El nombre de Daniel Augusto Melchiori, ex jefe de la Comisaría de Taco Pozo, vuelve a estar en el centro de la escena judicial y mediática. Videos que se viralizaron en los últimos meses lo muestran utilizando vehículos secuestrados, regalando hojas de coca incautadas y hasta peleando a golpes con un subalterno en plena vía pública.

Pero no se trata de hechos aislados. El próximo martes 2 de septiembre, la Cámara Primera en lo Criminal de Sáenz Peña realizará una audiencia en el marco del habeas corpus presentado por la Fundación Todos por Todos, tras la agresión policial sufrida por médicos voluntarios en mayo de este año.
La audiencia, encabezada por el juez Rodolfo Lineras, se realizará a las 10 y contará con la participación de testigos clave: la médica María Candelaria García Nebbia, detenida durante el procedimiento, la directora de la fundación, Viviana Yzaguirre, y el coordinador Manuel Linares. También fueron citados el fiscal Marcelo Soto, la jueza de Paz de Taco Pozo, Silvia Arias, y el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros.
“Los delirios de Rambo”
La Justicia provincial y federal acumula denuncias contra Melchiori. Una de ellas corresponde al 21 de mayo, cuando un vecino denunció que lo vio circulando con una Toyota SW4 4×4 blanca, secuestrada en una causa federal por averiguación de procedencia de dinero y que debía estar bajo custodia en la Comisaría. Las cámaras de comercios locales y del cajero automático del Banco del Chaco respaldarían la denuncia.
Incluso durante las Elecciones Legislativas del 11 de mayo, testigos aseguran haberlo visto al volante del mismo rodado, lo que podría configurar un uso indebido de un bien retenido por orden judicial.
En otra acusación, testigos relataron que el comisario retiraba paquetes de hojas de coca incautados y los repartía entre personal policial y obreros de la dependencia.

Violencia interna
A lo anterior se suma una de las imágenes más impactantes: un video en el que se ve a Melchiori trenzándose a trompadas con otro policía, mientras otros uniformados intentan contenerlo. La escena, grabada frente a la propia Comisaría, lo muestra fuera de control y alimenta la percepción de que el ex jefe policial utilizaba el uniforme para ejercer violencia y amedrentar a la comunidad.
Lo que viene
La denuncia de la abogada Adriana De Langhe, patrocinante de la Fundación, sostiene que estas conductas forman parte de una práctica sistemática de violaciones a los derechos constitucionales y no de episodios aislados. Además, solicitó medidas de protección para testigos y víctimas, incluyendo una restricción de acercamiento contra el comisario.
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, deberá garantizar el cumplimiento de esas medidas mientras la Justicia define los pasos a seguir.
La audiencia del martes será clave para establecer responsabilidades y dar una señal de límite a lo que en Taco Pozo ya describen como “los delirios de Rambo”.