El diputado provincial Carlos Salom presentó un proyecto de ley que busca modificar el Código de Faltas del Chaco con un objetivo concreto: incrementar las sanciones contra quienes agredieran al personal de Salud.
La iniciativa se conoció tras un diagnóstico preocupante que el legislador describió en entrevistas radiales y encuentros con profesionales del sector.
«Observé hace largo tiempo que hay una agresividad de parte de la comunidad en algunos ambientes y particularmente en la salud, donde son agredidos el personal, tanto enfermeros, administrativos como médicos», explicó Salom en contacto con Radio Libertad.
Además, consideró que la violencia contra trabajadores sanitarios se convirtió en un fenómeno creciente que no podía quedar sin respuesta.
Aumento de penas y sanciones
La propuesta de Salom incluyó endurecer las multas y duplicar los tiempos de privación de la libertad para quienes atacaran a profesionales de la salud.
«Hoy el Código Penal prevé que la agresión física tenga tiempos no mayores a 30 días. Nosotros quisimos duplicar los tiempos de privación de la libertad y multiplicar los montos de las multas. Queríamos que sea mucho más contundente, que duela realmente», señaló.
Según detalló, las sanciones económicas vigentes rondaban los 30 salarios mínimos vitales y móviles, pero su proyecto buscó aumentar ese valor.
Además, planteó la posibilidad de sumar tareas comunitarias como parte de las medidas punitivas. «Una forma de protegerlos es justamente con esto: con la modificatoria del Código de Faltas», sostuvo.
violencia en hospitales
El legislador describió un escenario en el que las agresiones a médicos y enfermeros se hicieron frecuentes en guardias y salas de espera. «Reaccionan buscando culpables a veces cuando no existen, y entendiendo además que en una situación naturalmente muy especial, que es la desestabilización de la salud, uno está preocupado. Pero la acción es a veces absolutamente negativa», señaló.
Salom, quien ejerció en guardias de emergencia durante años, aseguró que la violencia se volvió un fenómeno nuevo: «Yo no observaba esta situación en mis tiempos de médico, pero hoy la están padeciendo nuestros colegas y todos los trabajadores de la salud en distintos medios. Lo vimos en el interior y también en las emergencias de la capital».
El diputado remarcó que los episodios no solo se limitaron a agresiones físicas: también incluyeron daños psicológicos y materiales en los centros de atención. «Obviamente comprendemos la inestabilidad emocional de los familiares, pero esto se tradujo en una actitud violenta que no solo atentó contra lo físico, sino también contra lo psicológico y hasta con destrozos en hospitales», describió.
Consulta con gremios y trabajadores
Aunque el proyecto aún no tenía estado parlamentario al momento de sus declaraciones, Salom destacó que su equipo inició conversaciones con gremios y actores del sistema de salud.
«Estamos haciendo el camino de consultarlo con los protagonistas y con los actores para presentarlo. Los gremios son fundamentales porque representan a los trabajadores, pero también quisimos ir directamente con quienes están cara a cara con el problema: los enfermeros, los administrativos y los médicos», precisó.
El legislador valoró la importancia de que la iniciativa surgiera de un consenso sectorial. «Queremos hacerlo trabajando y hablándolo con todos los trabajadores de la salud», afirmó.
Trayectoria legislativa
Salom también enmarcó su proyecto dentro de una intensa labor parlamentaria. «Presenté en 2024 un total de 127 proyectos, de los cuales fueron aprobados un 74%. En este año ya llevábamos 85 iniciativas entre leyes, resoluciones y declaraciones», repasó.
Según subrayó, esa productividad se logró gracias a la búsqueda de diálogo: «Traté siempre de hablar uno por uno con los legisladores, incluso de la oposición, cuando los proyectos me parecían beneficiosos para la comunidad».
El diputado reconoció que la Cámara de Diputados a veces se vio envuelta en polémicas y discusiones estériles, pero insistió en la necesidad de elevar el nivel institucional.
«Tenemos la titánica tarea de mejorar el prestigio de los legisladores y jerarquizar nuestro trabajo. No podemos dar el espectáculo del circo que la sociedad no quiere», sostuvo.
Una respuesta a la sociedad
Para Salom, la modificación del Código de Faltas no solo representó una medida punitiva, sino una señal política hacia la ciudadanía. «Una forma de proteger a los trabajadores de la salud es demostrar que el Estado no es indiferente a la violencia. Así como se protege a los docentes, debemos proteger también a médicos y enfermeros», expresó.
El legislador remarcó que la iniciativa surgió en un contexto social atravesado por tensiones y reacciones impulsivas. «No creemos que haya una suerte de violencia que está muy a flor de piel en la comunidad en general. Hay realmente una actitud de irascibilidad», advirtió.
Debate parlamentario
Aunque la propuesta todavía no había ingresado formalmente a la Legislatura, el legislador anticipó que trabajaría para conseguir consensos. «Por supuesto lo vamos a hacer trabajando, hablándolo con todos los sectores», repitió.
También confió en que el tema tendría eco en la agenda pública: «Los trabajadores de la salud vienen denunciando estas agresiones y la comunidad las observa con preocupación. No se puede seguir naturalizando».