el cable para luego vender el cobre, hoy uno de los elementos buscados por la delincuencia para vender a comercios que, tan cómplices como ellos, les compran.
Lo que no midió el hampón fue que ese artículo era de alta tensión y se dio cuenta cuando recibió la fuerte descarga.
Fue el viernes a la madrugada, la Policía recibió un llamado en el que se informaba que un empleado de la empresa Musimundo fue electrocutado mientras realizaba tareas laborales.
Por eso llegaron al lugar efectivos de la comisaría Décima, una ambulancia, personal de bomberos voluntarios y personal de Secheep, donde constataron la presencia del herido con severas quemaduras e iniciaron con las tareas de rigor.
Pero luego, un adolescente (16) le dijo a la Policía que era el sobrino de la víctima y contó que en realidad el hombre intentaba robar el cable de alta tensión al momento que recibió una terrible descarga eléctrica.
Se trasladó al muchacho electrocutado hasta el hospital Perrando, donde le diagnosticaron gran quemado por electrocución. Quedó en observaciones en el área de Guardia y Emergencia.
Luego de eso, el sujeto será interrogado y se determinará si realmente era un empleado o si se trató de un vulgar ladrón que, por poco, no paga su error con su propia vida.
ULTIMAS NOTICIAS
- Bus Federal de Justicia: Emilia Valle encabezó una reunión clave
- Droga, armas y dos aprehendidos en operativos coordinados
- Proponen avanzar hacia la desentralización de la salud tras el escándalo de la «falsa médica»
- Con iniciativa chaqueña, el legado de Francisco centró una sesión del Parlasur
- Manuel Adorni desafió a la oposición y descartó dejar la Jefatura de Gabinete
- Ausencia de Meneses deja a la Legislatura sin respuestas sobre la crisis del Insssep
- Preocupa la escalada de intimidaciones y piden reforzar el diálogo con las familias
- Amenazas en escuelas: «Un detector de metales no mide la angustia»
