El martes se desarrolló en seis escuelas de distintas localidades chaqueñas, el Programa para la Evaluación Internacional Pisa Digital 2022, con carácter muestral, que involucró a 156 estudiantes de distintas modalidades.
Este examen reviste importancia, luego de la mala performance de la provincia en 2018, último año de testeo.
El ministro de Educación, Aldo Lineras, acompañó la jornada evaluativa en la Escuela Pública de Gestión Social (EPGS) 3 Maestro Ernesto Ortiz, de Fontana.
«Para el Chaco esta prueba representa un gran desafío, teniendo en cuenta que los últimos resultados obtenidos, no fueron los más deseables», señaló Lineras, quien aseguró que durante los últimos tres meses el equipo técnico del Departamento de Evaluación Educativa trabajó intensamente en la sensibilización con las comunidades educativas de las instituciones involucradas.
Las actividades consistieron en reuniones presenciales y virtuales, a cargo del facilitador técnico, con directores de escuela, docentes, tutores y estudiantes, donde se realizaban simulacros de la prueba con ítems liberados que fueron proporcionados por el equipo de Pisa.
«Estos espacios de práctica con las y los estudiantes fueron claves, ya que es la primera vez en la historia que se realiza en el país la prueba de forma digital. Por ello, se profundizó en el manejo y uso adecuado de las netbooks, a fin de minimizar las dificultades en la operatividad que puedan presentarse», manifestó Lineras.
La prueba Pisa se aplica cada tres años a una muestra de estudiantes de 15 y 16 años, independientemente del año escolar que estén cursando.
El objetivo es obtener un perfil de las competencias de las y los jóvenes que están por concluir el nivel de educación básica. Este año, participaron por el Chaco una muestra de estudiantes seleccionados por el equipo de Pisa, pertenecientes a seis unidades educativas: la Escuela de Educación Secundaria (EES) 38 de Napenay; la Unidad Educativa Pública de Gestión Privada (UEPGP) 88 de Taco Pozo; la EES 177 de Corzuela; la Escuela Para Adultos (EPA) 24 de San Bernardo; la UEPGP 151 de Basail; y la EPGS 3 de Fontana.
A nivel país, la evaluación alcanzó a alrededor de 467 escuelas y 15 mil estudiantes. Los resultados estarán disponibles en diciembre de 2023, serán representativos a nivel nacional y no se identificará a ninguna escuela ni estudiante de manera particular.
Pisa es una prueba o examen estandarizado a nivel internacional, impulsado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde). Se realiza desde 2000 y se encarga de evaluar los sistemas de educación, con el objetivo de mejorar la calidad educativa.
El examen evalúa, a partir de factores sociales, culturales, económicos y educativos (recabados en cuestionarios de contexto), las competencias y capacidades de los y las estudiantes para aplicar conocimientos y habilidades en tres áreas del conocimiento: Ciencias, Lectura y Matemáticas, además de un área que cambia en cada aplicación de la prueba.
A partir de los resultados obtenidos, ofrece información relevante y funcional para el desarrollo o mejora de políticas que permitan el avance en los sistemas educativos de los países participantes.
Este año, por primera vez en el país, las y los estudiantes realizan la prueba por computadora; esto implicó un arduo trabajo entre todos los actores involucrados: facilitadores, coordinadores de cabecera, revisores técnicos jurisdiccionales, técnicos, aplicadores externos y tutores (durante la evaluación, los y las estudiantes fueron asistidos por un perfil técnico y un perfil aplicador externo).
Para ello, las escuelas recibieron computadoras provenientes del programa nacional Conectar Igualdad, preparadas con un programa específico de Pisa que no necesita conexión a internet. Estas computadoras, gracias a la gestión provincial, quedarán en las instituciones educativas una vez finalizada la evaluación.
Una radiografía de la escuela chaqueña
Las pruebas Pisa se realizan cada tres años, pero la edición de 2021 quedó suspendida debido al contexto de pandemia.
Por tal motivo, el examen que se tomará este mes será relevante para conocer no solo el nivel de aprendizaje, sino también el impacto que tuvo la situación epidemiológica que llevó a tomar medidas restrictivas y que generó un alejamiento de las aulas.
Fue en 2018 el año en que se realizó la última Pisa a nivel global y se tomó la misma evaluación en 79 países. A partir de los resultados, la Argentina ocupó el puesto 63 en Lectura, el 71 en Matemática y el 65 en Ciencias.
El examen de ahora será relevante en especial para conocer cómo impactó la pandemia y las restricciones en el sistema educativo. En particular porque en cada edición del programa internacional, se registra un atraso marcado en comparación con países de primer mundo.
En el caso del Chaco, la provincia ocupó los últimos lugares en el ranking nacional; dificultades que se corroboraron con otros testeos de calidad educativa y aprendizaje realizadas en 2021 y que arrojaron resultados preocupantes.
